Vodevil, drama y comedia
María Ana Rago
Se los escucha detrás del escenario. Mientras la directora
recorre las tablas de punta a punta, los actores aclaran sus voces. La asistente
ordena: "Cada uno a su lugar". Bajan las luces y frente a una platea con tres
butacas ocupadas (directora, asistente y la mirada intrusa de la
cronista), comienza el ensayo de Los padres terribles, la obra de Jean
Cocteau que se estrenará mañana en el teatro del Cubo.
Alejandra
Ciurlanti, la directora de la puesta, es madre de un varón de 12 años que por
estos días le pregunta: "¿Mamá, cuándo nos vemos?". Porque el ritmo de los
ensayos es bravo. "Es una obra de mucho texto y desde hace tres meses, ensayamos
todos los días, seis horas por día", explica Ciurlanti, que antes de esta obra
dirigió La brisa de la vida.
Mirta Busnelli, Luis Machín, Noemí
Frenkel, Nahuel Pérez Biscayart y María Alché conforman el elenco de esta pieza
que pone en escena las conflictivas relaciones de un grupo familiar muy
particular. Una madre, un padre, un hijo y una tía que conviven en un ambiente
oscuro en el que se revelan terribles verdades escondidas. Una comedia
negra que entretiene y divierte.
La idea surgió de Noemí Frenkel; fue
quien compró los derechos y convocó a la directora para que se pusiera en
funcionamiento la maquinaria. "Quería generar un espectáculo con un texto
potente, pero que fuera atractivo para un público muy amplio. Y que además
tuviera personajes interesantes, para actores carismáticos", cuenta Noemí. "Leí
de todo hasta que me encontré con este texto. Y vi que tenía una trama muy
entretenida y legible, y al mismo tiempo, un núcleo muy complejo",
continúa.
"Es una obra que conjuga varios géneros: el vodevil, el drama y
la comedia. Y permite a los actores un despliegue de histrionismo importante",
dice Machín. "Buscamos la materialidad escénica para expresar los sentimientos
de los personajes", agrega Busnelli. Nahuel y María interpretan a una joven
pareja enamorada que intenta estar unida a pesar de los obstáculos, que son,
fundamentalmente, los padres de él. "Los personajes son miembros de una familia.
Eso hace que a cada uno ciertas cosas le resuenen en sus propias postales
familiares", dice Noemí. A pesar de la distancia con estos padres
terribles, el espectador tal vez experimente algo semejante.
Las funciones de la obra "Los padres terribles" serán de jueves a sábados a las 21, y los domingos a las 20, en el teatro del Cubo (Zelaya 3053), a partir de mañana. El precio de las entradas para este espectáculo: desde $30.