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ESCENA
1 : "El nene tiene que seguir una carrera. Tiene que ser
un profesional". Y así el nene entró a la universidad. La
facultad de Medicina lo cobijó durante cinco años. Mientras
ésto sucedía él, el nene (o sea yo) gastaba las horas leyendo Esquilo, Chejov, Brecht mezclados
con una pizca de Florencio Sanchez, algo de Discepolo, y bastante
de Halac, Cossa, Gorostiza a quienes durante cuatro años
disfrutó en la Escuela de Teatro La Plata, de donde egresó. Fue
en ese momento que llegó la hora de la verdad, y...
ESCENA
2 : el nene (yo) ganó la pulseada al mandato familiar.
Abandonó "la carrera" y se metió de lleno a transitar
el inquietante mundo del teatro. |
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ESCENA
3 : Fueron tiempos de asistencias de dirección, actuación en
infantiles, bolos en televisión y alguna que otra publicidad. A
esta altura el nene se había convertido en un joven con
inquietudes y deseos de explorar, ¿qué otras posibilidades
brindaba ésto del teatro?. El destino lo empujaba a una carrera
como galán (siempre la carrera) pero él (yo) nuevamente pudo
vencer las circunstancias.
ESCENA
4 : Es así que huyó despavorido de las luces de la gran
ciudad, y se dedicó a hacer docencia y dirigir distintos grupos
en distintas ciudades del interior del país. Fundó Comedias Municipales
y creó Grupos Independientes. Todo funcionaba tal cual lo
deseado. Hasta se dio el lujo de conducir un programa de radio,
con el que logró comunicarse aún más con la gente. Pero, faltaba
cerrar el circulo...La escritura golpeaba a la
puerta y él (yo) se dispuso a abrirla.
ESCENA
5 : La posibilidad llegó a través de la televisión
y, acompañado por distintos autores (Miguel Vega, Gerardo
Galván, Alberto Alejandro, Daniel Delbene, Oscar Ibarra),
compartió tiempo, esfuerzo, alegrías y desilusiones llenando
infinidad de páginas destinadas a comedias y telenovelas |
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ESCENA
6 : El paso siguiente fue regresar al viejo amor : el teatro.
Hubo algunos premios, y sobre todo ganas renovadas de seguir
buceando, investigando; ¿cómo es ésto de escribir, crear de la
nada algo que de a poco se convierte en todo, historias. Llenar
paginas que hasta un segundo atrás estaban solas y vacías de
palabras y sentidos?.
De
más está decir que a esta altura ya el nene es un hombre. Y
llevando hacia atrás la mirada él (yo) comprueba que, si bien el
camino recorrido fue arduo, estuvo también lleno de felicidad por
el deseo, ese primer vital y único, cumplido.
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| No
hay aún un desenlace imaginado, ni la palabra FIN aparece en los
títulos de cierre. Es lógico que así sea, el hombre (ese que sigo
siendo yo) supone que todavía falta lo mejor. |
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