La mayor importancia para quien expresa estas palabras está en transmitir su esencia encontrando en este acto la raíz desde donde se hacen posibles. Pues el autor se hace al hecho de mostrar y hacer llegar a cada persona la posibilidad de enfrentarse con lo verdadero, aquello que vive en el fondo de la existencia. Existe la acción de despertar y ver claramente lo genuino, ello es lo que se transmite con la visión de lo claro y no hay vanidad ni búsqueda alguna de carácter personal en esto, sino el hecho mismo del discernimiento que alumbra el corazón humano iluminando la conciencia hacia la libertad profunda que subyase en el acto de amar desde lo puro y verdadero.

Existe en quien menciona esto la acción de hacer llegar ciertas verdades que hacen al trasfondo de la vida auténticamente religiosa mas allá de todo dogma o costumbre y que vive en la esencia de la enseñanza .

El carácter religioso mora en la comprensión, en el amor total y en la unidad suprema lejos de deseos y placeres que esclavizan la conciencia y sumergen al individuo  en las tinieblas, haciendo a los seres víctimas

Y presos de sus debilidades sin poder hallar lo sublime y excelso que mora en la liberación de toda atadura mundana. Aferrarse a los estados densos de materia se convierte en la causa del dolor y el caos, librarse de ello es la plenitud de la conciencia. Llevar luz donde se insertan las tinieblas es la misión de estas palabras que sólo indican aquello que las desborda y las trasciende enteramente, lo que es inconmensurable.

Desde lo profundo se muestran, donde el tiempo se diluye fundiéndose en la totalidad eterna.

Desterrar la confusión, alejar las miserias de la vida es el trabajo. Encontrar claridad en la expresión es trascender la densidad de la materia.

Disipando todo mecanismo que se origina en lo egocéntrico, el autor se vale en este caso de la expresión y el arte para mostrar de un modo limpio aquello que se trasluce desde lo que es transparente, desde la raíz misma de cada cosa.

Ello muestra la claridad y no la confusión y sin soberbia se deja ver lo real.

La personalidad es la cárcel donde se inserta el ego, la trascendencia de ello es libertad y ello es unión con lo total, donde se desvanecen las ataduras y los apegos. Desde aquí la vida es amor, lo demás se convierte en un juego de fuerzas que se entrecruzan hacia lo falaz.

No es más humilde quien se muestre confuso o se aloje en sus debilidades sin trascenderlas, decir que ellas no pueden  ser superadas por ser humanas y mientras tanto acarrear con esto lejos de ser humildad es pereza a despertar el cambio total que puede hacer de género humano algo sano. La personalidad se esconde dentro de la careta de lo falso y lo mezquino, para seguir con sus hábitos insanos.

Al estar limpio interiormente de torpes procesos mentales que llevan al funcionamiento egocéntrico esto se funde y la conciencia no se aferra a valores mundanales encontrando lo humilde sin necesidad de apariencia alguna y en la fusión del tiempo se muestra la claridad de la verdad.

Feria del Libro 2006, firmará sus libros en el stand de la SADE (232) el sábado 22 y el domingo 30 de abril 17.00 y 18.00 respectivamente, martes 25 en el stand libros de las provincias. Los libros estarán también en el stand de Argentores.

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