Buenos Aires, 1871. Epidemia de fiebre amarilla.
El gobierno, al no poder controlar la situación, ordena la
evacuación de la ciudad y se produce una "fuga" en masa hacia los pueblos
vecinos. Los que quedan enfrentan situaciones límites, en una desesperada lucha
por sobrevivir a la tragedia. Sin embargo no se trata de una tragedia, ya que el
carácter fatalista y poco solemne del porteño hace brotar un humor ácido e
irrespetuoso de cada situación que se presenta.
Estructurada en 7 cuadros con historias independientes.
Requiere la participación de 7 actores (4 hombres y 3 mujeres)
para interpretar los 21 personajes de la obra.
