Socorro Emergencia
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¡Socorro, Emergencia!   de Alejandro Robino

Características: 

Frecuencia: Semanal
Duración: 47´aproximados para 1Hora  
Formato: Cinco Bloques.

Horario estimado: Nocturno.

Género: Comedia
Ámbito Determinante: Hospital 

      Solicitar libreto: arobino@argentores.org.ar

Personajes:

Socorro: médica de guardia, de treinta años, sumamente atractiva y sensual. Es médica aunque nunca ha ejercido. Recientemente enviudó y a raíz de esto ha decrecido considerablemente su poder adquisitivo. Es por ello que se ve forzada a salir a trabajar y se ha dedicado al ejercicio de la medicina. Pese a que se recibió hace tiempo, es sumamente inexperta respecto de su profesión. Heredó de su difunto marido el 26% de una clínica de atención de emergencias médicas.

Arnoldo (Antony Hopskins u otro) Psiquiatra desquiciado, dueño del 51% de la clínica. Intenta lucrar a cualquier precio e involucra a la clínica en negocios inverosímiles. Está profundamente enamorado de Socorro y odia a Ovidio, pues sabe que también  la pretende.

 Ovidio (Mel Gibson u otro): Jefe de Guardia. Dueño del 23% de la clínica. Quisiera vender e irse, porque no soporta la convivencia con Arnoldo. Si no lo hace, es porque se lo impiden razones legales y además, dejaría de ver a Socorro de la que está profundamente enamorado.

Antonia: (Nelly Lainez u otra): Empleada administrativa: es absolutamente desordenada. Cuando atiende al público lo hace de la peor manera. De tan bruta es cándida. Espanta a los “buitres” que rodean a Socorro, a quien cuida con celo materno-militar.

El profesor Busardeti (Jackie Coock, Santiago Ríos u otro gordo peladito): Está a cargo del  laboratorio y hace los experimentos más disparatados. Es un anarquista-forense que emprende las más alocadas “acciones directas”. Sus atentados no contienen violencia sino mucho disparate.

Natalia: (Laura Oliva u otra) Enfermera amiga de Socorro. Compinche de correrías. Simpatiquísima, disparatada,  muy chusma. Es la corre, ve y dile de la clínica. Mete a socorro en más de un lío. Es feúcha y esto se agrava con la comparación inevitable con su bellísima amiga.

Alberto Cristian: Chofer de ambulancias. Es un tanto “suave amariposado” y se desmaya cuando ve sangre.

 Amelia: Médica veterana que no ha perdido las esperanzas de merecer. Es enemiga  acérrima de Socorro. Elucubra planes descabellados y ruines para sacarse de encima a Socorro y sacar adelante económicamente a la clínica. 

Sinopsis Argumental:

Socorro ha heredado de su esposo, el 26% de la clínica de Emergencias Médicas. Vestida con un atuendo de luto muy provocativo, le da instrucciones a su abogado para que venda las acciones de la clínica, ya que a ella no le interesa hacerse cargo. Por su profesión de modelo, no ha tenido tiempo de ejercer la medicina, a la que ha dejado de lado, favorecida por los buenos ingresos de su esposo.

Mientras tanto, en la clínica, Arnoldo le compra acciones de la misma a  Ovidio (Jefe de Guardia), quien no tiene más remedio que venderlas, desesperado por las deudas que ha contraído apostando a los caballos. Después de la compraventa, Arnoldo, que ha quedado con el 51% de la clínica, se autonombra director de la misma, en una parodia de la coronación de Napoleón al estilo Costa Pobre (Yéneral Gonzalez). Acto seguido, los empleados son convocados por éste y les anuncia reducciones de salarios, suspensión de pagos y pésimas condiciones de trabajo. Es inequívoca la vocación negrera de Arnoldo.

Socorro, al pie de la tumba de su esposo, le pide disculpas por haberlo matado de un infarto en una noche de pasión y jura hacer votos de castidad. Plano de la foto del esposo que se halla en la tumba: es un flaquito sumamente desgarbado (Al estilo del viejito de Benny Hill). Ella siempre recordará su imagen y alabará con nostalgia sus dotes viriles y su pinta de macho latino, cosa que será incomprensible para el resto de la humanidad.  Luego de la visita al cementerio, se reúne con su abogado que tiene dos noticias para darle: una buena y otra mala. La buena, que salió libre de culpa  y cargo de la acusación del homicidio de su esposo. La mala, que no hay quién quiera comprar las acciones de la clínica y que es practicamente imposible que aparezca uno. Ante estas noticias, Socorro decide ir personalmente a la clínica, a hablar con Ovidio, a quien cree director del nosocomio,  y pedirle a él que le administre su parte. Entretanto, en la clínica, los empleados están creando un motín para destronar a Arnoldo que ya está analizando la posibilidad de utilizar remedios truchos y lavar el material descartable para su re-utilización. Socorro se entrevista con Ovidio y le pide que como director, le administre sus acciones. Quiere delegar en él las decisiones que deba tomar. Ovidio dice que no. Ella arremete nuevamente con su pedido, sin que él pueda explicar que ya no es más el dueño de la clínica. Ella insiste más de una vez (cada vez más y más sensualmente) hasta que cuando están a punto de besarse, entra Antonia gritando: ¡Arriba las manos! Los dos obedecen y Antonia le aclara la situación a Socorro, quien cree que Ovidio se ha aprovechado de la confusión. Socorro le grita: ¡Abajo las manos! Ovidio las baja y ella le vuela la cara de un cachetazo y sale. El intentará seguirla pero Antonia le vuelve a gritar arriba las manos y el obedece y se queda confundido.

Socorro se entrevista con Arnoldo, que está cerrando la venta de un servicio de socorro aéreo que la clínica no tiene, cometiendo de ese modo una estafa. Socorro desbarata el intento y cuando él está por estallar en un huracán de rabia, ella se saca una capa, deja ver la desnudez de su espalda. Arnoldo queda perplejo y balbuceante. Amelia, se percata de la situación y sella su envidioso odio hacia Socorro, de por vida. Intenta intervenir y Arnoldo la echa de la dirección. A partir de allí, ella le ofrece venderle sus acciones, pero el se niega a comprarlas pues dice que la clínica no deja ganancias. Ella dice que hasta el día de la muerte de su marido, sí dejaba. Después, cambia de estrategia: le ofrece un precio irrisorio. Negocian hasta llegar al siguiente acuerdo: Ella va a trabajar en la clínica para vigilar de cerca las finanzas hasta el día en que aparezca un comprador.

Él le propone trabajar a su lado, en la dirección. Ella no acepta y propone trabajar dónde haga falta. Entra Ovidio y dice que el necesita otro profesional en la guardia. Arnoldo no tiene más remedio que aceptar, pero esto sella definitivamente su odio contra Ovidio. Irrumpe Natalia, informando que hay una urgencia que acaba de llegar a la guardia. Socorro sale corriendo. Ovidio le pregunta a Natalia de qué se trata el caso y ella le dice que es una cardiopatía, pero que se está recuperando. Ovidio dice que detengan a Socorro, porque si el enfermo ve el escote que ella tiene, seguro que se muere infartado.

En un pasillo, Antonia y Busardeti, atienden a Alberto Cristian que se ha desmayado porque vio sangre del enfermo cuando le hacían una curación.

En la guardia, Ovidio ordena conectarle un respirador artificial. Irrumpe un oficial de justicia y dos testigos y en nombre de un acreedor de la empresa embargan el aparato.

Los médicos y el oficial de justicia discuten, mientras el paciente se ahoga, hasta que interviene Socorro, que pone en juego su sensualidad y pide por el estado del paciente mostrando los signos vitales débiles en el monitor. El oficial y los testigos la miran embobados y sufren una alucinación. Ven a Socorro en la pantalla del monitor haciendo un streap teasse (Light, streap de guantes, por ejemplo). Irrumpe Arnoldo y dice que de algún modo se va a llegar a una solución.

En el pasillo, dos familiares del enfermo, esperan consternados por las anécdotas truculentas que les cuenta Natalia. Alberto Cristian, de la impresión que le causan esas historias, se desmaya y Busardeti lo sostiene. Llega Arnoldo, que sale de la guardia, y les dice a los familiares que tiene una buena noticia para darles: ¡se han ganado una autopsia gratis!

Así, se pone en marcha Emergencias Médicas s.a.

A los tres socios no los va a unir el amor, sino el espanto. Ovidio y Arnoldo intentarán por todos los medios conquistar a Socorro y sabotearse mutuamente los planes de conquista.

Socorro será una reina de corazones entre todo el asedio de cuanto varón pisa la clínica e intentará serle fiel a la promesa de castidad que hizo sobre la tumba de su difunto esposo, sin que por ello haga renuncia alguna a su sensualidad. Esta actitud, llevará a más de uno al infarto o a la demencia.

Los tres socios, intentarán tener la totalidad del paquete accionario de la empresa. Para ello lucharán incansablemente. (Socorro intentará obtener el control en la medida en que advierte que las acciones son invendibles y que no acuerda con la forma en que Arnoldo lleva adelante el nosocomio.)       

Arnoldo, intentará que la clínica le de dividendos, aunque para ello tenga que franquear los límites de la ética incurriendo en negociados escandalosos.

Los empleados, organizarán protestas de todo tipo en procura de mejorar su situación laboral: Busardeti, acciones directas de tipo truculentas, Antonia, paros sorpresivos y Natalia, cortes de pasillos.

Los acreedores jaquean con embargos y pedidos de quiebra a la clínica constantemente, lo que hace que la situación de crisis del nosocomio sea una constante.

Para zafar de las situaciones anteriormente nombradas, la clínica alquila algunos espacios para que se desarrollen otro tipo de negocios que nada tienen que ver con la medicina. (P.Ej: alquilan el edificio por algunos días a la cámara china de plantas artificiales, para hacer una exposición; o para un congreso de gastronomía.) Mientras se desarrollen estas actividades, la clínica seguirá funcionando “normalmente”. Este tipo de negocios, serán ideados por Amelia, en función de congraciarse con Arnoldo.

I) La historia lineal, estará vertebrada por la disputa de la dirección de la clínica y del corazón de Socorro.

II) Las historias de cada capítulo serán signadas por tres tipos de conflictos:

a) Los intentos de Socorro por recuperar la Clínica y animarse a romper su juramento de votos de castidad.

b) Los “negocios” que emprenda Arnoldo junto al jaque económico al que  está sometido la empresa.

c) Los casos que entran a la guardia y las peripecias para su atención, fruto del pie de guerra en el que están sus empleados.

Decorados Posibles:

1. La administración: allí se llevarán a cabo las situaciones relacionadas con la burocracia hospitalaria y con los traspapeleos de órdenes (de cirugía, de internación, de análisis, etc) que serán muy útiles a la hora de los equívocos.

2. La guardia: este será el epicentro de las acciones, en dónde Socorro, pondrá de manifiesto sus encantos.

3. El quirófano: lugar propicio para escenas de humor negro (Humor Negro light. Un grisecito, diríamos)

4. La sala de espera: espacio de tránsito en el que se integran los personajes de “afuera”

5. El laboratorio (Tapón): jugado a la manera de comic, estará a cargo de un científico al estilo del “ Profesor Neurus”.

6.  El vestuario (Tapón): espacio propicio para situaciones de poca ropa.

7.  La dirección: ámbito natural de Arnoldo, desde dónde trama sus negociados.


E-mail: Arobino@argentores.org.ar                                                                                                                   Espacio cedido por ARGENTORES