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En Busca del Sol (Fragmento)
(Desde atrás del árbol, aparece Dante, el duende vigilante)
Wilfredo - ¡Hola! Yo soy Wilfredo,
el zapatero.
Heraldo - *
Wilfredo - ¡Ah! Y el es Heraldo,
mi zapato escudero.
Dante - Mucho gusto,
pese al susto.
Yo soy Dante
el duende vigilante.
Wilfredo - ¡Ah! ¿Y qué vigila
señor Dante?
Dante - Que la bruja Georgina,
hechizos mediante,
no intente robar
el tesoro del nogal.
Wilfredo - ¿Allí hay plata?
Dante - No.
Wilfredo - ¿Joyas, oro?
Dante - No.
WIlfredo - ¿Y en qué consiste su tesoro?
Dante - Ese nogal tiene por riqueza,
un fruto, que disuelve la tristeza.
La nuez de la alegría.
Wilfredo - ¿La nuez de la alegría?
Dante - Exacto,
quien la prueba
se alegra
en el acto.
Wilfredo - ¿Y para qué la bruja querría
la nuez de la alegría?
Dante - Es que la bruja Georgina
siempre quiere llorar.
La nuez es su medicina.
Wilfredo - ¿Y por qué se la han de negar?
Dante - Nos hartamos de convidarla,
pero ella solo acepta robándola.
Wilfredo - ¡Qué extraña forma de actuar!
Dante - ¡Shhhht! Escuché un ruido,
a vigilar...
Aparece Georgina y congela a Wilfredo.
Georgina - ¡Qué tonto descuido!
¡Te convertiré en bicho bolita!
Dante congela a Georgina.
Dante - ¡Georgina, quédate quietita!
Me has colmado la paciencia.
Te daré una penitencia.
Wilfredo - Si me permite opinar...
Dante descongela a Wilfredo.
Wilfredo - Yo creo que una penitencia
nada va a remediar.
Heraldo - *
Dante - ¿Y en su sabio parecer,
qué deberíamos hacer?
Wilfredo - Le deberíamos preguntar:
¿por qué siempre tiene
tantas ganas de llorar?
Dante - Es un sabio consejo
para un problema tan complejo.
Dante designela a Georgina.
Dante - Georgina, por favor,
contéstale al señor.
Georgina - El origen de esta pena
es que yo quiero ser buena.
En honor a la verdad,
no me sale la maldad.
Dante - Este es un problema muy serio.
Wilfredo - Hay qué encontrarle remedio.
Georgina - Todos quieren que les ruja,
como hacen todas las brujas.
Pero yo les quiero cantar
y que me inviten a jugar.
Dante - Pobre brujita.
Georgina - No quiero estar más solita.
Dante - Este es un caso muy raro...
Wilfredo - ¡No!
Está todo muy claro.
Dante -
Árbol - ¿¿¿Cómo???
Georgina -
Wilfredo - Georgina, has vivido engañada.
Tu no eres una bruja,
sino un hada.
Dante - Árbol - ¡¡¡Oh!!! Georgina -
Dante - ¿Está usted seguro?
Georgina - ¿Cree usted eso caballero?
Wilfredo - ¡Como que me llamo Wilfredo
que nunca vi un corazón tan puro!
Georgina - ¡Estoy tan emocionada
por este descubrimiento!
Mas no sé por qué presiento
que no debo ser un hada...
Dante -
Árbol - ¡Oh!
Georgina -
Dante - ¿Está usted seguro?
Georgina - ¿Cree usted eso caballero?
Wilfredo - Como que me llamo Wilfredo
por mi honor se lo juro.
Georgina - Es la primera vez
que tengo tanta alegría
sin haber comido la nuez.
Dante - Solo falta la música
para que esto sea una fiesta.
Árbol - ¡Seamos nosotros la orquesta!
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