Desde hace ya algunos años mi trabajo se vincula
estrechamente a la escuela y a las experiencias de intercambio cultural que he
realizado con el maestro Suzuki y con su grupo SCOT en Toga, SPAC en Shizuoka,
Japón, y en USA.
Mi actividad en este sentido se desarrolla en el campo de la
investigación, implementación y enseñaza de un Método de Entrenamiento
Actoral basado en el Método Suzuki, que para los actores del equipo El Angel es
una práctica constante.
Sin embargo, el trabajo no apunta a desarrollar su habilidad
física sino su sensibilidad ya que un cuerpo entrenado es un cuerpo sensible,
es decir que está en todo momento en contacto con su totalidad y abierto a
infinitas posibilidades.
Personalmente creo que la creatividad verdadera sólo aflora
cuando no buscamos seguridad. Una buena actuación no proviene de una
construcción mental previa sino de haber logrado un espacio interior vacío y
libre.
En el proceso de hacer visible lo invisible es necesario
enfrentarse a lo desconocido y el entrenamiento es un instrumento esencial para
acceder a ese misterioso espacio de ficción.