Mi Patria
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MI PATRIA (Fragmento

VOZ DE LA MAESTRA (OFF)

Gerardo Aliciente, al frente.

Un actor niño correctamente peinado, y de guardapolvo blanco, avanza con paso inseguro. Su voz tiene el temblor de la ansiedad.

GERARDO:

Como le sucede a casi toda la gente, yo tengo una patria.

Y la quiero mucho. A mi me parece lo más lógico, pero para mucha gente no es así. Andan a lo largo de ella, indiferentes, como si no existiera. Les pasa con su patria y también con la de otros. Hay otros, como mi tía Elvira, que se la pasa envidiando la patria de los demás. Porque ella cree que se merece una mejor que la que tiene. Mi mamá, que es la cuñada de mi tía Elvira, dice que ella nunca trabajó y encima se queja.

Yo no así. Yo quiero a mi patria como es.

Sé que hay mejores y también, sin ánimo de ofender, peores. Por ejemplo, la patria de Gerónimo Antillanka, un compañerito de cuarto C. El es muy pobre y no tiene otra mejor y se la tiene que aguantar.

Si yo no tuviera una patria, creo que me moriría. ¡Zápate! estiro la pata.

Hay gente que no cuida su patria. Vive, pasa, anda como si no fuera de ellos. O como si no les importara que su patria esté hecha una porquería.

¡Ah! Pero hay otra gente que es mucho peor. Por ejemplo, están los que hacen sus porquerías en la patria del otro. En lugar de hacerlas en la propia. A mi patria le pasa eso. Pero yo..., ¿qué puedo hacer si soy chico? Puedo gritar, tirar la bronca, insultar. Pero viene un grande, me pega una piña y me hace pelota. Entonces, a veces cuando estoy en la cama, muerdo la almohada, o me descargo con el oso panda que me regalaron cuando tenía tres años, por lo que le hacen a mi patria y yo no puedo defenderla. Tampoco les echo la culpa a mis papás. Mi viejo se mata trabajando todo el día, mi mamá se mata trabajando medio día afuera y luego la matan mis hermanitos cuando vuelven del jardín. Yo se lo dije bien clarito: "¿Para qué querés tener más hijos, si me tenés mi?"."Es que papi y mami tienen mucho amor para dar". "Me dan más a mi y chau". No entró en razones. Así le va. ¿Apenas si puede con mis hermanos y se va a poner a defender mi patria?

Yo no tuve que aprender a querer a mi patria. Me salió naturalmente. Al principió de todo, cuando estaba en la panza y era un umbrión, quería a mi mamá. Después haciendo fuerza a mi papá. Pero apenas me hice un poco más grande y pude caminar y hablar, empecé a querer a mi patria. Cada vez más. Y ahora es casi lo que más quiero.

Me parece que soy un patriota. Yo quería ser como Batistuta y resulta que soy como San Martín y Belgrano.

¡La vida está llena de sorpresas! Cómo cuando mi abuela Dorita, la mamá de mi mamá, se apareció con las valijas y se quedó a vivir dos meses en mi casa porque se había peleado con el abuelo.

Estuvimos a punto de hacernos famosos, pero no tuvimos suerte. Mi papá se la pasaba diciendo "¡Vamos a terminar saliendo todos en los diarios!". Mi abuela se tuvo que volver a su casa. Una lástima porque perdimos la oportunidad salir en los diarios y de que me conociera todo el mundo.

Mi abuelo (que según mi abuela Dorita se la pasa piropeando a las chicas) entiende perfectamente cuando yo le cuento el amor que siento por mi patria. Dice que a él le pasa lo mismo. ¿Será porque no trabaja y tiene más tiempo para observar y disfrutar de la vida?

Mi patria vive a cielo abierto.

Mi patria tiene todos los climas y yo adivino cuando cambian las estaciones mirando los árboles.

Mi patria no tiene fronteras naturales, sino trazadas por el hombre. Pero parece que eso es una cosa muy común. Y por lo que pude enterarme una vez por la televisión, esas fronteras se cambian a lo largo de la historia muchas veces, e incluso hay patrias que desaparecen. Esa noticia me llenó de pánico. Mis papás trataron de tranquilizarme diciéndome que eso no iba a pasar jamás con mi patria. Pero no me quedé tranquilo porque los papas dicen muchas veces que las cosas no van a pasar, y luego pasan: "No lleves juguetes a casa de los primos que ellos te los prestan".

O "contale a papá que no se va a enojar". O "a la gente que es mala, Dios la castiga". ¡Andá!

Así que, no queriendo sorpresas para el futuro, yo me juré que mientras yo viva mi patria no iba a desaparecer. Ahora depende solo de mí. (Pausa) Como soy uno solo y soy chiquito, mucha seguridad no es. Pero es preferible eso que depender de las promesas de los demás.

Lo sé por mi papá: "Estos prometen, prometen....y después, nada". Así que niño prevenido vale por dos.

Mi patria es una llanura, surcada por un río, de norte a sur, que cuando no llueve se seca. Pero que cuando llueve es caudaloso. Y que cuando llueve mucho hasta puede haber inundación, con el consiguiente daño para bienes y personas. No sé bien de donde viene ni tampoco donde desemboca. Algunas investigaciones hice, pero no llegué a datos finales. No quiero arriesgar cosas que después no son. Cuando se trata de la patria hay que ser muy serio y cuidadoso, sino uno se transforma en un chanta. Y yo quiero que mi papá me siga queriendo. Porque muchas veces cuando él está viendo TV se la pasa insultando a unos señores de traje que hablan de economía y yo le pregunto "¿Por qué los puteás, pá?" "Porque son unos chantas, dicen cualquier cosa".

Mi patria tiene construcciones hechas por la mano del hombre, y también naturaleza.

Mi patria, a la que tanto quiero, mide tanto en su frontera sur como en su frontera norte: 2 metros con 80 centímetros. Al este y al oeste mide 8 metros con 66 centímetros respectivamente.

Mi patria es un rectángulo.

Porque mi patria es mi vereda. (…)


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