Inspirada
en una pieza del dramaturgo John Ford, el espectáculo
narra la relación incestuosa entre dos hermanos que
cuestionan el orden moral y social
Para los glamorosos invitados VIP y la fatal
crítica teatral, hoy se estrena "Dios perro". Para la
ocasión, seguramente todo estará puesto a punto, pero
hace apenas una semana, cuando se hizo esta nota,
todavía faltaba para el clima de buenos vinos y quesitos
para amenizar la espera de los invitados que -es de
suponer- se agolparán en la puerta de la sala Villa
Villa, del Centro Cultural Recoleta.
Pero el miércoles pasado el panorama
definitivamente era otro. Tanto que llovía (y
mucho, muchísimo). Sin embargo, el rito teatral
de los ensayos puede contra esas inclemencias.
Un rito que en este caso está armado alrededor
de "Lástima que sea una puta", pieza del
dramaturgo inglés John Ford, que se hizo
conocida masivamente por su versión
cinematográfica "Adiós hermano cruel", dirigida
por Giuseppe Patroni Griffi, con Charlotte
Rampling y Fabio Testi.
Esta versión teatral, adaptada por el dramaturgo
Ignacio Apolo, cuenta con la actuación de
Carolina Fal, Luis Machín, Pablo Cedrón, Dolores
Fonzi, Rafael Ferro y José Luis Di Zeo,
dirigidos por Alejandra Ciurlanti. ""Dios perro" es una historia de
amor apasionada, exagerada y salvaje", dice ella
como si fuera una de esas frases publicitarias
para promover una nueva película. Aunque, claro
está, la cosa no se agota ahí. "Es una obra sin
indicaciones morales y sociales. Es simplemente
una historia de amor de dos hermanos que nos
lleva al incesto, un incesto como tabú con toda
la riqueza del teatro isabelino. De todos modos,
el conflicto es transhistórico. No refleja
ningún tipo de realidad social ni cultural. Son
temas de las personas, de la familia.
Básicamente, es una poderosísima historia de
amor con mucha acción", acota.
Mientras la directora habla, dos asistentes
ponen los numeritos a cada una de las 281
butacas que pertenecieron a un antiguo cine.
Sobre el piso del escenario que reproduce en
caucho un lodazal, los técnicos revisan cada una
de los cambios de luces. Al margen de ese
movimiento, Carolina Fal, que llega de grabar
"Resistiré", apunta que en otro momento de su
vida el tema del incesto de su personaje hubiera
sido determinante para sumarse al proyecto.
"Ahora -reconoce con voz pausada- hasta de algún
modo me asustó contar una trama en la que los
que son protagonistas de ese incesto no son la
parte oscura de la obra. Es que ellos lo viven
con naturalidad y eso me parece el mayor desafío
de la obra. Son los otros los que los condenan,
los que se asustan."
La pieza de Ford es uno de los "metejones"
pendientes del gran director Alberto Ure. Amigo
y maestro de Alejandra Ciurlanti quizás hoy esté
para el estreno luego de que una enfermedad le
jugó una mala pasada y quedó pachucho ,
como dicen los españoles. Ure es una de esas
personas acostumbradas a meter el cuerpo en la
escena. Quizá de ahí que su discípula haya
tomado prestado algunos términos.
"El teatro es boxeo puro", apunta ella. Y no es
que esta psicóloga educada en un colegio de
monjas tenga algo que ver con el mundillo del
ring side (a lo sumo confiesa que su pasión
deportiva es el bowling), sino que hay algo de
cuerpo a cuerpo que le gusta del teatro y
de esta pieza en particular. "Los personajes
están forzados a un estado de emoción
permanente. Es una obra que no tiene ni mañana,
ni tarde, ni noche. No tiene cortes, no se
detiene. Como el helado, sin parar", dice ella
misma sin parar.
Como con el helado, Alberto Negrín también
apostó a fondo. Ford dice que la acción
transcurre "en una locación del espíritu". "A
eso nos tiramos -dice mientras revisa detalles
de su impactante trabajo-. Los personajes son
como animales en ese espacio. Todo es muy
primario, como descarnado." Si Ford apuntó que
la acción transcurría en una locación del
espíritu, Negrín armó esa gran arquitectura a
partir de sus propios recuerdos en una iglesia
perdida de Jacinto Araoz, pueblito de La Pampa.
Luis Machín ya llegó y aguarda en camarines.
Quizá sin saberlo, este rosarino de enorme
talento se convirtió en otra pieza clave del
armado de este seductor elenco ya que, según
aclaran tanto Carolina Fal como Pablo Cedrón,
querían trabajar con uno de los malos de "Son
amores".
Dios
tele
Antes de llegar al estreno, "Dios perro" tuvo que saltear una
serie de dificultades. Hace siete meses que
comenzaron los ensayos y "desde el punto de
vista formal fue muy duro juntarnos todos la
cantidad de horas necesarias para un montaje de
este tipo", reconoce la directora. Es que la
mayoría de los actores está trabajando en
televisión. "Yo estuve grabando "Malandras"
hasta hace poco -apunta Cedrón- y me ocupaba
toda la jornada. Tuve días en los que llegaba
cansado, con fatiga física, falta de
concentración. Pero fuera de eso, ahora, que
terminé la grabación, estoy atravesando la
situación ideal. Lástima que los sueldos del
teatro no sean los mismos que los de la tele..."
Carolina Fal comenzó a grabar a las 9. Llega a
la sala alrededor de las 20 antes de pasar por
su casa porque había dejado al perro afuera. "En la
terraza", explica. Afuera llueve torrencialmente
y el pobre perro, no
el que hace mención el título de la obra,
seguirá a la intemperie hasta que llegue a su
casa. "Es que le compré una cucha a la que no se
quiere meter -sigue en lo suyo-. ¿Pensás que se
puede morir?"
Comenzó a trabajar a la mañana y recién a la
noche comienza una pasada de la obra que durará
alrededor de dos horas.
-¿No te explota la cabeza?
-Lo que me cuesta es bajarme de acá, me cuesta
dormir. Siento que represento durante el día más
cosas de las que verdaderamente siento. Yo no
tengo ganas de ir a la novela y enamorarme,
llorar o sentir cosas que no soy la mayor parte
del día, y eso es lo que me agota.
¿Cuál fue la mayor dificultad de la obra? Las
respuestas difieren. Para Alejandra Ciurlanti,
que desde hace años trabaja en Canal 13 haciendo
entrenamiento actoral a periodistas y actores,
muchas veces tuvo que aclarar que lo que estaba
haciendo era una ficción. "Yo vengo del
psicoanálisis y mi línea no es la locura, el
descontrol y el alcoholismo -apunta-. Durante
los ensayos, la mayor dificultad fue no mostrar
debilidades. Muchas veces tuve miedo porque nos
metimos con cosas muy íntimas. Si hubo una traba
fue mía propia de no debilitarme
emocionalmente."
Para Negrín, el proyecto se convirtió en tal
desafío que, junto con la directora, debieron
resolver problemas de producciones. Resolver o,
en realidad, asumir ese rol, ya que ellos mismos
invirtieron sus billetes para el armado de este
complejo montaje. Cedrón reconoce ser un
obsesionado por el realismo, por lo creíble.
"Justamente algo que no se puede aplicar acá
porque los textos no se pueden decir de una
manera cotidiana", reconoce.
Fal, actriz de un enorme talento, debe lidiar
con los fantasmas que la llevan a pensar que
cada nuevo emprendimiento es el último (justo
ella que este año es codiciada para varios
directores de peso). De todos modos, lejos de
esos fantasmas hay una frase que la perturba.
"Cuando escucho: "Dios, ¿es realmente el amor
tu obra?" me quedo descifrando el significado.
Por momentos siento que la entiendo. Otras, la
mayoría de las veces, siento que se me
escapa...".
Cada uno con sus fantasmas a cuestas va llegando
a la sala para darle vida a un texto lleno de
situaciones por descifrar y debatir. Justamente,
el tipo de teatro que le quita el sueño a la
directora.
Alejandro Cruz
PARA AGENDAR
Dios perro Dirigida por Alejandra
Ciurlanti.
C. C. Recoleta Sala Villa Villa Junín 1930.
Miércoles a viernes, a las 21; sábados, a las 22,
y domingos, a las 20 Entradas: $ 18 (Miércoles, $
8)