La obra
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"No se puede hablar sobre el sentido de la vida sin usar falsas palabras, términos inexactos. Pero no hay manera; acá se dio que se estableció un sistema solar que no se mueve más. Para que se mueva hace falta algo que lo destruya: es ésta la causa para inventar al ser humano. Pero esto se hizo sin ningún plan. Por lo tanto no podemos decir 'estamos aquí para...'  El plan de los poderosos se cumple no en virtud de los poderosos sino por nuestra manera de pensar en causalidades que siempre tiende a establecer sistemas de valores y a determinar sentidos. Toda la historia, las mitologías son resultado de estas cadenas planíficas de causas. Si destruimos entonces diversos fragmentos de este sistema, sacando de sus casillas al sistema gravitatorio, todo se desmorona." 

Rainer Werner Faßbinder

LA EXTRAVAGANCIA

Una mesa con dos sillas a ambos lados. Un teléfono. Un televisor encendido. En él, vemos desde el principio la imagen de MARÍA AXILA.

MARÍA AXILA: (En la oscuridad, el televisor prendido es una llaga.) Es en la Edad Media donde todo esto se resuelve. El bestiario medieval, cualquiera de ellos, da cuenta de la lógica del caso. Habiendo cuatro elementos, y existiendo animales de agua, de tierra y de aire, ¿por qué no habría de existir un animal de fuego? La salamandra, representada hasta el infinito como una lagartija entre las llamas, es necesaria para equilibrar el orden del universo. Para que el sistema siga en pie. Se decía que con cada crujido de los leños, cuando las chispas parecen un juego de pólvoras y carmines, nacía una salamandra, y que su vida duraba lo mismo que la fogata, y que su inteligencia era, no obstante, más aguda aún que la del hombre. Siendo tan efímera. Sin embargo, es el basilisco el animal que más nos interesa a los efectos de lo que vamos a describir. Se decía que era temible, y que su mirada era capaz de matar. Sólo podía matarse a un basilisco acercándose a él de espaldas, siguiendo su fétida mirada a través de un espejo de mano. Luego de darle muerte, el espejo debía ser destruido, y los pedazos enterrados lejos de los gallineros. Porque se creía que el basilisco nacía en los gallineros. Se podía estar seguro de encontrar un basilisco cerca cuando una gallina ponía un huevo vacío. O mejor dicho, el huevo vacío, sin romper, era un signo evidente de que el basilisco ya había salido de él, inexplicablemente, atravesando la cáscara. (La luz sube sobre MARÍA SOCORRO que observa durante unos segundos la imagen en el TV.) Del aspecto general del basilisco, nada sabemos. Hay muchas mentiras al respecto, y no es fácil separar la paja del trigo. Podría parecerse a una perdiz, o a un gusano. Pero sus ojos, sin lugar a duda, debían ser temibles.

MARÍA SOCORRO: (Finalmente aparta la vista del televisor, baja el volumen con el control remoto y mira al público.) "Sos vos, Socorro, sos vos". Mi historia es sencilla. Somos tres hermanas, pero hace tiempo que dejamos de ser una familia. Espero que no les moleste, que los trate así. Digo, como público. Es provisorio. Si quieren les cuento. Esto que van a ver es verdad.

Apagón breve. Vuelve la luz sobre MARÍA SOCORRO, en idéntica posición.

MARÍA SOCORRO: Somos tres. Pero una, sabemos, es adoptada. Nacimos trillizas pero una de nosotras murió en el parto. Mamá estaba desconsolada, y no podía disfrutar de ninguna de nosotras sabiendo que siempre le faltaría una, no importaba cuál. Fíjense que a mí no me hace precisamente feliz hablar de esto. Así que inició los trámites de adopción todavía desde la clínica. Había sido un parto muy difícil. Todo esto contado por papá, que también tuvo lo suyo. Mejor no tocar el tema. Así es que a los pocos días, éramos de nuevo tres bebas, en casa. Mamá y su marido tomaron la decisión y fueron inflexibles, adamantinos: nunca dijeron quién era la adoptada. Y nos quisieron a las tres por igual. Con un amor que apenas podría haber alcanzado para una sola. Nos llamaron María Socorro, María Brujas y María Axila. Yo soy Socorro, pero no tengo pruebas para decir que sea la primera. O la legítima. María Axila ha estudiado un poco de todo, y siempre fue muy buena en lo que se propuso. Así que teniendo en cuenta la vulgaridad de papá y mamá nosotras dos siempre sospechamos de ella. Ahora mismo tiene un programa en televisión. Enseña fonética, filología comparada, esas cosas.

MARÍA AXILA (En la TV.): ...por lo que, de todas maneras, la pregunta correcta sería: ¿quién habría de munirnos de semejante diccionario, un diccionario para explicar los símbolos del mundo, las pistas que el mundo da sobre todas aquellas cosas que nos son desconocidas? Ya hemos explicado de qué manera no hay ninguna vinculación lógica, ni mucho menos natural, entre el sonido de una palabra y su significado. Podemos tomar la letra "L", si se quiere, y analizar el mismo fenómeno. ¿Aparece la "L" en palabras que tengan que ver con un concepto "L", por así decirlo? ¿Existe una idea siempre presente en las palabras con "L"? Después de esta pausa haremos el intento. Así que no dejen de seguirnos, porque lo que nos proponemos es listar una gran cantidad de cosas que llevan el fonema "L" y ver qué pasa, qué nos pasa con eso.

Súbitamente, apagón. Inmediatamente después se enciende la luz sobre MARÍA BRUJAS, sentada al lado opuesto de la mesa, y hablando por teléfono. El TV permanece apagado.

MARÍA BRUJAS: (...) Sí. (...) No importa, papá. (...) ¿Querías algo más? (...) Bueno, se lo voy a decir si llama, pero no creo que sea mi hermana. (...) ¿Y yo qué culpa tengo? (...) Ya no tenemos dos años, ¿no te parece? (...) Bueno, si llama se lo digo. (...) No, no pienso llamarla yo, no lo vamos a volver a discutir todo de nuevo. (...) Prefiero no hablarle. Llamála vos, entonces. (...) ¿Y a mí qué me importa si María no te quiere atender? Decíle que es urgente y que la vida de alguna de las tres está en peligro. (...) Eso no te lo creo. Nadie se puede olvidar de algo así. (...) Habrán quemado las partidas de nacimiento, pero igual deberían acordarse de quién era la otra. Algo, no sé... La forma de sonreír cuando se nos daba la teta, algo, no sé, la mirada de súplica de un bebé. Eso es algo que no se olvida si se ha alimentado a un hijo, ¿sabés? (...) Sí, eso ya lo escuché, que mamá te hacía salir de la pieza cuando nos daba la teta. (...) Tendría sus razones. ¿Algo más? (...) ¿Cómo te trato? (...) ¿Perdonar? ¡Pero si no hay nada que perdonar, imbécil!

Corta, terriblemente exaltada. Se recompone. Inmediatamente después, se muerde las uñas. Mira el teléfono. Duda. Prende el TV con el control remoto que está sobre la mesa.

MARÍA AXILA: (Exagera notablemente la pronunciación de la "L"; el plano es muy cerrado, prácticamente se ve sólo su enorme boca que ocupa toda la pantalla.) "Landa", "Laguna", "Lago", "Laguito", "isLa", "Los isLeños"... e infinidad de ejemplos que hablan, evidentemente de la vieja hipótesis de que la "L" es Líquida y está presente en todos los conceptos que tienen que ver con el agua. "Lake", "LittLe Lake", "Lagoon", "Loch", "isLand", "the isLanders"... cambia el idioma, pero la presencia líquida de este fonema es innegable. Ahora, veamos qué pasa en las palabras "agua", "jarrita", "barco", "océano" y tantas otras que parecen querer refutar la idea de que...

MARÍA BRUJAS baja el volumen con el control remoto. La imagen sin audio de MARÍA AXILA sigue en la pantalla. MARÍA BRUJAS toma el teléfono impulsivamente y marca un número.

MARÍA BRUJAS: ¿Socorro? (...) Sí, soy yo. Esperá, en serio, no cortes. Es importante. Me llamó papá... es decir, Armando... (...) ¿Cómo qué Armando? Armando Lafárrega. (...) ¿Hola, hola!

Le han cortado. Mira el tubo. Cuelga. Saca un cigarrillo. Se lo pone en la boca, sin prenderlo, y queda así unos instantes, con la mirada perdida. Después guarda el cigarrillo sin fumarlo, toma el teléfono y vuelve a discar.

MARÍA BRUJAS: Si serás hija de puta. No hay necesidad de que hables, y si no fuera por las estúpidas circunstancias... de las que me acabo de enterar... no te llamaría nunca más en mi vida. Sigo pensando que sos una perfecta idiota. Ni siquiera recuerdo tu número, y recién, para llamarte tuve que dar vuelta toda la casa para encontrar una agenda del 92 donde tenía anotado tu teléfono. Pensé que lo había tirado. (...) No, papá no me lo dio... Digo, Armando, está bien, no me lo dio. ¿Por qué preguntás eso? (...) A mí no me importa. Escuchá bien, porque es lo único que te voy a decir: parece que mamá agoniza, de una extraña enfermedad incurable. Que se transmite de madres a hijas. Legítimas, claro está. Hay que empezar a hacer quimioterapia, en caso que... digo, dos de nosotras. Así que sólo se va a salvar una, dijeron los médicos. Mamá y papá dicen que no se acuerdan quién era. (...) Dice que después de tantos años. (...) Ya lo sé. Cuenta una historia inverosímil de cómo quemaron las partidas de nacimiento. En la sopera de loza de la abuela, ésa que seguían guardando con las manijas rotas, que, ahora me vengo a enterar, se desprendieron en el fulgor de las llamas. (...) No, la clínica ya no existe, se quemó en el setenta. (...) No seas estúpida, claro que no fueron papá y mamá. (...) Que quieren vernos. (...) Que quizás si nos ven mamá se acuerde. Y que es cuestión de vida o muerte. (...) Cuanto antes. Así que si querés ir me llamás y te doy la dirección. (...) Me llamás y te la doy. (...) Es así. (...) Vas a tener que llamarme. (...) No me importa que no quieras llamarlo a él; vas a tener que llamarme a mí, por lo menos (...) Quiero ver si no me llamás porque no tenés mi número. (...) Ah, no, yo no pienso ir a esa maldita clínica. (...) Te lo estoy diciendo sólo porque Armando me pidió, y te aclaro que le dije que no iba a hacerlo. (...) ¡Como quieras!

Corta, enojada. Y sin transición, sube el volumen del televisor.

MARÍA AXILA: ...por no hablar de los griegos, que ya se nos antojan como un ejemplo harto facilista para demostrar lo complejo de las relaciones amorosas, y de la identidad sexual, y del acto del amor y de su vinculación con la reproducción de la especie. ¿Qué es, si no, "El Banquete"? Estos griegos, preocupados por... (Súbitamente alarmada por el descuido.) Me refiero a la Grecia clásica. (Pausa tensa, en la que sólo se debería oír un grave zumbido de ozono). Es decir, que la pregunta es: ¿Por qué pensar que una familia es la mejor manera de organizar los cuerpos en el espacio?... (Pausa). Y por favor, que quede claro que me estoy remitiendo a un estudio de campo sobre ejemplos lingüísticos y que de ninguna manera se podría...

MARÍA BRUJAS baja el volumen con el control remoto. Disca un número.

MARÍA BRUJAS: (...) ... (...) Sí, estoy acá. Soy yo, Armando. (...) No, soy Brujas. (...) Recién hablé con ella. (...) No, no importa. Ya me di cuenta que están más preocupados por ella que por mí. Y no soy ninguna tonta. Voy atando cabos. (...) No, no pienso ir.

Escucha largamente lo que le dicen por el otro lado, mira el tubo y corta. Se acurruca en la silla. Quiere llorar y no puede. Toma una tijerita, juguetea con un mechón de pelo, y casi sin ver, lo corta de un tijeretazo. Apagón..


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