
Entrevista
a Ricardo Monti por Hector Holiboni, REVISTA DIONISIO
Yo confié en Monica y no me ha defraudado en absoluto. Me parece que esta
puesta que ha hecho es sensacional y además le admiro mucho la garra. Es fantástica,
tiene esa obstinación artística, ese pelear hasta obtener lo que ella quiere,
que es hacer milagros.
Ricardo Monti
INTUICIÓN POÉTICAS DE UNA FATALIDAD
Monica Viñao adoptó para la puesta un criterio formalmente austere, sin
concesiones al realismo y con un cuidado en las actuaciones que ya es un sello
en los trabajos que levan su firma.
Cutuli traduce con la voz y el cuerpo la psicología de un decadente dictador
latinoamericano, secundado por un sirviente (buen trabajo de Jorge Rod).
El rol de los siameses no está menos logrado, Andrea Bonelli e Ignacio Gadano,
cantan fragmentos de opera con inobjetable afinación vocal y se mueven de
acuerdo a un diseño que pasa naturalmente de las imágines de la lascivia a las
de ternura o inocencia.
Conviene aclarar que este país del final-o ese final de un país- no es, aunque
lo parezca, una metáfora de este momento preciso que atraviesa la Argentina.
Peor que eso: es la intuición poética de una fatalidado, al menos, de una
desdichada reiteración
Olga Cosentino, CLARÍN. 25/2/2002
UNA PIEZA DE ALTO LIRISMO
Obra difícil de concretar en escena, con su oscilación constante entre lo áspero
y lo tierno, el excremento y la mística, la sensualidad más desatada y la más
elevada espiritualidad, (y que tal vez procura la improvable conciliación de
estos extremos, tan solo posible en ese lugar entre el cielo y la tierra que es
el escenario), encuentra en Mónica Viñao a una directora experta, que sabe
sugerir la poesía del espacio y conjugar todos los rubros escenografía,
vestuario, luces, la música bellísima de Greizerstein- en un haz de unánime
calidad, que incluye a un elenco de primera.
Ernesto Schoo, LA NACIÓN 25/1/2002
LA BELLEZA DE LO TERRIBLE
Espectáculo fuera de lo común, teatro poético en el major sentido, alianza
singular de texto y acción. Finlandia muestra también la madurez de una
directora calificada, Monica Viñao, y actuaciones notables de un elenco muy
exigido y que sabe responder.
Ernesto Schoo, NOTICIAS enero 2002
LA
METÁFORA DE UN PAÍS EN TRÁNSITO: Finlandia propone un acabado universo poético
y está magnificamente dirigida y actuada.
Musica Interna
La personalísima estética de Viñao, armoniosamente equilibrada, tiene
funcionalidad escénica y presición en el tratamiento global de la obra. La
Finlandia que propone Viñao, guarda una fascinante musicalidad interna, que se
observa en el cuidado de las voces, la gestualidad y el movimiento de los
actors. Con cierta herencia del teatro Noh y La comedia del arte, la directora
consigue sumergir al espectador en la metáfora de una sociedad con
reminiscencias metafísicas, que obnubilada por sus propios fantasmas, se escuda
en un cierto autoritarismo, para negar su oscuro presente.
ES difícil destacar a un actor de otro. Solo habría que decir que Cutuli,
Andrea Bonelli, Jorge Rod e Ignacio Gadano, cada uno en la justa medida de su
personaje, aportan una excelente expresividad.
Juan Carlos Fontana, LA PRENSA, 5/3/2002
UN VIAJE DE PURIFICACIÓN A LA TIERRA DEL SINFIN
Una
puesta en escena con un costado abstracto y enigmático. El despojamiento escénico,
los movimientos medidos y estilizados de los actores, el canto lírico o la
interpretación sobre pautas rítmicas, así se expresan los personajes de
Finlandia, si bien el canto queda solo reservado para los siameses en el trance
de desplegar los aspectos más elevados de su narración.
Cecilia Hopkins, PAGINA 12 20/1/2002
FINLANDIA,
OSCURIDAD, CREACIÓN
La dirección de Monica Viñao trabja sobre la densidad simbóloca de la obra,
creando un clima armónico entre iluminación, escenografía y vestuario. Estos
elñementos se corresponden directamente con la incertidumbre del espacio que
crea la obra y el aturdimiento interno que sufre el personaje de Beltrami.
Este estado de alienación del sujeto, es logrado a su vez a apartir de la tarea
que Monica Viñao realiza sobre el personaje del andrógino (Mezzogiorno). Este
ser que encarna no solo la dualidad de los géneros masculino y femenino, sino
también la singularidad de los mismos, es trabajado acertadamente a partir de
la union y separatividad de los cuerpos sobre el escenario.
El desdoblamiento físico, verbal y espiritual del andrógino crea una atmósfera
estremecedora para el sujeto de la acción, quien, de esta manera, se ve
fuertemente involucrado en cada una de las estaciones que debe transitar.
La puesta en escena, estilizadora del canon realista, no exhibe un mundo
referencial sino que la representación abiertamente teatralista y la
espacialización no mimética de la obra están en función de una puesta cuyo
sistema de signos escénicos apuntan a simbolizar la incertidumbre y la ambigüedad.
La tierra del confín cobra un nuevo significado: es un lugar extremo, marginal,
Pero es el lugar donde la vida y la passion se ponen en juego y cobran sentido a
partir de la lucha.
Patricia Verónica Fischer. REVISTA TEATRO XXI, DEL GETEA.
