Silvio Ayala es un cantor de tangos que en la década del ’40
ganó un concurso de cantores en el club de su barrio. En base a ello planeó una
carrera que jamás pudo concretar. A los 50 años, el castillo que levantara con
su fantasía comienza a desmoronarse y debe asumir la realidad. Esto lo espanta,
pues tendría que reconocer su tremendo fracaso en todos los órdenes de su vida,
y trata de escapar al acoso de los que intentan ayudarlo, afirmándose aún más en
su sueño imposible.
Grotesco porteño. Requiere 7 actores (4 hombres y 3 mujeres)
con un protagonista masculino absoluto.
Epoca: 1975. Lugar: Buenos Aires.