El recorrido del que habla puede presentar uno u otro aspecto, tener tal o cual trayectoria y en consecuencia aparecer en el mundo manifestado en distinta forma o aspecto y presentarse ante los seres como (atleta, poeta, artista, místico, etc.) mas aquella fuerza que opera en uno desborda la manifestación y es la cosa en esencia, la energía que emana, la divinidad puesta de manifiesto, ello trasciende completamente los códigos mundanales y es lo real. No hay en esto apoyo en nada que sustente la acción del yo como ente de división egocéntrica. |
"Es la mediocridad lo que persigue la masa que se adapta al aspecto superficial de esta sociedad que habitáis, apoyado esto por la propaganda organizada o aquello que se suele denominar éxito. Todo esto se ha vuelto el idioma de las masas y ello se sustenta en el engaño y la ignorancia, siempre fue y es este el idioma de lo superfluo que se vuelve muchas veces masivo cegadas por estos factores las sociedades de esta tierra han cometido las peores atrocidades en este planeta.
Esto lleva a grandes engaños y en consecuencia a fatales equivocaciones, pues las masas son fácilmente engañadas por aquello que puede llamarse "psinópsis colectiva", ello actúa como un somnífero en los valores mencionados.
Las masas envueltas en esto sólo repiten códigos establecidos y son inducidas a moverse en la superficie de las cosas sin ahondar en el fondo sin estar atentos para indagar en cada cuestión, pues esto es lo que conviene a los intereses temporales de quienes las utilizan para alimentar sus razones de falso poder que sólo es la idea de ello pero no el hecho en si mismo. Esto es llevado por la propaganda, por aquella persecución de éxito que surge a partir de la propia insatisfacción o frustración por buscar lo que debería ser pero no es. La búsqueda constante de placer sensorial también acentuada por la propaganda como canal de escape de las propias miserias de pobreza interior Hacen a la vulnerabilidad del medio y a la debilidad de las personas que sumidas en el temor que todo esto suele engendrar buscan el apoyo en lo masivo que toma al individuo haciéndolo presa de ello, lo convierte en una vulnerable pieza de un sistema enfermo que con su maquinaria oscurece la conciencia.
Lo auténtico no puede ser visto ni descubierto dentro de todo este entorno, ni tiene que ver con lo político o la propaganda que ello origina, o el seguimiento a algún patrón social establecido, ni ello es tema de mayorías, de acuerdos o votos, como se le suele otorgar algún crédito en decisiones de esta sociedad.
La verdad esencial no depende de que una cierta cantidad de personas estén de acuerdo o no con algo, o que esto o aquello sea apoyado por tal o cual jurado, todo ello es arbitrario, falaz y reacciona según la propia condición movida por traumas, complejos, falencias, búsquedas personales, condicionamientos en la educación o tradición, apoyados en deseos, celos, envidias, competencias e insatisfacción de aquellos que votan o deciden como entes de este movimiento.
Esto suele estar contaminado frecuentemente y lo que es el idioma de los muchos suele ser el principal medio de error y falsedad y los que persiguen este falso poder caer en su propia trampa siendo esclavos de sus debilidades dominadas por fuerzas que ellos desconocen.
Lo real no puede mezclarse en este juego de pues ello no necesita del apoyo de todo esto, como no necesita de votos o evaluaciones del consenso , ello es en si mismo y se muestra en la conciencia que este preparada para verlo cuando ello se discierne como un acto real.
No necesita de la búsqueda de lo que se llama éxito ni el apoyo de tal o cual entorno, ello esta mas allá de todo esto, tampoco se pone en contra ni se aísla en la oposición reaccionaria como postura.
La acción real es un hecho claro que deslumbra en la misma presencia y no es cuestión de los factores mencionados ellos solo lo empañan y lo alejan.
Lo verdadero o lo real en un encuentro pleno de armonía celestial con la fuente misma. Todo lo demás sólo es búsqueda por salvar la insatisfacción y perseguir aquello que suele denominarse satisfacción y no es otra cosa que placer envuelto en las redes de lo temporal, que trata de alcanzar lo que no es, lo que no está y debería estar.
No hay ideología, ni partido político o secta que puede acercar verdaderamente a ello. Pues ello toma viva existencia en la renuncia sin represión de lo que no es.
La política no puede cambiar realmente nada de todo esto, pues sus basamentos son ello mismo en cualquiera de sus aparentes variantes, pues su idioma navega en la superficie y en consecuencia sus acciones y componentes son extremadamente superficiales, tanto las llamados de izquierda como las de la derecha, tanto los llamados del primer mundo como aquellos que son denominados del segundos o terceros o como quieras hacerlo. Lo genuino no sigue estos vulgares rótulos para ello no hay izquierda o derecha, primer o tercer mundo. Estos códigos terminan siendo una misma cosa sin hondura ni transformación de nada.
Lo político nunca ha cambiado realmente nada en este mundo ni puede hacerlo, este hecho podes observarlo a diario, ello solo naufraga en el enfrentamiento egocéntrico, en la defraudación, mientras mantiene en pie los rótulos sociales nocivos, pues tiene que estar atado a ellos sin ahondas en sus reales razones de existencia, así se mantiene en pie el nacionalismo, la violencia, el armamentismo en nombre de la paz, la producción masiva de lo que es falso lo que ensucia y contamina .
Todo esto se sustenta que intereses formados y arraigados de tal modo que enturbian la visión de quienes no pueden salir de ellos y los mismos que aparecen como dominadores son dominados por todo esto y esclavos de ello.
La tarde está presente como algo entero y transparente tan cristalina como inexistente en cuanto a su peso como cronología de un tiempo peculiar. El aroma de las flores sobrepasa la limitación de los sentidos penetrando en las sutiles raíces de lo que no es sensorio de aquello que puede dejar el manto transparente e inmaterial y se transforma en acción celestial, ello no es un concepto ni parte de la imaginación de las palabras, ni sigue el derrotero del deseo o la medida del placer mundano, es un acto en si mismo, algo que tiene raíz y esencia, en un fluir sagrado que derriba toda acción que contamina u oscurece la conciencia, es lo que se muestra a los ojos de quien se despoja de códigos establecidos por un sistema enfermo.
El ir mas allá de todo concepto temporal abre el campo de la sabiduría, de la honda percepción celestial que abre la conciencia, el vuelo no tiene dependencia ni busca postura alguna, no se ata a la carencia como tampoco a la llamada opulencia, pues está sobre toda postura, sobre toda búsqueda, vive en el despojo de todo contenido superfluo, en la sutil transparencia de toda la psiquis y ello se puede traslucir en la imagen del cuerpo. Esto se hace a así mismo y en este acto habla la esencia, la transparencia celestial es un hecho y puedes mirarla sin temor ni vanidad que nublen su brillante profundidad.
Un presagio divino se hace presente, obsérvalo íntegramente y contémplalo con la sutileza penetrante de su misma fuente.
No es cuestión de caer en las redes de apego que te hacen vulgar, aun en lo que puede aparecer ante los ojos del ignorante respetable, la genuina respetabilidad no tiene postura, ni depende de apariencia posesiva alguna.
La profundidad, la sabiduría no se estudia ni lleva título.
Pero sin embargo se le ponen nombres y títulos a lo que se quiere hacer pasar por respetable y a ello se le rinde culto, como se hace con lo que se llama patria o bandera en la división de la tierra, mas nada de ello te volverá respetable en esencia, todo ello es apariencia que nace de la carencia de profundidad e inteligencia, sólo una postura que trata de ser lo que no es en esencia.
El descubrimiento de las cosas llega desde el fondo, en el estado de ver y no en el concepto que la mente forma del hecho para llegar a ser lo que no es.
Toda postura de respetabilidad no es respetable en absoluto, ni tiene noción de lo que ello significa con
Profundidad, sólo son estados aparentes, caretas de este mundo. El llamado patriotismo, la división de la tierra, de las cosas y el identificarse, embanderado en ello no te hará libre, inteligente o respetable en esencia como tampoco la reacción de manera violenta que forma una forma de rebeldía falsa y se orienta en una singular postura que pone su acento en esto.
Tampoco encuentra inteligencia la burla o la grosería que se origina en una actitud que intenta ser rebeldía hacia algo, ello sólo es otra forma de esclavitud y de oscuridad.
Es importante la acción clara desde la fuente de aquello que es bello desde su raíz.
El vislumbre de lo claro como un manto sagrado sobre los seres presentes, aquí en este patio el hecho se hace presente, en medio de esta brisa recibe su encuentro pues en esto no hay división que nuble la existencia, nada que ate o ahogue este hecho de súbita incandescencia desde la simiente misma que se manifiesta en este canto sagrado desde la esencia. Aquí está la fuente y puedes tomar la singular presencia inconmensurable.
Así puedes ver que la cronología no tiene peso alguno, no hay un antes o un después sino un ahora vivo que es todo movimiento en si mismo, que es todo desde su raíz, que es vida y existencia plena.
Así la inteligencia,la meditación,la libertad no son una postura, ni una ni algo a seguir o desear, sino algo que cae como un manto sagrado de acción directa,observa la tempestad o el aire fresco, la calma del silencio, la plenitud de lo que trasciende el tiempo, la libertad de este vuelo, contempla la real sutileza que muestra la fuente de cada cosa, vuélvete nuevo con esto sin cargos del pasado que sólo te someten , límpiate de todo ello, de todo cúmulo de los tiempos, de la historia que te ate y te hagas culpable, lava tu culpa como se lava el lienzo blanco en la vertiente del agua pura .
Puede existir algo nuevo que disipe la densidad de la mente, si ella se limpia así puede librarse del peso de su pasado, pero esto no es cuestión de un olvido temporario o una mente que con la idea trata de limpiar lo superfluo, limpia hasta el fondo de todo rincón que te opaca.
Arroja de ti toda mancha que te haga pestilente, este es el hecho, el acto.
Así como el pantanoso río o el cristalino torrente, así son los estados de la mente, así es la conciencia que puede limpiarse a así misma, así es la calidad de aquello que trasciende el pensamiento y alumbra la conciencia.
Pero ten sumo cuidado en no confundir el fuego con la humareda , la claridad con su reflejo y la transparencia con el espejismo pues esta es una de las actitudes mas comunes .
Es tan sutil y fácil el autoengaño y por ello tan frecuente caer en él. Enredarse en ello llevando en consecuencia sus mas tenaces garras de dolor. Mas es vital el traspasar sus garras.
Antes de hablar de ello es fundamental mirarse a si mismo y hacer de esto un acto de verdad. Observa entonces hasta donde puedes estar enredado en el fandangoso río del autoengaño y esto dicho desde el respeto por todo lo dicho. Observa el pantano como tal y no con los toques de brillo falaz que suelen aparecer en él y se confunden con su pesado fango.
Observa que es en lo cristalino y transparente que se muestra clara la imagen y en consecuencia lo que a ella misma trasciende.
Si puedes captar sin altives su fondo, entonces ello es un hecho en un aquí y ahora que desdobla el tiempo superando la cronología de la mente, la vulgaridad y la dualidad del pensador que se somete a su yo y lleva la atadura y la cárcel del egoísmo, del yo que en la importancia falaz de ser esgrime su existencia, la búsqueda de permanencia, el temor al acto de perder lo material lo vuelve vulgar, el ente que trata de ser lo que no es y afirmarse pronto halla la desolación, pronto el temor de no ser puede apoderarse y tanto el ser como el no ser se convierten en las posturas del yo, actuando como algo que trata de mantenerse vivo, que hace a la dualidad de las cosas y es justamente allí donde esta la trampa de los movimientos del pensamiento.
Este es el caudal pantanoso en el que puede estar inmersa la conciencia, la mente y la persona y desde ello
reaccionar contra los demás, y solo puede ser una postura, obsérvalo.
No puedes darle tregua al pensamiento, a su monótono movimiento, a su corriente de especulación, ahondar sobre esto es libertad, dejar que llegue el despertar de la inteligencia es la libertad total.
La luz del corazón alumbra y muestra su claridad sobre la oscuridad de la psiquis presa de si misma.
Es el color y la claridad de lo que trasciende la monotonía,y desborda al ente que se hace preso de si mismo, esta acción de libertad sensibiliza en el amor y la cualidad de brindar luz.
Parrafo extraido de una conferencia ofrecida por : R.C. Robymar Royword.