A través de la lectura de una carta escrita por su esposo
antes de ser fusilado, Dolores revive la odisea sufrida por ella y sus hijos,
cuando decide realizar el velorio simbólico del coronel Lucero, ya que sus
verdugos le niegan el cuerpo, temiendo que sea usado como bandera por el pueblo
que lo llora. Ella se afirma en su desesperación para pedir justicia, desafiando
al poder de turno y a los hipócritas que lo sostienen.
Género: tragedia en forma de monólogo para una actriz.
Epoca: 1827. Lugar: Buenos Aires.