Texto
Principal Arriba


...

X- (MIRA EN DIRECCIÓN A UNO DE LOS LATERALES) ¿Pero cómo puede ser que estemos tan lejos de Toronto?

Y- Disculpe, a todo esto. ¿Usted le da de comer todos los días a su perro? (EN ESE PRECISO MOMENTO “Y” SE DESPLOMA AL SUELO. SE QUEJA DE UN FUERTE DOLOR EN UNA DE SUS PIERNAS.) Me mordió... ¡Sáquemelo!

X- Ya le dije... El Amor no es mío.

Y- (DOLORIDO SE REVUELCA EN EL SUELO.) ¡Me está matando!

X- Repita después de mí... ¡Yo el que más nadie nunca amó!

Y- (AGITADO) Yo... Yo el que siempre a toda hora no siente todo.

X- (IRRITADO) Le recuerdo que viajar desordena... Y usted no está colaborando.

Y- ¡Sáquemelo! (SE RETUERCE EN EL SUELO)

X- Repita después de mí... “El azar es mi pastor... Todo me pasará...

Y- El... azar... es... (MÁS CALMO) Ya no me duele tanto.

X- Se fue...

Y- ¿Por qué no se fija si se le ha perdido el animal otra vez?

X- Se debe haber escondido... Y... Después del alboroto que usted armó...

Y- Me atacó. Ya esta oscureciendo, lo mejor va a ser que esta noche hagamos guardia.

X- Mientras más reniegue de él y lo siga negando, va a ser peor...

Y- Es que duele mucho...

X- Eso nadie se lo puede negar.

Y- Lo único que me faltaba... Ahora además de estar perdido no puedo moverme.

X- Estos bichos saben cuando uno les tiene miedo, parece que lo perciben en el aire... Como si se sintieran atacados en su confianza reaccionan... Y entonces no les queda otra... Y atacan...

Y- (MIENTRAS MASAJEA SU PIERNA, SUSURRA) Animal de mierda...

...


E-mail: sbarreraoro@argentores.org.ar                                                                 Espacio cedido por ARGENTORES