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Tratar de describir un taller de dramaturgia mediante ítems o puntos a desarrollar, se podría resumir - reduccionismo mediante - en tan sólo dos: leer y escribir. Esta verdad de perogrullo, sin embargo, pese a su obviedad, no deja de contener la esencia de este taller. Como coordinador del mismo, sólo puedo ofrecer, ser un baqueano mentiroso... Un guía ignorante del camino.Usted estará pensando: ¡valiente ayuda para mis aspiraciones! Lamento si siembro el desaliento en su espíritu, pero no hay otra forma de transitar los caminos creativos. No hay un sendero creativo, sino tantos como creadores. Voy a explicarme un poco más acerca de esta figura del "baqueano mentiroso". La indagación artística, es una experiencia personal e intransferible. Cuando Chejov empezó a escribir "El jardín de los cerezos" se valió de tres imágenes: una rama de cerezo florecida que entraba por una ventana, dos hombres pescando, una mesa de billar. Cualquier interferencia en la conexión de las imágenes hubiese abortado la concreción de la obra. Es por eso que el coordinador tiene el deber de ser un "baqueano mentiroso". Es decir, alguien que haya transitado por caminos parecidos y pueda aportar intuiciones y herramientas. Las intuiciones serán más o menos felices según la afinidad con el alumno, la resonancia de la temática abordada en el propio coordinador, el oficio de este, la posición de los astros, etc, etc, etc... En cuanto a las herramientas, estas sí son susceptibles de trasmitirse de forma fehaciente. Llamamos así al conjunto de ejercicios que permitan explorar nuestra propia manera de escribir. Estos ejercicios no son pocos, y a la vez, son infinitos en sí mismos; pues cada vez que los hagamos, nos llevarán por senderos diferentes. La escritura teatral, para no ser solamente un género literario, necesita de la suma de la puesta en escena para lograr su fin último. Es por eso que también abordaremos algunas cuestiones teatrales, que exceden el marco propio de la dramaturgia, con el fin de tener un conocimiento un tanto más cercano de la tierra que queremos sembrar. Sin embargo, estas indagaciones no bastan, puesto que la mirada que este taller propone, se posa en el público infantil. Es por ello, que necesitaremos bucear en aspectos específicos. Todos ellos girarán en torno de la eleción que hagamos entre escribir "para los chicos o desde los chicos". A modo de conclusión, podemos decir que en este taller vamos a recorrer la mayor gama de colores posibles, para que cada uno, pueda tener mayores y mejores posibilidades de pintar el cuadro que quiera. Es decir: vamos a leer y escribir.
Programa
1. Conceptos:
Acción
Acción dramática
2. Formas de abordaje:
De
la idea a la imagen.
3. Algunas fórmulas disparadoras. (baterías de ejercicios)
4. La totalidad dramática:
lnserción dramática de la plástica
Ejercitación de lo expuesto.
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E-mail: Arobino@argentores.org.ar Espacio cedido por ARGENTORES |