Comentarios

Principal Arriba English Personal Cine Obras Medios Libros Talleres Entrevistas Distinciones


  • Título de reseña: “¿Y... Si mañana crepo?”

  • Título del libro reseñado: “La lupa2: Si mañana crepo”, de Mercedes Farriols

  • Nombre completo del autor de la reseña:  Jorgelina Martín

  • Nombre y dirección de la escuela a la que asiste: Instituto Santa Felicitas, Pinzón 1480,

  • Nombre completo del docente tutor: Cristina Elena Campos de Osycka

“¿Y... Si mañana crepo?”

Discriminación e indiferencia son dos fenómenos que desde siempre se han dado en todas las sociedades del mundo. A veces creemos que no discriminamos porque quizás tenemos un amigo de color o porque hacemos una contribución a alguna organización que ayuda a personas enfermas, o por tantas otras cosas.

Pero existen otras circunstancias en que podemos discriminar y que nos hacen seres indiferentes.

En lo cotidiano: al no aceptarle un folleto a una persona enferma de SIDA, con una sonrisa, al girar la cabeza al ver un chico que pide una moneda, al no sentarnos en el asiento del colectivo con una persona, porque a pesar de ser como nosotros, viste de manera muy humilde.

Por ejemplo el machismo y el feminismo son dos maneras de discriminar al otro y menospreciarlo por ser del sexo opuesto.

Actualmente vivimos en una sociedad machista, aunque no negamos que en ella hay excepciones. Si retrocedemos un poco en la historia notamos que la situación de la mujer ha mejorado progresivamente. Antes era mal visto que una mujer estudiara, ya que sólo debía cocinar y atender a su familia. Hoy vemos como ha cambiado, ya que existen mujeres “multifacéticas”: atienden su casa, estudian, trabajan... Pero si bien existe esta cara de la sociedad hay una contracara en que las cosas no son así.

Recientemente leí una obra llamada “La lupa 2: Si mañana crepo”, de Mercedes Farriols, y en ella se da un ejemplo claro y sencillo acerca de lo que quiero decir.

Resulta importante destacar ¿Quién es Mercedes Farriols? Y ¿Cómo es su última obra: “La lupa 2: Si mañana crepo?”. Ella, es actriz, a la vez escritora y comediante. Nació en la Argentina, estudió letras en la U.B.A. y en la Universitá Degli Studi Milano, filosofía. En sus tiempos de universitaria escribió crítica teatral y cinematográfica. Cursó estudios en el Teatro Nacional San Martín formando parte del ballet de danza contemporánea. Sus maestros fueron Carlos Gandolfo y Vittorio Gassman y cursa desde 1997 estudios con Augusto Fernandes.

Forma parte junto con el director Tomy Sánchez del teatro Molière de Bs. As. Fundado en 1985.

Fue seleccionada Premio ARGENTORES Teatro Leído 2000 por “Trilogía de Muerte”, también nominada Premio ARGENTORES 2000 por “La lupa 2. Si mañana crepo”.

Domina el italiano y francés, estudió inglés, latín, sánscrito y griego. Pero, sin duda, su idioma es el del teatro y la comedia.

“La Lupa 2: Si mañana crepo”, es una comedia, que entrelaza: soledad, tristeza, amor con actitudes machistas, utilizando un código puramente cómico.

Nos muestra la historia de Soledad, una ama de casa sumisa y servicial y de su marido Darío, que a diferencia de ella es grosero y poco amigable. Su trama es simple ya que muestra hechos cotidianos y comunes: por ejemplo salir a pasear, ir a un bautismo, etc., los cuales pueden resultar placenteros para cualquiera de nosotros pero para Darío son realmente un fastidio. Su vida es monótona, llega de trabajar, cena, ella le cuenta miles de cosas que rara vez él escucha, y nunca las contesta, luego se va a dormir y al otro día sigue la misma rutina.

Hasta que un día al regresar de cenar, de un lugar que obviamente a Darío no le había gustado, se corta la luz y al volver ya no están solos. En su departamento está Rita, una ladrona que al parecer los elige como víctimas de su robo. Pero, a pesar de la situación, ni Soledad ni Darío paran de discutir: “Por favor, pará, ¿no ves que tiene un arma?”, a su vez la mujer habla constantemente por su teléfono con quien le da las órdenes. La tensión aumenta y los nervios invaden el lugar, a tal punto que la “chorra” (como se designa a Rita), se convierte en mediadora entre el matrimonio, por supuesto defiende a Soledad. Casi de repente, ella ya no necesita que Rita la proteja, y saca de su corazón todo aquello que durante años no le dijo a Darío: Estoy harta de machismo, de tu autosuficiencia, de tu autoritarismo, de tu preponderancia, de tu impotencia”. Llega un momento en que la pelea no es entre el matrimonio sino entre Rita y Darío, quien la comienza a correr por el lugar, lo que nos permite olvidar por un minuto la tensa situación.

La acción se detiene de golpe y Soledad tiene el arma en sus manos y los obliga a ellos a quedarse quietos: “Vos también bien quietito porque te perforo...”, pero termina amenazando con quitarse la vida. Recién, al encontrarse en esta situación límite consigue que su esposo le preste atención y que le diga que la quiere,  por si él mañana crepa... nos expone a un final supuestamente feliz, pero realmente no sabemos si es así ¿Se puede cambiar la manera de ser de una persona en un segundo?, ¿o sólo la modifica para pasar esa situación tensa?.

Es una comedia y como tal nos lleva a la risa, pero a la vez presenta críticas que nos permiten ajustar los hechos a la actualidad ya que abundan en los tiempos que vivimos: “...Mirá la historia del Pami. Son unos degenerados y en cualquier momento a los bancarios nos hacen lo mismo”.

“La lupa 2: Si mañana crepo” nos demuestra que a veces llegamos al límite y allí reaccionamos, como le pasa a Soledad que al verse cara a cara con la muerte puede desahogar sus penas: “...Todo el tiempo pensé que me moriría por eso dije lo que dije...”, o que, como le ocurre a Darío, necesita verse ante el peligro de perder a Soledad para darse cuenta de que su actitud debe cambiar.

Nos preguntamos si realmente Darío puede modificar sus actitudes. Indudablemente no lo sabemos, sí estamos en condiciones de afirmar que la visión del personaje masculino es parcial en cuanto al conocimiento del otro, en este caso de Soledad. Darío no ve mas allá de su propio egoísmo, es incapaz de compartir los momentos gratos de la vida. Su mirada sobre la mujer no es abarcadora y hace valer su pensamiento provocando en Soledad la imposibilidad de desarrollarse como persona. Entonces, retomando el planteo del tema e interrogándonos: el machismo, ¿no es una manera de discriminar?

La obra de Mercedes Farriols nos plantea dos caminos: la reflexión, o simplemente quedarnos con el recuerdo de una obra simple e interesante. El primero, tal vez genere un replanteo de ciertos valores que se fueron olvidando, entre ellos: el respeto.

Jorgelina Martín


Email: Mfarriols@argentores.org.ar                                                                                                                              Espacio cedido por ARGENTORES