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Durante
años supuse que la filosofía era la principal herramienta de
conocimiento. Por esa razón me dediqué a enfrentarme con textos
filosóficos, a veces con alguna fortuna, otras veces embargado por un
sentimiento de derrota absoluta.
Casi
simultáneamente tuve mi primer acercamiento al teatro a través de la
escritura: primeros textos concebidos sin conciencia de lo que el
escenario realmente significa.
Luego,
una larga experiencia de aprendizaje de dirección escénica y retorno a
la escritura teatral. Sigo considerando a la filosofía un instrumento
prodigioso. Pero creo que el mundo se desplegó ante mí con todos sus
matices en los procesos teatrales, siempre diversos, siempre
sorprendentes. |