Miserias domésticas


LO HAGO POR VOS  de Mercedes Farriols

Escrita en Bs. As. 2000

Reg. Prop. int. Nº 18484

Una tragicomedia de Mercedes Farriols

Un pequeño homenaje a las Mujeres de los Pañuelos Blancos apoyadas por la Comisión Internacional de los Derechos Humanos.

Tragicomedia en 1 Acto

Personajes:

  • Eugenia (65 años)
  • Mabel (40 años)(hija de Eugenia)
  • Carlitos (25 años) (el vendedor)

Primer Acto

En la obscuridad se escucha el ruido constante de una máquina de coser eléctrica y en una radio se escucha el vals "palomita blanca".

hay algo de melancólico. lentamente se prende una única luz. es la lucecita de la máquina de coser que está ubicada a la derecha, justo a proscenio.

la escena es un living transformado en un lugar de costura donde también se duerme porque hay una cama de una plaza.

eugenia, sesenta y cinco años, con un aspecto sereno y casi con una sonrisa dibujada en la boca, en deshabillé y pantuflas cose como una autómata una tela blanca. su rostro es sereno y profundo. usa lentes en la punta de la nariz.

la cama de una plaza (a la izquierda casi a foro) está deshecha. tiene unas mantas que casi tocan el piso. hay una mesita de luz. en el fondo, unas cortinas cerradas. la radio sobre la mesita de luz acompañada por portaretratos con fotos familiares. hay un par de zapatos al costado de la cama y una silla con ropa de mujer.

cuando la lucecita de la máquina (y algún refuerzo suave) terminó de encenderse completamente, la música se diluye poco a poco hasta desaparecer. el efecto deseado es que la música forma parte de los pensamientos de eugenia que justamente desaparece en el momento que entra su hija mabel.

al foro izquierda, la salida a la calle. al foro derecha, la salida que da a la cocina, de donde irrumpe mabel con una bandeja con el desayuno preparado y mostrando un enojo cariñoso a su madre. mabel viste traje sastre -pollera y saco- con aire ejecutivo, formal y casi lista para salir. a trabajar.

mabel

¡Mamá! ¿Otra vez te quedaste levantada?

eugenia

(como saliendo de su ensoñación, reacciona alegre) ¡Mi amor! ¿Me trajiste la leche? ¿Por qué? Yo ya iba... (Mabel apoya la bandeja en la cama y abre las cortinas que dejan entrar la luz. En ese momento se ilumina la escena a giorno)

mabel

(reprendiéndola pero cariñosa) Ya ibas...ya ibas a dormirte arriba de la máquina. ¿Cómo te vas a quedar toda la noche, mamá? Ya te dije...(Mabel se acerca, la besa cariñosa. Apaga la luz de la máquina para que la madre deje la costura. Eugenia vuelve a prenderla casi como en un acto reflejo)

eugenia

(la interrumpe, siempre con una sonrisa) ¡Nena! Ya sabés que tengo que trabajar. ¡No hay otra! Si no, no llego. Y... ¡Hay que sobrevivir!... Es la única manera.

mabel

(enérgica pero cariñosa) ¡Tomá la leche, mamá. Se te va a enfriar!

eugenia

(refunfuñando) ¡Enfriar! ¡Enfriar! ¿Qué puede importar eso? Fría, caliente....¡Siempre es leche! (Mabel le vuelve a apagar la luz para que tome la leche)

mabel

¡No seas desobediente, mamá! ¡Dale, se me hace tarde!

eugenia

(cambiando repentinamente el humor) ¡Hay que ser desobediente, nena! A pesar de todo, hay que ser desobediente. Con la madre...(segura y convencida) ...con todos hay que ser desobediente. (riendo) ¡Imaginate si no voy a ser desobediente con mi hija!

mabel

(enérgica) Quiero que tomes la leche. Se me hace tarde. (Mabel corre las telas que Eugenia tiene sobre la máquina y antepone la bandeja a la madre casi haciéndole agarrar la taza de prepo)

eugenia

(un poco ida, con la mirada perdida, evoca) Mabel, hijita, vos siempre fuiste obediente...¡Demasiado! (reaccionando inmediatamente) ¡Por eso te tengo acá conmigo! (graciosa) Y te lo agradezco....pero... ¡no exageres, nena!!

mabel

(se prepara, se acomoda el pelo, agarra su maletín y da un beso a su madre) Quiero que salgas a dar una vuelta dentro de un rato... (un poco autoritaria mientras se cierra los botones del saco)... Doña Isabel va a tocarte el timbre...

eugenia

(rapidito y al toque) No le abro.

mabel

(la mira reprendiéndola pero cariñosa) ¡Mamá!

eugenia

(haciéndose la mimosa) ¡Me aburre! Es tan aburrida que hasta cuando toca el timbre me aburre.

mabel

Quiero que le abras y vayan al parque. Tomate un helado... comete una garrapiñada... Algo, hacé algo.

eugenia

(sigue con humor pero monotemática)...Hace cuarenta años que toca el timbre igual. ¿Puede ser? Tan largo que no sabés si toca el timbre o es que se le quedó dormido el dedo. ¡Qué aburrida!

mabel

Bueno, mamá. Por favor, tomás toda la leche y abrile a Isabel aunque te aburra. (Le da un beso en la frente.) (Yéndose) En la heladera tenés milanesas.

eugenia

Bueno....bueno. ¡Andá que se te hace tarde!

mabel

(vuelve y la mira) ¿Le vas a abrir?

eugenia

Tengo que trabajar, si no no llego. (Refunfuñando para sí.) ¡Hay que sobrevivir!

mabel

(insistente, con un gesto de ruego en su rostro, en el vano de la puerta) ¿Vas a dar una vuelta?

eugenia

(para conformarla, la mira haciéndose la buena) Sí, sí, voy a dar una vuelta.

mabel

Te quiero mucho. (Sale definitivamente)

eugenia

(al aire) Yo también. (Escucha que Mabel se fue definitivamente) Pero no le pienso abrir. (Inmediatamente se para y deja la bandeja sobre la cama. Prende la lucecita de la máquina con el apremio de una empleada atareadísima que tiene que cumplir con su obligación indefectiblemente. Se sienta en la máquina y con una sonrisa continúa con su costura)(Después de unos segundos se escucha el timbre. Deja de coser inmediatamente para no ser escuchada. Levanta las cejas y revolea los ojos para arriba como diciendo "¡qué hincha!") (Se levanta. Va en puntitas de pie hacia la puerta de calle para espiar. Camina unos pasos y vuelve a sonar el timbre. Inesperadamente se sobresalta y pega un gritito histérico. Se asusta con exageración)

carlitos (en off)

(gritando un poco) ¿Doña Eugenia? ¿Está ahí?

eugenia

(por un momento duda) ¿Quién es?

carlitos (en off)

De parte de Gustavo, Doña Eugenia.

eugenia (en off)

(solícita va hacia la puerta de calle, foro izquierdo) ¡Pasá! ¡Pasá!

carlitos

(entra en el living un poco tímido) Buenos días, señora. Perdón...no me esperaba....

eugenia

¿Cómo no te voy a esperar? Yo siempre espero. (Iluminándose) ¡Siempre!

carlitos

...bueno...por ahí es temprano....(retrocede como para esperar afuera)

eugenia

(casi sin mirarlo, se adelanta. Va hacia la silla y agarra una pila de telas blancas dobladas, ya cosidas) ¡Pasá! ¡Pasá! Ya tengo todo listo.

carlitos

(tímido) Es que...yo quería....

eugenia

Sentate, sentate un momento ya tengo todo listo. ¿Y Gustavo? ¿Cómo no vino? ¿Qué pasó? ¿Cómo me dijiste que te llamabas?(Eugenia tiene un aire entre alegre e histérico que se refleja en movimientos rápidos)

carlitos

(permanece de pie tratando de hablarle pero ella no lo deja) Carlitos, señora... (trata de interrumpirla pero es imposible) ...eh.... yo....

eugenia

(contando las telas blancas sin registrar a Carlitos) ...cuarenta y cinco, cuarenta y seis...eh...cincuenta. ¡¡¡¡Listos!!!!

carlitos

Eh....(tímido trata de hablarle entrecortado y bajito. Su ritmo y actitud contrastan con los de la mujer) (Eugenia sigue como no queriendo escuchar) Señora.... necesito decirle algo muy importante...yo...

eugenia

(poniendo las telas en una bolsa) ¿Qué me dijiste que le pasó a Gustavo? ¿Dónde anda? ¿Se fue de vacaciones?

Me lo habrá dicho pero yo...con tanto trabajo no me da tiempo para nada. (Para sí, reflexiva) ¡No salgo, no pienso! ¡Nada!

carlitos

(mirando al techo, no la puede abordar) Yo en realidad...

eugenia

¡Listo! (Le está por entregar la bolsa pero se la queda) Dejá, yo te la llevo. ¿Cuándo volvés, nene? Y no me dejes abandonada que yo también tengo que vivir, ¿sabés? (mira alrededor y lo reta) ¿No me bajaste las telas? Ya no tengo.... Tres semanas sin venir... (yendo hacia la puerta) Te acompaño al auto así de paso conformo a mi hija y cuando viene le digo que salí a dar una vuelta. (Simpática lo palmea en la espalda) Y no le miento, ¿no? Chiquita pero es una vuelta... ¡Vamos! (Va hacia la salida)

carlitos

(se antepone para que no pueda ir hacia la salida) Doña Eugenia... pare un poquito... yo ... eh... necesito que me escuche...

eugenia

¿Qué pasa? ¡¡¡Tengo que trabajar!!!! (Un poco sacada, irrita) ¡No tengo tiempo que perder! (Trata de irse otra vez a la salida)

carlitos

(la agarra de los hombros) Doña Eugenia... sientesé. (Carlitos empieza a hablar muy cálidamente y Eugenia por primera vez lo empieza a escuchar y lo mira por arriba de los lentes) ....Yo....en realidad....(titubea) Gustavo.... hace tiempo... (busca las palabras) ... estaba buscando....eh...

eugenia

(le empiezan a caer los músculos de la cara y se relaja completamente. Lo mira a los ojos) ¿Sabes? Te estaba mirando bien...¡cómo me hacés acordar a mi hija Cristina!

carlitos

(trata de cortarla como sabiendo la que se viene) ¡No, Doña Eugenia...!

eugenia

(agarra el portaretratos de la mesita de luz y se le ilumina el rostro como si fuera un bebé) En serio te parecés... Mirala. (Le muestra la foto)

carlitos

(se siente muy incómodo) ....eh....

eugenia

(le estruja la cara) ¡¡Si hasta podrías ser mi nieto!! (Eugenia se emociona y abraza a Carlitos apoyando la cabeza en su pecho) ¿Cuántos años tenés? El tendría tu edad...más o menos.

carlitos

(queda de frente al público, incomodísimo con Eugenia abrazada a él loca de alegría) Por favor....

eugenia

¡¡¡No sabés lo linda que era mi Cristina!!!

carlitos

(trata de soltarse) Doña Eugenia....

eugenia

(que ahora le besa los dedos de las manos uno por uno) ¡¡¡Abuela!!!! ¡¡¡Abuela!!!! ¡¡¡Yo soy abuela!!!!

carlitos

(soltándose se lamenta para sí) Esto me pasa por hacerme el fuerte...

eugenia

(mirándolo sin moverse) ¡Pero claro!!!! (Se calza bien los lentes para verlo bien) Pero...si sos igualito. ¡Igualito! (corre a Carlitos y lo besa otra vez. Se le nota un cierto toque de irracionalidad. Son flashes cortos que la hacen colgar por momentos, llevándola a otro lugar muy obscuro)

carlitos

(se enternece y lo deja paralizado) Yo...

eugenia

(agarrando su taza de leche) Tomate mi leche, nene. ¿Ves? Es como si te hubiese estado esperando. (Corre a la mesita de luz y agarra el monedero) (muy alegre) ¡Te voy a comprar unos vigilantes! (Se le acerca cariñosa) ¿Te gustan los vigilantes o preferís cañoncitos con dulce de leche? (Se saca las pantuflas y se sienta en la cama para ponerse los zapatos que no le calzan cómodamente) (evocando) ¿Sabés los cañoncitos de dulce de leche que le compraba a Cristina cuando estudiaba en la Facultad? (Aclarándole) Porque ella estudiaba Sociología, ¿sabés?

carlitos

(incomodísimo) Doña Eugenia... (Eugenia levanta la vista reprendiéndolo) (Carlitos se retracta para complacerla) Abuela...

eugenia

Así me gusta más... (sigue con el racconto sin mirarlo) ....¡Le costaba tanto levantarse a la mañana! ¡Ella era así! Mabel en cambio siempre se levantó solita. ¡Ella siempre obediente para todo! (Se pone muy tierna)...¡Pero Cristina!!... Cristina no había forma....no se levantaba. (Recrea la situación como si estuviese Cristina en la cama) "¡Cristina, Cristina, dale, nena, (la zamarrea) levantate que tenés examen!" (a Carlitos) Y nada, ella parecía una piedra. No se movía. (Cariñosa) ¡Tomá la leche que se te enfría, nene!!

carlitos

Eh.... (se toma de a sorbitos la leche para complacerla)

eugenia

... Entonces....¡santo remedio! Me iba corriendo a la panadería, compraba una docena de cañoncitos, (lo mira) bien blanquitos como le gustaban a ella, me preparaba un café con leche para ella, otro para mí y me sentaba en el borde de la cama con mi bandejita. "¡Nenaaaaa! (Con una vocecita aguda) ¡Cañoncitoooooos!! Inmediatamente se despertaba y a los quince minutos ya estaba leyendo otra vez como una lechuguita....(mirándolo a los ojos) ... con esos ojos grandes como dos linternas que tenía, como vos. ¡Si tienen los mismos ojos!!... Y se la pasaba leyendo ...esos libros tan difíciles que leía... horas y horas. ¡¡Era tan estudiosa, desobediente pero estudiosa!! Hubiese sido una mujer importante, estoy segura. A veces pienso....(se pone muy triste)....que si yo no la hubiese despertado a estudiar....por ahí le iba mal en algún examen, dejaba de estudiar...y hoy estaba acá con nosotros comiendo cañoncitos, ¿no? (se termina de calzar el zapato izquierdo, se acomoda la pollera, abre el monedero y se para) ¡Bue!! ¿Vigilantes o cañoncitos?

carlitos

(está paralizado) Yo...nada.

eugenia

(se acerca, le acaricia la cabeza) Ya vas a tener tiempo para hablar. ¡Si vas a tener tiempo!!! ¡Y si le habré contado a Gustavo en estos...,qué se yo, más de veinte años!!! ¡Todas las semanas!!! Te habrá contado, ¿no?

carlitos

Sí, sí.

eugenia

Si no hubiese sido por los pañuelos blancos....¿Dónde estaría yo? ¿Quién sabe, no? Los pañuelos son una bendición, ¿sabés? Y te voy a contar algo...(se pone muy blandita y vulnerable)....en cada pañuelo blanco pienso en mi hija, veintisiete tenía cuando se la llevaron... Pienso en ella y en mi nieto. ¡Tantos años pensando cosas! Mucho, mucho tiempo pensé que por ahí se había escapado...Ella que era tan inquieta por ahí se había metido por algún agujerito y "plif" desaparecía. (Sonríe por lo que acaba de decir) Pero desaparecida de ellos no de mí. (Vuelve a sonreir muy triste) ...Y me daba la alegría: ¡mamá, tu palomita blanca, mamita! (Lo mira a los ojos) Como vos, igualita a vos. Cada vez que cortaba una tela nueva...yo pensaba cuando le había cosido su primer guardapolvo blanco en primer grado....(evoca) ....¡el primer día de clase!! ¡Nunca me voy a olvidar esa carita de angelito! (Habla sonriente como si la estuviese viendo) Le pongo el guardapolvo y la veo tan pero tan linda que le digo: "¡¡¡mi palomita blanca!!!" La llevo al colegio, todo el tiempo de la mano por supuesto....¡Iba tan pero tan contenta que no te das una idea! Vuelvo a casa, hago las compras, preparo la comida... Y más tarde, cuando la voy a buscar, la veo corriendo desde la puerta del colegio hasta donde estaba yo, esperando, como todas las madres,... (lo acentúa muy profundamente) ...esperando, y corría gritando: "¡¡¡¡Palomita blanca!!!! ¡¡¡Palomita blanca!!!!!" con esa vocecita de angelito. Y me da un abrazo...¡tan grande!...que casi me tira al piso. Y después....cuando a veces hacía alguna travesura... para comprarme me decía: ¿soy tu palomita blanca? ¿soy tu palomita blanca, mamá? (ríe) Y me compraba. ¡Esa carita de angelito siempre me compraba! (Cuando termina el cuento, Eugenia está en un estado de ensoñación)

carlitos

(se levanta definitivamente de la silla) Gustavo me dijo..."dejalo así, no vayas"....y yo quise venir, quise venir y ahora...¿cómo salgo? ¿cómo salgo?

eugenia

No tenés que salir a ningún lado, nene. Bastante estuviste afuera para que salgas.(En este momento, Eugenia se cuelga completamente, como perdida) Quedate acá conmigo. Yo antes salía pero ahora: siempre acá, firme. Y así sobrevivo. (Va al teléfono) Voy a llamar a la tía Mabel. (Agarra el teléfono y marca ya en un estado de locura) ¡¡Nunca nadie le dijo tía....!!! ¿Cómo te llamás? No me dijiste. Yo siempre dije: si mi nieto vive se llama Salvador, el predilecto de Cristina. Y si era una nena: Cristina, por supuesto. (Mirando el teléfono) Da ocupado. (Vuelve a intentar)

carlitos

(Le corta. Deja el teléfono sobre la mesa. La agarra de los hombros y la sienta en la cama) Doña Eugenia....

eugenia

Abuela, nene, abuela.

carlitos

Abuela, escuchemé. (Se pone grave) Yo no soy la persona que usted está imaginando. No lo soy. ¿Me entiende?

eugenia

No te conozco pero ya nos vamos a conocer....pero si sos igualito, sos igualito, mi amor. No te hice el guardapolvo pero...sos mi palomita blanca, ¿sos o no sos mi palomita blanca?

carlitos

Doña....(se retracta) abuela... él trató de decírselo muchas veces pero....no había forma....usted no lo quiso escuchar... hasta que tuvo que dejar de venir....¿me entiende?

eugenia

No, no entiendo.

carlitos

Es lo que me anticipó Gustavo, que no iba a entender pero yo quise venir igual.

eugenia

¿No entiendo? ¿Qué es lo que tengo que entender? Yo entiendo todo lo que hay que entender, mi amorcito. ¿Qué más hay que entender?

carlitos

(un poco agresivo para poder decírselo) Yo no soy su nieto, Doña Eugenia. Y usted lo sabe. Lo sabe muy bien.

eugenia

(salta muy ofendida tomando conciencia) Por supuesto que no sos mi nieto. ¡Ni hace falta que me lo digas! (Enojada) ¿Y para que viniste entonces?

carlitos

Hace rato quiero decirle algo pero usted no me escucha.

eugenia

(muy seria y empacada) Te escucho, te escucho.

carlitos

Yo trabajo con Gustavo y él me pidió...

eugenia

(otra vez necia) ¿Es una broma pesada de Gustavo? ¡Con razón no me atendía y siempre estaba ese contestador!! ¿De pronto se cansó de escucharme? ¿Qué broma es esta? (Se para como una loca) ¡¡¡¡Fuera de acá!!!! ¡¡Fuera!!! (Lo echa a empujones) ¡¡¡¡¡Quiero mis telas, mis telas!!!! Andate pero traeme mis telas. (Refunfuñando) ¿O se pusieron todos de acuerdo para destrozar a una pobre abuela? (Lo agarra enérgica del saco) ¡¡Mis telas!!! ¡¡¡Mis telas blancas!!!!

carlitos

(respirando profundo) Tranquilícesé, abuela, no vamos....

eugenia

¡No me digas abuela, insolente!! ¡¡Si no te vas inmediatamente voy a llamar a mi hija para que te saque a la fuerza!!!!

carlitos

(cariñoso pero decidido) Doña Eugenia, no vamos a poder seguir con los pañuelos blancos... es eso lo que tenía que decirle.

eugenia

(negándolo, sin asumir lo que le dice) ¡Tengo que vivir! ¿Qué estás diciendo, me quieren matar? ¿Cómo que no vamos a hacer pañuelos blancos? (Llevándolo del brazo) ¡Vamos al auto, haceme el favor!

carlitos

(se resiste) Es que nadie los quiere...ya no se necesitan. Tenemos miles de pañuelos blancos sepultados...pasó el tiempo...y quedaron ahí. La gente prefiere...colores...para distraerse...

eugenia

¡Los pañuelos blancos siempre se necesitan! ¡Siempre!! ¿De dónde salió esta novedad?

carlitos

(trata de persuadirla) Antes era otra cosa... pero ahora no los podemos ubicar... y todo está muy difícil...la gente quiere...

eugenia

(lo interrumpe completamente brotada) ¿Difícil? ¡Difícil! ¡Otras son las verdaderas cosas difíciles!!!! ¡Qué sabrás vos de lo atroz de las cosas difíciles!

carlitos

(tratando de ser gentil) ...Si le hiciera unos bordaditos de colores....no sé...florcitas....mariposas... ¿Por qué no prueba?

eugenia

(violenta golpea la tabla de la máquina con mucha energía) ¡¡¡Los pañuelos tienen que ser blancos!!!! ¡¡¡¡Sólo blancos!!! Y no hay ningún bordadito en un pañuelo blanco. ¡Blanco!

carlitos

Yo la entiendo pero....

eugenia

(enojadísima pero contenida) ¡¡No!!! Vos no me entendés, ni vos, ni Gustavo, ni nadie...

carlitos

Vine a dar la cara porque la entiendo...

eugenia

(sin detenerse) Sólo me puede entender un corazón como el mío. Uno que perdió a su palomita blanca....¡a su hermosa palomita blanca! ...Al que una noche negra y fría le arrebataron su palomita blanca para siempre como a mí. Esa palomita blanca que se me colgaba del cuello y me miraba pícara buscando mi perdón: "¿Soy tu palomita blanca, mamita? ¿Dale que soy tu palomita blanca?"

carlitos

(trata de acercarse despacito a Eugenia) Ya lo vamos a solucionar...

eugenia

(arisca lo rechaza) ¡No!!! ¡No me toques!!! Quiero que te vayas. Ya mismo quiero que te vayas. (Agarra la bolsa llena de pañuelos y se la enchufa en los brazos) ¡¡¡Tomá, sepultalos con los otros!!!

carlitos

(muy triste porque no puede llegar a ella) Por ahí más adelante... (se acerca un poquito a Eugenia para consolarla)

eugenia

¡¡¡Fuera!!! ¡¡Fuera!!! (Carlitos no retrocede y Eugenia agarra el teléfono y sin marcar grita) ¡Socorro!!!! ¡¡¡Necesito ayuda, Mabel, hija, vení!!!! (Lo amenaza con el tubo como si fuera un arma) ¡¡Fuera!!!

carlitos

(Yéndose) Creo que no me merezco esto. (Y se va)

eugenia

Yo tampoco me merezco esto. ¡¡¡Nadie se lo merece, nadie!!!! Creeme que nadie se lo merece, ni el más salvaje y despreciable ser humano se merece esto. (Cae abatida en la cama como una bolsa de papas. Apoya los codos en las piernas y deja caer la cara sobre las manos. Llora de una manera contenida, apenas le corren unas lágrimas) (Muy bajito empieza a sonar una música suave, al principio unas notitas perdidas e inmediatamente se empieza a escuchar el vals: "Palomita Blanca") (Pasan unos instantes de transición y Eugenia se limpia el rostro tratando de despejarse, mira a su alrededor más animada. Busca. Mira la cama. Reflexiona un instante. Se para. Arranca la sábana blanca de la cama y enérgica va hacia la máquina de coser. Agarra una tijera y corta un pañuelo. Se pone los lentes que los tenía colgando de un cordoncito y se pone a coser alegremente. Ni bien da dos o tres puntadas, suena el timbre. Eugenia se eriza seria bajándose los lentes. Deja de coser. El timbre sigue sonando largo y aburrido. Eugenia reconoce que es Isabel por la forma de tocar, sonríe, se vuelve a calzar los lentes, agarra la tijera y corta alegremente otro pañuelo con una sonrisa en la boca y como diciendo "no le abro, que toque nomás". Sube la música. Deja de sonar el timbre y poco a poco se apaga la luz de la habitación hasta quedar solamente la lucecita de la máquina de coser que apenas ilumina a Eugenia que como una autómata pone el pie en el pedal y sigue cosiendo alegremente para no olvidar, nunca).

 

apagón

 

En la puesta tendría que sonar el vals Palomita blanca como el pensamiento de Eugenia.

vals palomita blanca

Tu ausencia esta congoja me dio

y a veces tu recuerdo es un bien

De pronto se me ahoga el dolor y nada me consuela.

De ir siempre tan lejos, de verme sin ella.

Mi paso va adelante y atrás el corazón.

El rumbo que me aleja tan cruel

me roba sus caricias de amor

y sólo el pensamiento la ve, la escucha embelesado,

la besa con ansia, la siente a su lado.

Y voy así soñando, más lejos cada vez.

Blanca palomita que pasas volando

rumbo a la casita donde está mi amor.

Palomita blanca para el triste ausente

sos como una carta de recordación.

Si la ves a la que adoro, sin decir que lloro

dale alguna idea de lo muy amargo que es vivir sin ella,

que es perder su amante calor.

Sigan adelante, pingos de mi tropa

que de un viento errante somos nubarrón,

y en un mal de ausencia se nos va la vida

rumbo a la querencia dándole el adiós.

Palomita blanca, vuela noche y día

de su nido en busca, y escribir el cielo en sereno vuelo no te olvida nunca sólo piensa en vos.

thelma, sentada en posición de buda con los ojos clavados en un punto fijo. estática.

juan y angela a su alrededor. de pie.

angela

Thelma, mi amor. ¿Cuánto hace que está así?

juan

Yo llegué hace una hora y estaba así. No sé.

angela

¿Thelma? ¿Qué tenés? ¿Te duele algo? ¿Te hicieron algo?

juan

Dejala, Angela. Ya se le va a pasar.

angela

¿Cómo se le va a pasar? ¿Cómo podés estar tan tranquilo, Juan? Algo tiene. Llamá al médico, Juan.

juan

Venció la obra social, no tenemos cobertura.

angela

Thelma, mi amor. ¿Te fue mal en el examen? No pasa nada. Mamá no se enoja, ¿sabés? Ya lo vas a dar otra vez (A Juan) ¿Dio el examen? ¿Te dijo algo? ¿No te dijo algo?

juan

¿No te digo que cuando vine ya estaba así? Dejala, Angela. Las chicas de ahora son así. Por ahí no come desde anoche y está un poco mareada, vieja. Andá a bañarte. Yo me quedo.

angela

Bañate vos, si querés, yo me quedo con ella.

juan se va. angela abraza a su hija.

apagón

 

en otro lugar del escenario, en penumbra, los cuerpos de un hombre y una mujer tapados con una manta, jadean, gritan y se mueven hasta llegar al orgasmo.

él

¿Te gustó?

ella

¿En serio me lo preguntás?

él

Quiero saberlo.

ella

¿A vos te gustó?

él

Soy el hombre más dichoso de la Tierra

ella

¿Qué más?

él

Sos lo único importante de mi vida.

ella

¿Y qué más?

él

Nunca quiero estar con nadie que no sea con vos.

ella

¿Y qué más?

él

¿Más? ¿Te parece más?

ella

Sí, más. Quiero más, más, más.

él

Vas a tener todo lo que quieras de mí porque no hay otra cosa que me interese aparte de vos.

apagón

 

se prenden las luces sobre thelma. angela la está abrazando. thelma sigue estática.

angela

Nena, contale a mamá, mi chiquita. ¿Diste el examen? Lo diste, ¿no? ¿Te fue mal? No le vamos a contar a papá. Te lo prometo. ¿O ya le contaste, se puso como loco y te pegó? Porque si te pegó quiero saberlo. No voy a soportar más que te pegue, ¿sabés? Te lo prometo. Anoche ya le dije que no quiero que te ponga más la mano encima. A veces se le escapa pero...¿qué le vas a hacer? En el fondo es tan bueno. Lo que pasa es que le gustan las cosas bien hechas y a veces se pone mal. Es por tu bien. ¿sabés? Papito te quiere tanto, nena. ¡Nos quiere tanto! Siempre me lo dice: "Angelita es la luz que me ilumina". Papito es bueno. Contale a mamá. ¿Tuviste la prueba y te fue mal? Contale a mamá, dale. Yo no le voy a decir nada. Te lo prometo.

apagón

 

se prenden las luces tenues en la pareja anterior. él de espaldas, se viste.

ella

Un ratito más, dale. Después te extraño mucho hasta mañana.

ella le baja los pantalones.

ella

Un poquito más. Vení, dale. No seas malo.

ella se arrodilla y chupa su sexo.

él

¡No! ¡No! ¡Ay! ¡Ay! ¡Cómo te gusta chuparme la pija! ¿No? ¡Dale! ¡Dale! ¡Chupámela toda! ¡Cómo te gusta! ¡Ay! ¡Ay! ¡Por Dios! ¡Dale! ¡Dale! ¡Dale! ¡Así! ¡Así!

se prende la luz de golpe.

entra thelma con guardapolvo de colegio, libros en la mano y una sonrisa de oreja a oreja.

thelma

¡Papá! ¡Me saqué 10, papá!

el hombre desnudo gira. el sexo erecto. es juan. la mujer arrodillada, desnuda, la boca hinchada de placer. los ojos exaltados de sexo.

thelma cae al medio del escenario estática, con los ojos abiertos como platos

el padre y la mujer desaparecen. la luz queda sobre thelma.

angela entra con un té en la penumbra.

angela

Nena, ya sé. Le vamos a decir a papá que te fue bien en el examen así no se pone mal. ¿Qué te parece? Va a ser un secreto entre vos y yo. Como cuando te hacías pis en la cama y yo no le contaba así no te hacía dormir con las sábanas mojadas toda la noche para que aprendieras. ¿Te acordás? ¡Cómo no te vas a acordar! Sufriste tanto. Yo también, no creas que yo nos sufrías. Pero seguro que a la larga te hizo bien ¿no, mi amorcito? No le digamos nada que no quiero que se enoje. Dale, nena. ¡Hablame! Decime algo. Te prometo que no le cuento nada porque no quiero que se ponga mal. A ver si un día se va. ¿Y qué hacemos nosotras dos solitas sin un hombre que nos quiera, no mi amor? Tomá el tecito, dale. Hacele caso a mamá que te quiere mucho. Los dos te queremos mucho y lo que más queremos en este mundo es que seas feliz, muy feliz, mi amor, mi nenita. Muy feliz, mi amor. Muy pero muy feliz.

apagón


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