RENACIENDO

 

Te dí todo lo que tenía,

hasta quedar seca por dentro,

pero no me importaba,

porque estaba en tí,

 

y creí,

que éramos sólo uno...

 

...y en la entrega suicida

quise mirar por tus ojos,

vivir en tu sangre,

reír con tu risa...

 

...y se fueron,

mis ojos,

mi sangre,

y mi risa,

 

y los tuviste para ti,

y cuando llamé a tus manos,

buscando respuesta a mi dar,

 

se hicieron ausentes,

y se fueron,

ligeras,

llevándose todo,

 

dejándome sola,

ciega,

triste,

casi muerta...

 

...casi muerta digo,

porque ya he comenzado a renacer,

y no has logrado que deje de creer,

 

y vuelven mis ojos

y siento mi sangre,

y juega mi risa sus primeros esbozos,

 

...y no me ha de extrañar que un día,

no sé cuando,

no sé...

 

tú,

 

te sientas solo,

ciego,

triste,

casi muerto...!


 

E-mail: nluciani@argentores.org.ar                                                                                                              Espacio cedido por ARGENTORES