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MUJER: ¿Cómo es?
JOVEN: (FIJA LA MIRADA EN EL PÚBLICO) ¿Cómo es quién?
MUJER: ¿Cómo sabe que le hablo de alguien?
JOVEN: (NERVIOSO) No sé...
MUJER: Vamos... Le cambió la respiración, (SONRIE) seguro que es una mujer.
JOVEN: Sí.
MUJER: ¿Cómo es ella?
JOVEN: No sé... Es hermosa... No sé como explicarla... (SU MIRADA SE PIERDE EN
EL PÚBLICO) Cuando trato de definirla siento que no hay palabras... Que ninguna
de las metáforas imaginables puede con ella... Como si se hubieran borrado todos
los adjetivos posibles... Y yo aquí de este lado, mudo...
(SILENCIO)
Con los helados es mucho más fácil, uno los observa y puede a simple vista sacar
una radiografía de ellos. Pero con las personas es distinto. Estamos toda una
vida viéndonos y resulta que una mañana nos descubrimos entre las sábanas y al
terminar el desayuno, una vez ya despiertos, no podemos asegurar con quién hemos
compartido todos estos años.
MUJER: Yo creo que a veces me ven...
JOVEN: No sé, yo tengo la sensación que me escuchan... ¡Sino! ¿Cómo se explica
que... Por ejemplo... (FIJA LA VISTA EN UN PUNTO) ¿Ve esa chica...? La que esta
sentada ¡ahí! (SEÑALA CON EL INDICE) La que está con los quinotos al whisky...
(SILENCIO)
Cuando la miro y me concentro en ella, comienzo a enamorarme y sin darme cuenta
me embarco en un tren de excitación tal, que no puedo parar y... Mientras más la
miro más me excito... Y ella,... Pobre... Comienza a ponerse colorada. A todo
esto no hemos cruzado ni una sola palabra, pero es como si ya hubiésemos tenido
algún tipo de relación... Como si estuviésemos desnudos preguntándonos
mutuamente... ¿Todavía no te conozco y ya me engañas?
MUJER: Ah... Pero eso tiene una explicación muy sencilla. Es un tema puramente
histórico.
...
JOVEN: (SILENCIO) A mi ex la conocí acá, en esta misma banqueta... Yo recién
llegaba un día, y la vi. Como no había nadie... Me senté a su lado y ahí empezó
todo. Creo que nos atrajo el mismo gusto. No he vuelto a ver a nadie observar
con tanto detenimiento, hasta ayer, cuando la vi a usted y me hizo acordar a
ella. (LA MUJER LO MIRA, EL JOVEN MIRA AL PÚBLICO Y COMIENZA A RELAMERSE) Ella
tenía un sentido de la ubicación inquietante... sabía cuando había que pararse y
dejar un gusto por otro...
MUJER: ¿Usted trabaja acá?
JOVEN: (DESCONCERTADO) ¿Yo?, no.
MUJER: Entonces puedo preguntarle lo que quiera sin compromiso de compra.
JOVEN: Sí.
MUJER: ¿Qué me dice de los que eligen el baño?
JOVEN: ¿El baño?
MUJER: (NATURAL) Si... El baño de chocolate.
JOVEN: Ah... no, yo en el tema del baño soy bastante tradicional, no estoy de
acuerdo... Eso de ocultar los colores me parece una deslealtad con el cliente.
Además se pierde mucho el tiempo.
MUJER: En eso estoy de acuerdo...
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