Fragmento
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Fragmento de El dúo Sosa-Echagüe de Ricardo Halac

1ª Escena

 

Un cuchitril, con una cama, una mesa con un calentador, una pava, y un mate. Un perchero, un mueble desvencijado con papeles, un almanaque. Instrumentos musicales. 

 

Al comenzar la acción Tito está solo esperando. Se sirve unos mates. Tiene en la mano unos papeles que no suelta ni deja de corregir.  Finalmente elige hacerlo en la posición horizontal. Al poco tiempo cabecea, se deja ganar por dulces sueños, lo que nos permite mirarlo con cariño. Lleva funyi marrón, camisa rayada, pantalón abombillado, zapato abotinado. Es flaco, alto, letrista.

 

Cacho llega de golpe despertándolo. Es bajo, gordo. Va a paso decidido al instrumento -bandoneón o guitarra- y lo desenfunda con gestos seguros. Lleva el mismo estilo de ropa, sólo que le cae sin gracia. Lo despierta. Mira con impaciencia la lucha de Tito por ordenar los papeles que se le caen todo el tiempo.

CACHO:

¡Arriba, haragán!

TITO:

Qué pasa...

CACHO:

¡Llegó la hora!

TITO:

¿La hora de qué?

CACHO:

¡A ver qué hiciste! Empezá...

TITO:

(Se despabila. Se levanta). Cacho...

CACHO:

Miráme: ya estoy listo.

TITO:

Estuve trabajando.

CACHO:

Sí; ya me doy cuenta.

TITO:

Cacé algunas cosas al vuelo...

CACHO:

Y las metiste adentro de la pajararera. ¡Está bien! Abríla. Quiero ver.

 

Se inclina tarareando sobre el instrumento, un pie en el banquito, listo para tocar, como si fuera a correr. Tito termina de ordenar los papeles en un atril. lo mira y suspira.

TITO:

Cacho...

CACHO:

Qué me vas a decir ahora.

TITO:

(Le guiña el ojo con cariño). Mirá que voy.

CACHO:

Pero si todavía se te caen papeles... Sos más despistado que...

TITO:

Mirá que voy en serio.

CACHO:

¡Y dale! ¿No ves que te estoy esperando?

 

Tito empieza a recitar con entonación, observando todo el tiempo la reacción de Cacho, que atento a sus palabras improvisa con el instrumento.

TITO:

"En la negra servidumbre del quilombo

la taquera miraba revirada

cuando el cafishio sacó un bufoso

y de un tiro... ¡l'amasijó!"

 

Silencio. Lentamente Cacho baja el instrumento.

CACHO:

¡Ay...!

TITO:

No te gustó.

CACHO:

No, me encantó.

TITO:

¿En serio te gustó, gordo?

 

Furioso, Cacho le saca los papeles, hace bollos con ellos y los tira al aire.

CACHO.

¡Decíme! ¿Te volviste loco? ¿Qué palabras usás? "Taquera...", "cafishio...", "bufoso..."

TITO:

¿Qué, preferís que la mate con un cuchillo?

CAHCO:

¡Me vas a hacer agarrar un infarto! ¿Cómo me fui a meter con un tipo como vos? Nadie me avisó cómo eras. Nadie me dijo nada. ¡Me vieron cara de idiota a mí también!

 

Pausa. Tito baja la cabeza ofendido. Cacho saca un pañuelo y se lo pasa por el cuello.

TITO:

Renuncio a...

CACHO:

¡Tito...!

TITO:

¿Qué más me vas a decir ahora?

CACHO:

¿Vos, en qué país vivís?

TITO:

En Argentina.

CACHO:

En qué año?

TITO:

En 1930, señorita.

CACHO:

¡Bravo! Y decíme, en los últimos meses...¿no te diste cuenta que algo cambió? ¿Qué un montón de militares salió a la calle?  ¿Que tiraron un montón de tiros, pum, pum, pum? ¿Que lo sacaron a Yrigoyen de la Casa Rosada, "chau peludo... chau, viejo inútil"? ¿Que actuaron "en defensa de los sagrados principios de la nacionalidad", como dijeron por la radio? ¿Que ahora tenemos un nuevo presidente, de uniforme?

TITO:

 Uriburu.

CACHO:

¡General Uriburu! Y no dijeron, papastraso... que "hay que limpiar el tango"?

TITO:

¿Hay que limpiar el tango?

CACHO:

¡Sí, hay que limpiar el tango, no la vereda! ¡El tango! ¿No lo hablamos ayer?

TIOTO:

Hay que limpiar el tango.

CACHO:

¿Vos te crées que lo dijeron de casualidad? ¿Qué estos señores de botas bien lustradas, dicen algo porque sí?

TITO:

No. Dicen algo porque no.

CACHO:

¿Vos querés ir en naca? Perdón, digo preso?

TITO:

No.

CACHO:

(Lo mira furioso. Se controla). Decí que en el fondo te quiero, que si no... A ver, vení. ¡Vení para acá!

 

Tito va de mala gana. Cacho lo abraza, pegajosamente, murmurando. A Tito le cuesta sacárselo de encima.

TITO:

Soltá...

CACHO:

Vos sos mi hermano, ¿entendés? En las buenas y... (DESESPERADO). ¿Qué hacemos ahora?

 

Tito revisa los bollos hasta que encuentra el papel que busca.

TITO:

¡Cacho! Y si en vez de "taquera"... pongo papusa?

CACHO:

Papusa.

TITO.

O si no... papirusa.

CACHO:

Papirusa.

TITO:

Mirá qué lindo suena: pa pi ru sa. Es una palabra melodiosa.

CACHO:

No, papirusa no.

TITO:

¡Entonces grela! ¡Grela es hermosa! ¡Va a ser un éxito! Por favor, cambiame cualquier palabra menos grela. ¡Te pago un café! (Entona). "La grela miraba revirada"... ¡Hay poesía ahí!

CACHO:

No, grela tampoco.

TITO:

¡Entonces ponemos china! (Silencio). ¿Grisetta? ¿Beguén? ¿Chirusa?

CACHO:

No. Nooo, ¡noooo! Ni grela, ni grisetta, ni... (Le saca el papel. Lo examina). Poné... doméstica.

TITO:

(Desconcertado). ¡Pero... trabaja en un quilombo!

CACHO:

¡No hay más quilombos! Para el tango, al menos. ¡Se terminaron!

TITO:

¡Es una puta!

CACHO:

¡Ahora frega! Limpia. Y los domingos... va a misa.

 

Una sonrisa de felicidad se dibuja en sus labios ante la imagen. Tito le arrebata los papeles.

TITO:

Eso va con música de pasodoble.

CACHO.

Me estás haciendo perder el tiempo.

TITO:

Vos no querés limpiar el tango. Vos querés fusilarlo.

CACHO:

¿Por qué entramos en el tango canción, Dios mío? ¿Por qué no nos quedamos en la música sola? "El tango es un pensamiento que se baila". ¡Hay un montón de tipos que paran la oreja cuando decís la palabra pensamiento! ¿Quién, quién piensa en el tango? ¿La grela?  Marche presa. ¿El fiolo? Marche preso.

TITO:

¿Querés que ponga  "la doméstica rezaba revisarada cuando apareció el cafishio detrás del altar?"

CACHO:

¡Sshss! (Frenético). Tachá cafishio.

TITO:

Tacho cafishio.

CACHO:

Poné...

TITO:

Cafiolo. Caferata. Canfinflero, caralisa...

CACHO:

¡Nooo! (Silencio). Poné... inadaptado.

TITO:

¿Vos querés que pase a la historia como el primer letrista maricón?

CACHO:

Tito...vengo de tomar café con los muchachos del gremio... (Mira alrededor para ver si lo escuchan. Baja la voz). Me batieron como viene la mano del lenguaje... ¡Me cantaron la justa! Cafishio, no puede ir.

TITO:

Cafishio no puede ir.

CACHO:

No puede ir.

TITO:

¡En la otra estrofa tengo "bacana"!

CACHO:

¡Sshss! Desde la revolución, "bacana" es señora. Señora de Anchorena... la señora toma el té...

TITO:

Abajo tengo "niño bien".

CACHO:

Esa es más fácil todavía. El niño bien, que frecuentaba el cabaret... creció. Sentó cabeza. Ahora el niño bien... es un señor. (Hace reverencias). Señor Castillo... Señor de la Quintana...

TITO:

Que con la señora de Castillo guarda cama...

CACHO:

(Explota). ¿Yo me mato y vos me tomás a la chacota?

TITO:

Simplemente mostraba tus incoherencias estéticas, Cachito Echagüe.

CACHO:

¡Me cago... en mis incoherencias! ¿Me las tenés que señalar ahora que estamos creando?

TITO:

¡Ah, estamos creando! Así que esto es crear.

CACHO:

Juntos. Pero cada uno en la suya.

TITO:

¿Te diste cuenta de una cosa? Vos y yo nunca terminamos un tango.

CACHO:

¿Nunca terminamos un tango?

TITO:

No.

CACHO:

¡Entonces decíme qué estamos haciendo!

TITO:

Preguntáles. (Señala hacia el público). Ellos saben.

CACHO:

(Mirando hacia el público). ¿Qué?

TITO:

Que no podemos terminar un tango. ¡Señoras y señores, para ustedes un espectáculo excepcional! Por primera vez, un letrista y un compositor, entreverados a muerte en la elaboración de un tango. Planteo... lucha sin cuartel... y el final...¡no se sabe cuándo! El chan, chan, que le dicen. Acá, se hace desear.

CACHO:

(Se sirve un mate). Hoy estás para que te fusile.

TITO:

Cacho: vos venís de la música. Vos tocás. "Tananina..." Y al final ¿sabés lo que decís con tu tananina? La mina va al centro. ¿A liberarse, o a hundirse en el vicio? El cafiolo la espera. ¿Es un  chorro, o un rebelde social? ¡Vos, argentino! Vos hacés tu tananina y chau.

CACHO:

¿Nunca pensaste que los ricos también lloran?

TITO:

 

¡Mirá lo que quedó de mi poema, gracias a tu censura! (Alza el papel y lee). "El inadaptado oprimió el gatillo, y mientras la sangre de la doméstica corría, El señor de la Quintana sonreía Y la señora de Anchorena tomaba el té."  

Fin del fragmento de El dúo Sosa-Echagüe. Para conocer el resto contactar al autor vía e-mail

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