|
100.000 créditos |
|
| 100.000 créditos
Información
"Era en un mes de diciembre de algún año no muy lejano en que el pueblo donde se desarrolla la acción sufre un cimbronazo violento que sacude la estructura económica y social de todas las clases sociales (Excepto en aquellas que nunca sufren cimbronazos, por lo menos económicos y sociales). Las calles se habían inundado de familias completas hurgando la basura de las familias que aún tenían basura para desperdiciar.
Un nuevo diccionario empieza a sonar en boca de sus pobladores:
personajes:
el escenario completamente despojado excepto por un tacho de basura gigante con tapa (de los de la recolección de basura). a su lado, Néstor de pie. se persigna. pasados unos segundos entra Santiago.
Néstor: Necesita ayuda, amigo?
Santiago:Deje, deje. Esto es sólo un trámite, hermano. Me voy en seguida, a mí estas cosas no me gustan, me deprimen, no son para mi pero... ya sabe cómo son las mujeres siempre hay que demostrarles que uno tiene buena voluntad. Ellas son tan optimistas, tan prácticas. Siempre tienen solución para todo, siempre dispuestas encontrar una salida. El Ministro de economía tendría que ser mujer. Ellas siempre tienen que salir adelante con lo que sea, la cuestión es salir. Programan, fraccionan, racionalizan, viven a cuenta gotas pero salen. Si tienen gastan y si no tienen piensan, miran los pajaritos, hacen gimnasia, caminan y sueñan con un mundo mejor. Yo, no. Yo no puedo hacer cualquier cosa, yo estoy para otras cosas. Cosas grandes, no se si me explico. No puedo perder el tiempo en estas pavadas. Las mujeres creen que porque uno esté sin laburo todo se derrumba y no es así, viejo, no es así. No todos nacimos para cavar zanjas o levantar paredes. No te ofendas, no. No lo pueden entender. Yo pienso, diagramo, negocio. Estoy en la logística. Algunas cosas por ahí tienen que esperar pero es una cuestión de tiempo. ¿Mirá si tiene necesidad de mandarme acá que la gente se mata por un kilo de harina o 150 gramos de azúcar? Esto del trueque, viejo, es otro invento argentino. Este es un país de cabotaje, viejo. En lugar de pensar en generar fábricas... no: trueque. Nuevo invento nacional. Y seguro que se le ocurrió a alguna mujer. De esas que tienen que salvar el Planeta con la ecología y toda esa sarta de pelotudeces.
saca una felpita roja . reluce un anillo con un diamante.
Santiago:Yo no entiendo a las minas, hermano, esto es absurdo. Cuidan el manguito como si nunca más volviera a cambiar nada. Este país es cíclico, hermano, ya se sabe. Arriba, abajo, arriba, abajo, un día te compras una casa y al otro: parado sin poder hacer una moneda. Pero ya va a venir, ya va a venir. ¿O de un día para otro dejamos de ser el país más rico del mundo? ¿Somos o no somos el granero? Hay que esperar que pase y chau. Moverse lo menos posible, sin hacer mucho ruido y mientras tanto seguir maquinando y maquinando, buscando quien se cae, estar muy atento, preparado y accionar. En el momento justo dar el golpe justo. Esa es la clave. Vos con todo esto estás salvado. El laburo perfecto. Tenés un sueldo y no hacés un carajo. Ni mierda para juntar, ¿no? Por lo menos, cobrás un sueldo y no se te cansa la espalda ni te ensuciás lo dedos con mierda ajena, ¿o no? Era una broma. A ver si te quedás sin trabajo. En cualquier momento se acaban los basureros, ya lo habrás pensado. Ni restos para juntar. ¡Quién va tirar una mierda! ¿O me equivoco? Pero va a cambiar, ya vamos a ser lo de antes. ¿Dónde te creés que está la riqueza de este país? Esto es una vaca lechera, yo sé lo que te digo, no te deprimas, viejo. ¿Ves que yo no me deprimo? Mi jermu me manda a correr "caminá, respirá, corré, hacé yoga así te mantenés en armonía. Yo estoy muy armónico, viejo, lo único que falta es un poco de efectivo pero en cualquier momento llega. Yo conozco cómo funciona este país. Llevo veinte años haciendo negocios, mirá si no la voy a conocer. Ya pasa, esto pasa de un momento a otro. Es cuestión de esperar y no moverse demasiado para no gastar lo poco que te queda. En estos momentos de revuelta hay gente que se cae y ahí hay que estar preparado para juntar los restos y hacer la diferencia. Por ahí viene por el lado del oro, las antigüedades, importar algo, no sé, hay que estar atento. El riojano está haciendo negocios por allá arriba y en cualquier momento nos trae la sorpresa, acordate lo que te digo. No hay que apurarse. Por suerte mis hijos: uno en Nueva York y otro en Jerusalem, ahí están tranquilos. Por lo menos de hambre no se van a morir. Hay consumo. La gente consume todo el tiempo. Hay movimiento. Acción. Compran, compran, compran. De todo. El consumo es vida. Educan a los hijos como se debe... ¿o no? Acá ni escuelas quedan. Las reventaron tantos pendejos que buscan un plato de comida y unas horas en las aulas para no andar tirados por cualquier lado. Ya se sabe. Acá no hay educación. No hay educación. ¿Qué esperanza puede haber en medio de tanta mafia? Los pibes sirven para que los grandes no vayan presos. Mandás a un menor de 16 a robar un auto, le das 50 pesos, un poco de merca y no corrés riesgos. Imaginate. Un pendejo mata a un viejo de 90 años para afanarle 20 pesos y sale a los dos días. ¿Qué se puede esperar? Si hasta los pibes están drogados hasta los ojos. ¿Qué futuro puede haber? ¡Que se maten! ¡Que revienten por drogones! saca un cigarrillo y el encendedor.
Néstor:Está prohibido fumar, ¿sabés?
Sebastián: ¿No te digo? Acá están metidas las mujeres. ¿En ningún lado se puede fumar?
Néstor: Afuera.
Sebastián: Dejalo ahí. Ya me voy.
Néstor: Disculpá, son las reglas.
Sebastián: Dejalo ahí. Cuando está todo mal está todo mal. A ver si todavía me hacen juicio por el asma de alguna mina ecologista. Porque ahora no se sabe por donde te pueden hacer el buraco. El otro día a un vecino le hicieron juicio por el perro. Parece lo sacó, cagó en una vereda y un pibe se resbaló y se rompió la columna. Si no paga 100.000 dólares va preso. ¿Qué me contás? ¿Y vos? ¿Tenés pibes? Seguro que tenés. Pero vos te la venís arreglando, claro. ¿Qué problema te hacés? Más o menos siempre igual. No tenías antes, no tenés ahora... Para vos la cosa no cambió una mierda. ¡Qué te calienta!
Néstor:¿Cuánto pedís?
Santiago: Otra ridiculez. Me mandá acá y me dice: pedí "100.000 créditos".
Néstor: Es muy linda me gustaría para La Negra, se pondría tan contenta. La Negra es mi señora. Me imagino ponérsela en el dedo. ¿Sabés? Nunca le puse un anillo, tantos años juntos y nunca le puse un anillo. Cosas de la vida.
Santiago: ¿Por qué no me manda unos budines, por ejemplo, ya que le gusta pucherear? O uno de esos arrollados que hace de no sé qué mierda que de tanto hacerlos le salen siempre iguales. Eso sería un golazo acá. No un anillo de estos. Totalmente desubicada como siempre. Mirá cómo se matan por el morfi. Traés morfi y te lo sacan de las manos, si no te morfan la mano. Y ya falta poco. Mirá como se están comiendo ratas de las zanjas no sé por dónde. ¡Ratas asadas, hermano! ¡En el país de los bifes de chorizo la gente se come las ratas de la zanja! Un día de estos nos comemos unos a otros. Mirá cómo están, me dan lástima. ¡Qué tristeza ver a la gente así, che! Mejor no me engancho. Ahora digo yo: por qué no me mandó unos budines. ¡No! Me manda la alianza que nos regaló el tío y me dice 100.000 creditos. Lo hace para que vuelva como me fui. Porque ellas dicen que te ayudan pero te ayudan a que te sientas más mierda todavía. Y después se hace la boluda cuando me acuesto y me desmayo sin ganas de nada. Todo está relacionado, ¿o no?
Néstor:Una vez quise comprarle una. Éramos muy jóvenes. La vio en una vidriera y yo le dije "te la compro". Tenía, en ese momento tenía. Pero ella me dijo "no gastes, Néstor".
Santiago: ¿Ves cómo son las minas, loco? Siempre cortando el chorro y después se quejan cuando no se te para. La pija es la plata, hermano, la pija es la plata. No tenés plata el miembro viril no responde, así de simple, viejo. Yo me voy a ir, esto es una misiadura, hermano. Aunque si me voy ahora me va a romper las pelotas: "por qué te fuiste?" "por qué no te quedaste?..." "ves que no que querés salir..." "no te das un tiempo para las cosas..." "no tenés paciencia..." Ya la escucho. ¡Qué embole! Por qué me meto en estas cosas que no son para mí. ¿Cuatro y media me dijo que termina, no? ¿Vos juntás al final cuando se van todos? ¿Te toca barrer o sólo juntás lo grueso? Claro, debe quedar una mugre. ¡Qué raro que no empezaron! Seguro en un rato empiezan a tirar de todo al piso. ¡Qué país! Comen, tiran, comen, tiran. No hay educación. No hay forma. Tienen el gobierno que se merecen. Yo tendría que haber nacido en Autralia o en Canadá. O Noruega. Esos son países. No puedo estar perdiendo el tiempo de esta forma. Yo no puedo. No es para mí.
Néstor:Creo que 100.000 es mucho. Ahora no llego pero por ahí en una hora, hora y media... Si me la bajás a 70.000 te la compro ya mismo y te podés ir si tenés que hacer. ¿Qué decís?
Santiago: Andá, andá, andá a juntar papeles, no digas pavadas.
Néstor: 75.000. Mostrámela un cachito.
Santiago: Raja de acá. Andá, andá que allá están comiendo maní con cáscara y seguro van a hacer un chiquero. Me ve la Silvia dejándote tocar la alianza y me revienta. ¡Cuidala, cuidala! Quiere que la haga guita pero no quiere que la muestre. Las minas son así, ya te lo dije, dicen que te ayudan pero la verdad es que te revientan.
Néstor: 80.000.
Santiago: Andá a laburar, andá que me estás poniendo nervioso, dale.
Néstor: Yo estoy laburando como vos.
Santiago: Yo no estoy laburando, hermano, pararse acá como un forro no es laburar. Vine para que mi jermu... ya te lo explíqué no me rompas las pelotas vos también que ya tengo bastante en mi casa.
Néstor:Sin embargo yo sí estoy laburando.
Santiago: No me hagas reír.
Néstor: Hace tres meses - desde que me echaron de la Empresa - aunque no me lo creas, doy de comer a mis hijos con esto. La red solidaria. Me imagino que sabés cómo funciona, ¿no? Fue mi salvación. Van al colegio, las zapatillas, los cuadernos, ropa de gimnasia, hasta me conseguí una camioneta y todo en un Trueque de Mendoza. Me habían pasado el dato, allá sí que hay de todo, está muy bien organizado. Hice los 1000 kilómetros pero me volví en la camioneta. Hasta la computadora del más grande me conseguí en ese viaje. Creo que te lo tendrías que tomar en serio. Y más que nada con cariño. Ya se están consiguiendo terrenos, y hasta pasajes con créditos. Por adentro, se entiende. Digo...no al exterior. Todavía. En el fondo es una cuestión de apoyarse unos a otros, sin soberbia y bajando un poco los humos. (señalando el tacho) Y todo con esto.
Santiago:¡¡Andá a cagar!!
Néstor: Acá se juega el corazón, ¿sabés? No es joda.
Santiago: Porque te podés infartar con tanta pelotudez, por eso.
Néstor: Cuidame el puesto que me voy a la cola de las milanesas, hay una señora que las hace con ajo y perejil como le gustan a mis pibes. Ya vengo. Pensá en la rebaja. Podrías vivir un año con eso.
se va.
Santiago:Limpiarme el culo podría con esos papelitos que no sirven para una mierda. Y hasta ya hay falsos, con eso te digo todo. Mirá si este país va a perdonar esta manganeta del trueque...
pasan unos minutos. Santiago mira el tacho de basura, quiere abrirlo pero no se anima.
Santiago: ¿Y? ¿Compraste las milanesitas?
Néstor:Traje unos pastelitos de batata. ¿Querés uno?
Santiago: Pastelitos de batata. No te digo. Esto me deprime. ¿Cómo te animás a comer eso?
Néstor:¿Preferís de membrillo? Te traigo uno, no me cuesta nada, ya vengo. ¿Pensaste en los 80.000?
Santiago: ¡100.000! ¡100.000, hermano!
Néstor se va.
Santiago abre la tapa. cierra inmediatamente. pasan unos minutos y Néstor regresa.
Néstor: Te traje una pastafrola. Pensé que te podía gustar más. Cinco créditos, ¿qué me decís? Hay unos canelones buenísimos. ¿Te gustan los canelones? Ricota y verdura. El mío más chiquito es capaz de comerse tres juntos. Tiene un estómago.
Santiago: Pero ahí adentro tenés basura, hermano.
Néstor: ¿Cómo te llamás? No nos presentamos. Yo, Néstor. Acá vas a escuchar que me dicen Enano pero soy Néstor. Comete una, dale que ahora cebo unos mates. Hacete amigo. ¿Tomás mate?
Santiago: No te hagas el boludo.
Néstor: ¿Amargo o dulce? Tenés cara de Carlos. O Javier. ¿Te llamás Javier? No me digás que adiviné.
Santiago:
Santiago.
Néstor: Le pegué en el poste.
Santiago: Tenés basura.
Néstor: Seleccionada. Trabajo toda la noche, con los pibes. Y la Negra por supuesto. Hasta las cinco, seis de la mañana. Cuando empieza a aclarar, nos compramos unas medias lunitas, nos subimos a la camioneta y nos vamos a dormir. Dormimos hasta las 11, 12. Dormimos poco pero tranquilos. Bien profundo. Y nos rinde. Los pibes ya están acostumbrados. A las doce almorzamos todos juntos, con la Abuela. ¡Hoy nos hizo una polenta con chorizo! Después nos cargamos los pibes, y al colegio. Nos dormimos una siestita, casi te diría religiosamente, y lo que venga. ¿Viste? A mi me gusta estar al día. Y a la Negra también. En eso vamos parejo. Aunque estemos muertos algo hacemos. Media hora, cuarenta minutos en la camita y después me vengo acá o donde sea. No todos los barrios pagan lo mismo, viste. Acá a esta hora hay buena calidad .Yo para los míos siempre llevo mercadería de acá, que es de primera, pero hay de todo. No creas que todo es así, como estás viendo. Esto es un mundo ya te vas a dar cuenta. Y cuando termino acá, otra vez colegio, revisar los cuadernos de comunicaciones y deberes. La tarea con los pibes para mí es sagrada, no me la pierdo nunca. Ni loco. Una buena merienda todos juntos, media horita de televisión para que nos se sientan marginados. No hay que ser tan estrictos, mirá si se desacostumbran completamente por ahí hay mucho impacto con el resto de los compañeros. Hay que pensar en todo. Y después todo el mundo a laburar. Yo hago el trabajo grueso, la Negra limpia, desinfecta -con guantes quirúrgicos por supuesto-, cose algo si hay que coser, pega, lustra. Y los pibes seleccionan. Recuperan, esa es la palabra. Tienen una mano. Son rápidos los pibes, no hay nada que hacer. En realidad somos recuperadores, así decidimos bautizarnos. ¿Pensaste? ¿Me la bajás a 80?
Santiago: No, Viejo. Nada de ochenta. Si querés pagá los 100.000 créditos.
Néstor: Bancate a las 4 y media, casi seguro los tengo. Y si no mañana. Venite mañana, ¿qué apuro hay? Hoy estás así pero mañana ya vas a estar mejor. Al principio choca un poco todo esto pero después te adaptás y le encontrás el lado positivo. Tenés que aguantar.
Santiago: Tengo derecho a no hablar así que disculpame pero se me terminó mi cuota de red solidaria. Quiero estar solo. Siempre salí solito de todo y esta vez no va a ser la excepción. A mí dejame solo que yo me arreglo. ¡Andá! ¡Andá a laburar, andá que la vieja de los canelones se fue y me juego la vida que quedó basural.
Néstor: Te dije que esos canelones son diez puntos por eso se van volando. ¿Seguro que no querés un mate? No seas arisco. No son tiempos para andar solo. Entendelo de una buena vez. Se está poniendo frío. Hacete amigo. Eso es lo que tiene este nodo. Si mañana vas al de Virrey Loreto ahí hay estufitas. Es otra cosa. Te voy a anotar los horarios y días acá por la zona pero tené en cuenta que por acá te conviene vender mucho y comprar poco y cuando andes medio mal te vas a comprar a Liniers o La Matanza y ahí vas a ver cómo te rinde. Yo te dig: la Negra está tan preocupada por el aceite, por ejemplo, está bien, yo la entiendo y hago el sacrificio y me lo traigo de La Matanza pero te digo una cosa, el precio del aceite es el de ahora. Que no te cueste nada como hasta hace un tiempo... eso es irreal. Yo me acuerdo que cuando mi vieja tenía que comprar el aceite, casi prendíamos una vela. ¡El aceite! Había que mirar en los estantes, fijarse bien y comprar una botella de un litro y medio cada 3 semanas o hacerlo durar 4 semanas. Como ahora ¿viste que en el supermercado la gente mira las góndolas de los aceites como si vieran las islas del Caribe? Bueno, ¿te acordás que antes era así? Sabés las veces que comíamos chicharrones con grasa porque mi vieja no tenía para el aceite.
Santiago:Ahora decime una cosa, si es que estás trabajando como vos decís, ¿por qué no te vienen a comprar entonces?
Néstor: A las cuatro, cuatro y cinco cuando se acaba la comida. La comida ... comida, ahí empiezo yo. Pero no vendo, hablemos con propiedad, acá en realidad no se vende. Cada uno trae lo que trae y lo ofrece solidariamente al resto de los socios.
Santiago: Mostrame. Abrí el tacho. Quiero ver bien lo qué hacés. ¿Qué es lo que la gente compra? ¿Cómo lo hacés?
Néstor: No.
Santiago: Mostrame, quiero ver. No me decís que es una opción y que lo tome con cariño. Mostrame, por ahí me sirve.
Néstor: No, hermano. Así no. Vos tenés que desarrollar tu imaginación y generar lo tuyo. Acá adentro hay mucho laburo metido. Mucho esfuerzo. Disciplina. Dedicación. Días y noches de poner el hombro toda la familia. Prueba y error, prueba y error. Es la empresa familiar.
Santiago:¿Cuánto querés?
Néstor: No entendés.
Santiago: ¿Qué querés? Te doy mil pesos por este tacho. Ahora se me antoja que lo quiero y lo quiero.
Néstor: Esto no es un tacho, hermano. Es mi vida. Mi fábrica. El futuro de mis hijos. De la familia.
Santiago: ¿Querés diez mil? Pesos. No papelitos que no valen nada.
Néstor: No se trata de dinero.
Santiago:Yo sé a donde vas. Querés el anillo. Pero el anillo no puede ser.
Néstor: Por supuesto que no puede ser. Ya lo sé.
Santiago: Te pones irónico. No me gusta. Te puedo conseguir 20.000 pesos. Es mi límite.
Néstor: Parece que no te entra en la cabeza.
Santiago: Querés el anillo.
Néstor: Quiero el anillo. Pago en créditos.
Santiago: Yo te doy platita fresca. Pesitos vivos, ¿sabés la de canelones que te podés comprar para toda la familia? Un año de canelones sin andar cirujeando por la inmundicia de toda la ciudad. Canelones canelones. No rellenos de quién sabe que mierda.
Néstor:Acá no cuentan tus pesitos, hermano. ¿Querés mi Empresa? Te la vendo en 100.000 créditos. Ahí sí me compro la casita en el Tigre que tanto quiere la Negra. Por la casita en el Tigre te vendo la Empresa.
Santiago:Yo tengo que estar muy alienado para estar hablando con un demente que cree que un tacho de mierda es una Empresa Familiar. Acá tendría que estar Spilberg y se hace un festín. Cincuenta mil pesos, Néstor.
Néstor: Tengo que trabajar. Vas a tener que correrte porque en cualquier momento se viene el malón y tengo que estar preparado para atender bien.
Santiago: Veinte mil dólares. Ahora sí te cagué.
Néstor: Gente como vos es la que arruina todo.
Santiago: Euros. Veinte mil euros. Los guardás y en un tiempo se fueron a las nubes, me la juego. Al final los de la Comunidad Europea se la ganan a Busch. Es fija. Se lo merece ese hijo de puta.
Néstor: Yo le digo a la Negra: mientras no entren los políticos y la corrupción en el Trueque vamos a levantarnos todos. De a poquito nos vamos a levantar. Pero con tipos corruptos como vos... Por favor, hacé lugar que tengo que trabajar. Y a las cinco hoy me toca la salida del colegio a mí que La Negra se fue a Natación.
Santiago: Te cambio la Empresa por el anillo que tanto te gusta.
Néstor: No entendés nada, Santiago. Otro día te venís con tiempo y hablamos, te explico y estoy seguro que vas a entender. Acá hay una filosofía, un proyecto de vida. Fundamentos. Futuro.
Santiago: Por qué carajo le doy bola a mi jermu con estas cosas. ¡Qué país de cabotaje! ¿Cómo llegamos a esto? ¿Cómo? Tanta riqueza tirada a la basura. Del granero a la cartonería.
Néstor:Recuperadores.
Santiago: ¡Por Dios! ¡Qué perdida de tiempo!
Néstor: Hacé lugar. Tengo que estar atento. Necesito concentrarme. Por favor no me perjudiques y aprendé a respetar.
Santiago:Ahora me calenté. Y quiero ver cómo es que hacés plata con ese tacho de mierda. ¿Cuántos negros trabajan para que funcione?
Néstor: Correte, hermano.
Santiago: Tocalo, miralo, sentí el diamante. ¿Alguna vez tuviste un diamante? ¡Qué vas a tener! Sos una roña, sos la escoria de la sociedad, vos y toda tu familia de cirujas mugrientos y sin techo. Andan revolviendo bolsas de basura en barrios como el mío de gente que trabaja de verdad.
Néstor lo agarra del cuello, lo tira al piso.
Néstor:¿Qué dijiste? Pedí perdón y limpiate la boca por hablar de mi familia que es modelo para la tuya, pedazo de excremento.
Santiago: Dale, meteme en el tacho de basura. Seguro que es lo único que te falta. Si robás ¿por qué no podrías matar?
Néstor:¡¡Pobre de vos!! Jamás toqué nada que no me corresponda y eso es lo que le enseñamos a los pibes.
Santiago grita y pega . hablan encimados, alienados.
Santiago: Tocar la mierda ajena. Eso es lo que hace toda tu familia. Se alimentan con mi basura. Viven de nuestras limosnas, se chupan de los dedos nuestra mierda. Se meten en nuestra intimidad. Nos arruinan todo con caravanas miserables durante toda la noche hasta el amanecer para hacernos sentir culpables. Pero no lo van a lograr.
Néstor: ¡Pobre de vos! Ustedes hicieron esto. Se robaron todo.
Santiago: Nos invaden, nos ensucian las calles. Afearon nuestras vidas. Esperan como bichos nuestras sobras y se las comen como pastelitos. Parecen animales en la puerta de una carnicería, de una panadería. Juntan fruta podrida. Hacen licuados de mis soretes. Me dan asco. Asco me dan. Transformaron este país en un potrero, en una quema...
Néstor: ¡Se robaron el país! ¡Se llevaron la plata! ¡Ladrones! Nosotros trabajamos y ustedes se la llevan como quieren y ahora se quejan porque hay mugre... Santiago: Las calles repletas de carros que juntan y juntan mierda y miseria. Llevan y traen enfermedades de acá para allá. Revuelven y revuelven. Me dan nauseas. Vómito me da vivir en medio de ustedes que lo invadieron todo. ¡Bichos! ¡Lacra! ¡Roña! ¡Ah!
Néstor: … ustedes son la mugre. Ustedes son la peor mugre y a ustedes no los tocamos. ¿Me oíste? Ni rozarlos queremos.
Santiago queda paralizado tocándose el pecho.
Néstor: ¿Qué te pasa, viejo? Aflojá. Respirá, che.
Santiago está ahogado. los ojos desorbitados. sufre un infarto. Néstor le desabrocha la camisa. Santiago aferra el anillo en su mano con todas sus fuerzas.
Néstor:¿Qué hacés? No jodas. Respirá, viejo. No es para tanto. Vos tenés razón, yo tengo razón. La vida es así. Según del lado que la mires. Llamo a tu mujer. ¿Querés? ¿Qué te pasa? ¿Sos asmático?¿Qué hago? ¿O te estás infartando?
Néstor busca la billetera de Santiago en los bolsillos. Santiago se resiste. cada vez hace más fuerza para conservar el anillo. Néstor le saca la ropa. desabrocha el cinturón
Néstor: ¡Pará! Tranquilizate. ¿No querés? No querés asustarla. No la llamo. ¿Qué te pensás que te voy a robar? Hermano, qué mal que estás, viejo. Respirá. Vení que te acuesto. Dale. Haceme caso. Aflojá. Tenés que aflojar. Largá. Respirá. Decime algo, dale. Llamo una ambulancia.
Santiago le agarra el brazo. no lo deja ir.
Néstor: No te mueras, che. Dale. Pensá en tus pibes, en tu mujer. Ya todo se va a arreglar. Seguro vas a vender el diamante. Las cosas no duran para toda la vida. Y como vos decís este país es cíclico. Ya te vas a adaptar a esta nueva forma de vivir. Tenés que adaptarte si no: fuiste. ¿Ves que te hace mal? Antes eras feliz con unas cosas ahora hay que serlo con las que hay. Dale, che. Tu mujer tiene razón: tenés que respirar, caminar, mirar un poco los árboles. Este es otro país. No podés seguir pensando en lo que era antes. Te va a hacer mal. Haceme caso.
Néstor mira el RELOJ. Santiago sujeta a Néstor con más fuerza.
Néstor:Hay tantas cosas por las que vale la pena vivir. Vas a tener nietos, seguro que vas a tener nietos. Soltame que voy a buscarte una ambulancia. ¡Dale! Dale que tengo que laburar. Y en un rato tengo que irme a buscar a los pibes al cole, dale.
Néstor sigue mirando su reloj
Néstor: Aflojá, dale. Ahora no me puedo quedar, disculpame pero no puedo. Nadie te va a sacar nada que no es suyo. ¡Qué me importa tu anillo! Te lo digo de verdad. Vos tenés razón. Yo tengo razón. Es así como te digo. Son dos formas de ver la vida. La tuya es una pero no es la única. Dale, aflojá que se me hace la hora y no me puedo quedar con vos. Te llamo la ambulancia, dejame. O a tu mujer.
Néstor mira afligido hacia otro lado.
Néstor: Si me pasara algo así a la que primero querría tener al lado es a la Negra. Por eso te lo ofrezco. Perdoname pero me vas a tener que soltar. En un rato vuelvo a ver cómo estás. No puedo perderme el día de laburo. Son las reglas. Te podés quedar con el anillo. De verdad no lo quiero. Ahora te diste cuenta. Si lo quisiera me lo podría llevar. Pero no. Así no lo quiero. Te dije que no agarramos lo que es de otro. Ni robamos. Ni matamos. Es otra forma de vida. Y te aseguro que dormimos muy tranquilos. Chau. Si cambiás de idea llamo a tu mujer.
se va con el tacho de basura.
Néstor: (en off) O a la ambulancia. ¡Aflojá! ¡Haceme caso y aflojá! Hay que aflojar. Hay que soltar. ¡Respirá! ¡Respirá!
Santiago queda solo, tirado en la "red solidaria". con el anillo de diamante aprisionado en su mano. no puede respirar. no se mueve. mira para todos lados.
pasan unos minutos. una música suave va subiendo.
Santiago abre la mano. mira el diamante.
llora ahogadamente durante un rato.
vuelve a cerrar la mano con todas sus fuerzas. sigue llorando.
mira a su ALREDEDOR, completamente perdido. emite un sonido ahogado. muere.
las luces se van apagando y sólo queda iluminada la mano con el diamante, abierta o cerrada.
Fin |
|
Email: Mfarriols@argentores.org.ar Espacio cedido por ARGENTORES |