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Personajes:

DIEGO:

estudiante de arquitectura

PABLO:

padre de Diego

FLORITA:

madre de Diego

MARTIN: 

amigo de Diego

VERA:

novia de Martín
JUAN: compañero de Diego y de Vera

El escenario está dividido en dos partes: el departamento de Diego, y el living de la casa de sus padres. El departamento de Diego, que ocupará la mayor parte del escenario, constará de un solo ambiente, con dos puertas laterales (reductibles a una), una al baño y otra a la cocina, y una puerta de entrada. Este ambiente tendrá dos zonas claramente demarcadas: un diván con una alfombra en el suelo y una mesa chica con sillas hacia uno de los lados, y sobre la otra zona, una mesa de dibujo, dos butacas y una lámpara de dibujo. Al lado de la mesa estarán colgadas una regla T y una foto de Le Corbusier. En la pared del fondo habrá una biblioteca, donde estarán también el tocadiscos, los discos y el teléfono. Y en esa misma pared un pequeño placard.

Es la casa de un estudiante de arquitectura, soltero. El/la escenógrafo/a ha de tener en cuenta que se trata de una persona en contacto permanente  con libros de diseño, o sea que, aunque no muy costosa, la decoración será sobria y muy contemporánea.

La habitación de la casa de los padres, constará de un juego de sillones y un bar. Cuadros, una lámpara de pié y un televisor. Los muebles serán de estilo. Habrá dos puertas, una de entrada y otra lateral.

PRIMER ACTO

Cuadro I.

La escena se desarrolla en casa de los padres de Diego.

Es la una de la mañana. Pablo y Florita entran en ese momento. Vuelven del cine.

PABLO: (A OSCURAS) Después de todo uno se siente reconfortado de ver gente como el  Dr. Satanaro... (ENCIENDE LA LUZ) Qué sé yo...es una especie de satisfacción diabólica.

FLORITA: (SE SACA LOS ZAPATOS Y SE ARROJA SOBRE EL SILLÓN)

En mi vida...nunca más... porque yo creí que me enloquecía... Todavía me late la cabeza (RESPIRA HONDO) Me faltaba el aire (SE TOCA LA SIEN DERECHA, MIENTRAS PABLO SE SIENTA EN OTRO SILLON) Todo el tiempo pum pum, dándome golpecitos... Yo digo: ésta va a estallar. Si Isabelita decía una palabra más, es la hora que yo estoy tratando de localizar mis sesos...  Pero decíme un poco, che, por favor...

PABLO: ¡Por eso! Uno se reconforta. Por lo menos piensa "Yo soy más coherente que este pelado, y eso que pasó por la Universidad y se recibió!"

LORITA: Eso no quiere decir nada. ¡Hay cada burro con título querido! (PAUSA. BOSTEZA, RECUERDA) "Porque la hija de la sirvienta del hijo de la tía se cayó del colectivo que cruzó el semáforo rojo cuando estaba verde y se quedó sin sirvienta. ¿Usted se imagina? Sin sirvienta. ¿Y yo qué hago sin sirvienta, y mi mamá sin sirvienta corriendo de un lado al otro y haciendo compras todo el día? Qué caro que está todo. ¿Vió, querida? ¿Vió cuántas galerías nuevas hay por Belgrano?

¿Una para qué va a ir a Santa Fe. Aunque Santa Fe es Santa Fe. No hay nada que hacerle... Pero ¿a mí quién me mueve? Y para colmo sin sirvienta"...

PABLO: Todas las mujeres son iguales.

FLORITA: ¡Claro! Ahora decíme que soy igual a esa... ¿Y el doctor Satanaro? ¿Qué tal? ¿Qué me contás, querido?

PABLO: Yo me sentía bien en medio de todo. Me sentía por encima.                       ¿Entendés? (ENCIENDE UN CIGARRILLO) ¿Querés? 

FLORITA: Sí, dame. (LE DA Y SE LO ENCIENDE) Querido... pero tragarse ese cargamento de plomo para sentirse por encima... francamente...

PABLO: Y bueno. Hay un refrán que dice: "En el reino de los ciegos, el tuerto quiere café"

FLORITA: ¿A esta hora? (CAMBIA DE TONO) Bueno. Acepto.

PABLO: ¿Eso quiere decir "hacélo"?

FLORITA: Ajá. Es el refrán, querido. Un problema de refranes. "En el reino de los cielos, hacéte solo el café".

PABLO: No puedo. (SE DESPEREZA) El físico no me lo permite. Está fuera de mi incumbencia (BORTEZA) o condición humana.

FLORITA SE ENCOGE DE HOMBROS. PAUSA. ESTAN ABANDONADOS SOBRE LOS SILLONES, DESPATARRADOS, COMO SI NUNCA FUERAN A LEVANTARSE. FLORITA TARAREA ALGO INCOMPRENSIBLE. TERMINA DE FUMAR. PABLO SONRÍE

FLORITA: ¿De que te reís?

PABLO: (SE RIE) Satanaro...Satanaro....

FLORITA: Muuuuuuuuuu  muuuuuuuu muuuuuuu

PABLO: Satanaro...

FLORITA: Muuuuuuuuuu y ella beeeeee, muuuuuu, beeeeeeee. ¡Y el anillo que tenía! (SE MIRA SU PROPIO ANILLO) ¡Dios mío! Era una especie de bola gigante! ¿Te fijaste? Y lo movía como un trompo. (MUEVE EL BRAZO) Isabelita Satanaro. Yo que ella le hubiese dejado el precio colgando con una tarjetita. (RIE) Muuuuuu  beeeeeee ¿Decíme si Diego no tiene razón cuando dice que somos una generación de caducos? Muuuuuu Beeeeeeeee mmmmmmuuuuuu beeeeeeeee.

PABLO: ¡Pero por favor! ¿Eso que tiene que ver? No es eso. Por favor. La historia no es esa. Es muy fácil tener poco más de veinte años, y abrir un cajón y meter a toda la gente mayor adentro,  y después cerrar con doble llave y poner afuera una etiqueta con goma de pegar y letras grandes de arquitecto: CADUCOS. Si fuera tan sencillo, Flora, si todo fuera tan sencillo como lo ven esos muchachos que llegaron al mundo y encontraron todo hecho. Si todo consistiera en nacer y respirar y tener una infancia feliz, con todo lo mejor que a uno se le pueda pasar por la cabeza, y una juventud en los mejores colegios, y después la Facultad... ¡Qué me decís! Si esa fuera la historia que te autoriza para decir: CADUCOS... Ca-du-cos. Ya está. Felice morte. Addio. A otra cosa. Que pase el que sigue.  ¡Ya se! Diego trabaja. Hace más de cuatro años que trabaja. Vos siempre me salís con eso. ¿Y?

FLORITA Me parece que oíste mal. Yo no dije nada. (BOSTEZA) No sé, no sé, no sé. (BOSTEZA) Es todo tan complicado. Y no es que uno no trate de comprender, no, no...pero hay tantas cosas... Además, tengo mucho sueño... Mucho sueñito y mucha sueñera... Lo que sí te digo es que yo con Satanaro Muuuu y su mujer Isabelita Beee no salgo más al cine ni a ningún otro lado. Por los menos por dos o tres años. Después sí. Tal vez un día en que una se levanta tarde y de buen humor y dan una película genial.

PABLO: Todas las películas son iguales.

FLORITA: Esa es tu teoría...

PABLO: Son todas iguales. A mí me da lo mismo. “Te amo, te quiero, nos separan, pum pum, a la cama, chuik chuik, me muero” Primer plano con final feliz o triste. ¿Qué puede pasar de nuevo? Son todas iguales. Mirá, para mí el único tipo que hizo cine, pero cine cine, fue Chaplin. Y no el Chaplin de ahora, el de los últimos tiempos, sino Carlitos. Ese es el genio del cine... lo demás... Son todas iguales...

FLORITA: Todas, pero absolutamente todas las películas son distintas.

DIEGO: (ENTRA DE LA CALLE. NO ESPERABA ENCONTRAR A SUS PADRES) Hola...¿Y ustedes, qué hacen levantados a las dos de la mañana?

FLORITA: Fuimos al cine. Tu padre dice que todas las películas son iguales, y yo que son distintas. ¿Vos qué opinás? ¿Son iguales o son distintas?

DIEGO: (NO LE INTERESA) No sé. Depende. Qué sé yo. (SE SACA EL SACO) ¿Recién llegan?

FLORITA: Sí.

DIEGO: ¿Con quién salieron?

FLORITA: Con los Satanaro. ¿Y vos?

DIEGO: Yo salí también. Con unos amigos. Bueno, me voy a dormir....

FLORITA: ¿No querés un poco de café?

DIEGO: (LA BESA) No. (BESA AL PADRE) Chau.

FLORITA: Si querés te lo llevo a la cama.

PABLO: ¡Pero dejálo ir a dormir!. ¡Si se quiere ir a dormir que se vaya a dormir! ¿Por qué no me hacés café a mí cuando te lo pido? 

DIEGO:  Hasta mañana. (SALE POR LA PUERTA LATERAL)

FLORITA: ¿Siempre tenés que buscar pelea delante de él?

PABLO: ¿Pero por qué le tenés que hacer tanto rendez-vous? ¿Quién es? ¿El duque de Chiapanella o el Rey de Sardonia Oriental? (FLORITA NO LE CONTESTA) Ufa, che. Está bien un poco...pero al final... (PAUSA) Bueno. (SE LEVANTA) Mañana hay que madrugar. ¿Vos te quedás ?

FLORITA:  Andá. Ahora voy.

PABLO: (SALE) Muy bien.

FLORITA: (SE QUEDA SENTADA. ESTIRA LOS BRAZOS HACIA ARRIBA DESPEREZANDOSE. TIENE CIERTA SENSUALIDAD EN SU MOVIMIENTO) En fin...

APAGON

CUADRO II

Departamento de Diego. Están Martín y Vera acostados en la cama de Diego. Martín dormita. El momento del amor ya ha pasado.

VERA: Martín, mi vida, despertáte, querido...

MARTIN: (MARTIN MURMURA COSAS ININTELIGIBLES) Levantálo... levantálo...

VERA: Pero Martín, querido, despertáte que va a llegar en cualquier momento.

MARTIN: (TODAVIA MEDIO DORMIDO) A las dos. ¿Qué hora es? El dijo a las dos.

VERA: Yo me visto. Me va a encontrar desnuda. Va a llegar y me va a encontrar desnuda. (SE INCORPORA EN ENAGUA) Yo me visto.

MARTIN: (LA TIRA PARA ATRÁS Y LA ABRAZA) Desnuda no, desprovista... Te va a encontrar desprovista...(LA APRIETA EL CUELLO)

VERA: (CHILLA) ¡Ayyy! Me apretás, no, soltáme, Martín...Soltáme, te digo. (TRATA DE ZAFARSE)

MARTIN: Te voy a ahorcar. Yo te voy a ahorcar y voy a salir en los diarios. Tengo que encontrar alguna manera de salir en los diarios y creo que la mejor manera es ahorcándote. (LA APRIETA MAS Y SE SUBE ARRIBA DE ELLA COMO SI SE TRATARA DE UN CABALLO) Tucutum tucutum tucutum.

VERA: (AULLA) Soltáme... ¡Perverso! ¡ Desamorado! ¡ Inhumano!

MARTIN: Si te gusta, si yo sé que te gusta...  Tucutum tucutum tucutum.

(VERA AULLA Y PATALEA. FINALMENTE SE ZAFA. SALTA DE LA CAMA Y SE EMPIEZA A VESTIR. MARTÍN BAJA DE LA CAMA EN PANTALON PIJAMA. LE SUJETA LAS MANOS ATRÁS DE LA ESPALDA) Decí "Me rindo". "Me rindo y me someto y Martín es el amo".

VERA:   (AULLA DESAFORADAMENTE)

MARTIN: "Me rindo", diga "Me rindo".

VERA: Me rindo. (LA SUELTA. VERA SE RIE) No me rindo nada. (MARTIN LA VUELVE A AGARRAR. VERA CHILLA) ¡Salvaje, sátiro, ayyyy!

MARTIN: ¿Ay, qué ? ¿Ay, qué?

VERA: "Me rin... ayyyy..... me rindo...

MARTIN: (LA SUELTA) Ah. (SE MIRAN. HAY UNA PAUSA. VERA SE RIE DE PRONTO)

VERA: (LO ABRAZA Y LE TIRA DE LAS OREJAS) Loco loquito tonto tontito

MARTIN: ¡Bueno, también! Como en los viejos tiempos: el macho es el macho, y se acabó.

VERA: Sí, señor. (LO BURLA)

MARTIN: (CAMBIA DE TONO COMPLETAMENTE, SE HACE EL SUMISO) ¿Querés un tecito, querida?.

VERA: (DESPRECIATIVA) Nada, por el momento.

MARTIN: Como quieras, querida... (SE RIEN. SE ABRAZAN. SE BESAN) Te quiero... te quierito y te quierón. (LA BESA)

VERA: Y yo te quierote. (SE ABRAZAN) Acá es mi casa. Adentro del abrazo.

MARTIN: ¿Y el techo ?

VERA: No hay techo, solamente abrazo. Me quiero quedar acá, a cocinar, a tejer, a leer y tener nenitos.

MARTIN: El problema de la vivienda solucionado.

VERA: Sí, solucionado.

MARTIN: ¿Y de quién es esta luna con ojitos delante y sonrisitas detrás?

VERA: Tuya (LO BESA)

MARTIN: Mi amor...(GOLPEAN LA PUERTA DE CALLE)

DIEGO: ESDE AFUERA) Soy yo. ¿Se puede?

VERA: Es él. (SE SEPARAN) ¿Viste? Yo te dije que iba a llegar... (SE VISTEN RAPIDAMENTE MIENTRAS MARTIN CONTESTA)

MARTIN: Andá, andá a comprar masitas para el café y volvé. Tenemos unas ganas locas de comer masitas. Andá, querido; y no tardes, eh?...No tardes...

DIEGO: (DESDE FUERA) Ya traigo masitas.

MARTIN: (SE VISTEN LO MAS RAPIDO POSIBLE) Mis pantalones... ¿Dónde están ? (SE LOS PONE)

DIEGO: (DESDE FUERA) ¿Algo más?

VERA: El pijama, no te sacaste el pantalón del pijama...

MARTIN: No importa. Se lo afano. Total tiene como veinte...

HACEN LA CAMA ENTRE LOS DOS.

DIEGO: Ya traigo masitas de las que a vos te gustan. (GOLPEA) ¿Algo más ? (GOLPEA) ¿Algo más ?

MARTIN: Los tranvías. Traéte un tranvía a cuerda... Bien coloradito y con estufa a kerosene... ¿Entendés? Los venden en la otra cuadra. Que no esté verde.

DIEGO: ¡Verde! (GOLPEA) ¡Abran... verde! (GOLPEA)

VERA: ¡Abríle!

MARTIN: ¡Qué hincha! (ABRE) Pasá.

DIEGO: (CON UNA SONRISA SOCARRONA Y ACTUANDO CON DELICADEZA SU ENTRADA. TRAE UNA BOTELLA DE GUINDADO Y UN PAQUETE DE MASITAS) Buenas noches. ¿Y ustedes ... qué es lo que estaban estudiando? (VERA Y MARTIN LO MIRAN EN SILENCIO. DIEGO SE SIENTA Y ENCIENDE UN CIGARRILLO) Vine ahora, les iba a avisar que volvía, pero no encontré teléfono. No, no les iba a avisar nada. Vine y listo. (PAUSA) Vine. De repente sentí ganas de venir y vine. (PAUSA. VERA VA AL BAÑO) Ya te digo. Se me ocurrió venir y vine. No hay nada más.

MARTIN: Ufa che. ¡Está bien! ¡Viniste y viniste porque viniste y viniste! ¿Es tu casa, no?

DIEGO: Ahora salí con que es mi casa.

MARTIN: Es tu casa, ¿no? ¿Es tu casa o no es tu casa?

DIEGO: Por favor, Martín, no te pongas formal. No te pongas formal ni tímido, hoy no tolero ninguna de esas dos virtudes tuyas. Entre bomberos... y bomberos con veinte años de servicio, viejo,... Y además el psicoanálisis, la tortilla revuelta...  ¿entendés? ¿No es cierto? Aunque sea por las de Antonioni que uno lleva vistas.

MARTÍN: A mí Antonioni no me gusta.

DIEGO: (SE RIE) A mí tampoco. (SE RIE) Te lo juro. A mí tampoco.

SILENCIO

MARTIN: ¿Qué tenés en la botella ? (ENTRA VERA ARREGLADA)

DIEGO: ¿Por qué no me dicen nada? ¿Les arruiné la noche? ¿Por qué no me lo dicen? Y además, lo hice a propósito. ¿Qué tal? (SILENCIO) Ninguno de ustedes me pregunta por qué vine. Ya sé. Es mi casa. Yo vine porque es mi casa. ¿No es cierto?

VERA: No tiene importancia. En serio, Diego, no tiene importancia. Tuviste ganas de venir y viniste. (MARTIN LE SACA EL GUINDADO, LO ABRE Y TRAE COPAS)

DIEGO: No.

MARTIN: (LE SIRVE) Tomá. (SIRVE PARA VERA Y PARA EL. BEBEN LOS TRES)

DIEGO: No. Yo vine porque estaba solo y no tenía adónde ir, o porque estaba solo y me daba rabia que ustedes estuvieran aquí, pasándola bien sin mí o ...

MARTIN:  ¿O? (LE SONRIE SOBRÁNDOLE UN POCO)

DIEGO: Vos, dale nomás. Total...

MARTIN: ¿Total que?

DIEGO: Nada.

VERA: Total te vas.

DIEGO: Total se van. Zummmm. Se toman el avioncito y chau, addío Patria.

MARTIN: ¿Y eso que tiene que ver?

DIEGO:  No tiene absolutamente nada que ver. (estrepitosamente) Zummm

MARTIN: ¿Me vas a decir que estás así porque nos vamos? Diego, te digo en serio, no entiendo.

MARTÍN: Hace mucho que andamos juntos, y esto no es irse. Y vos lo sabés. Y hay muchas maneras de volver a verse, y vos lo sabés. Y algún día vamos a volver. Esto no es irse para siempre. Bueno, ya lo hablamos. ¿Qué querés que te diga? No es por eso que estás así. O por lo menos no es solamente por eso.

DIEGO: No. O por lo menos, no es solamente por eso. Lo que pasa es que eso es lo único que tengo claro en este momento. Lo otro es una especie de zona complicada y dulce. Dejála tranquila y tomá guindado. Total, ¿qué te molesta? Bueno, ya te molestó. Te levantó de la cama. En fin, la amistad, che... En los hoteles alojamiento tocan el timbre.

VERA: No seas desgraciado.

DIEGO: En los momentos culminantes tocan el timbre. (BEBE MAS GUINDADO) Yo estoy seguro de que no llegué en el momento culminante. Váyanse y diviértanse mucho. Junten guita y conocimiento. Y muchos hijos. Amén.

VERA: (SE SIENTA EN LAS RODILLAS DE MARTIN) Vamos a hacer un intento. ¿Entendés? Martín tiene que irse. Un físico acá no puede hacer gran cosa. Excepto "morirse de hambre dignamente", como diría Martín. (LO ACARICIA) Ya no podemos jugar más al arroz con leche sin leche y sin arroz. Ahora salió la beca.

DIEGO: No me expliques, Vera. Ya lo sé. No me expliques.

VERA: La que no sabe soy yo. Por eso te explico, para entender. En el fondo todo esto es muy triste, muy embromado. ¿Te das cuenta?

DIEGO: Si, claro que me doy cuenta. ¿Vos te pensás que, en el fondo, este flaco tiene ganas de irse? Salió la beca. Y acá no hay nada. ¿Eh, flaco? (SE ACERCA CARIÑOSO Y LE AGARRA LA CABEZA A MARTIN. ESTA AL BORDE DEL SILLON. LE REVUELVE EL PELO)  ¿Eh, flaco, flaco Calculín? (PAUSA. LE APRIETA LA CABEZA A MARTIN QUE SE DEJA HACER) No juguemos más a las escondidas. Yo sé que estás contento, la beca y monguito...pero en el fondo... ¿No, flaco?

MARTIN: Sí. (SE TIRA HACIA ATRÁS EN EL SILLON. VERA PONE UN DISCO DE MUSICA BRASILEÑA. SE VUELVE A SENTAR EN BRAZOS DE MARTIN.

DIEGO: (DESPUES DE UNA PAUSA LE SUELTA LA CABEZA) De repente me puse a pensar en Irene. Plop. Se me apareció..

VERA:  ¿En Irene?

DIEGO: Sí...qué sé yo... de repente... Estuvimos a punto de casarnos. ¿Te acordás? ¿Te acordás? Te llevé al obelisco y te dije: “Viejo... “

Y  vos apagabas un cigarrillo y encendías otro... Parecía una gata... ¿Cuánto hace? ¿Un año?

MARTIN: Un poco más...

DIEGO: Sí, un poco más. (VERA TARAREA LA MUSICA DEL DISCO)

MARTIN: ¿La viste?

DIEGO: No. (PAUSA) Tengo como una red acá. (SEÑALA SUS OJOS)

¿Viste esas persianitas de esterilla? Martín ¿vos creés firmemente que yo me voy a recibir? ¿Lo crees así, con todo? (MARTIN DICE QUE SI CON LOS HOMBROS. VERA DEJA DE TARAREAR) ¿Quieren que les diga una cosa? Yo tengo miedo de recibirme. Vos estás recibido. ¿Y? ¿Para qué te sirve? ¡Físico! ¡Doctor en física! No, no es eso lo que les quiero decir ahora. Yo tengo un papá con mayúsculas. Mayúsculas de plata... ¿Cómo puedo hacer para quedarme en el país y no trabajar con mi papá, ni con ningún papá? Y además, ¿para qué quiero eso? ¿Para qué quiero no trabajar con ningún papá?  No. A lo mejor ni siquiera es eso. Lo más probable es que no me interese.

MARTIN: ¡Mierda! (HA PEGADO UN GRITO, O CASI UN GRITO)

VERA: (PONE EL DISCO MAS FUERTE. ES UNA SAMBA BRASILEÑA. EMPIEZA A BAILAR) ¿Sabés lo que me dijo una vez un brasilero? "Toda la alegría está en el cuerpo y la tristeza también, y por eso hay que bailar para sacárselas de encima" (BAILA Y TARAREA) ¿Cómo era este paso? (ENSAYA) Uno para adelante, dos, uno, dos... Tararam.

DIEGO: ¿Y qué más te dijo el brasilero?

MARTIN: (SE PARA Y BAILA CON VERA) Nada más porque después se despertó. (SE RIEN)

VERA: Es así. Uno, dos, un saltito y tararam.

MARTIN: Ucu, ucu. ¿Qué tal ? Parabambam. (DIEGO SE INCORPORA AL BAILE)

DIEGO: ¿Y éste, lo conocen? (MUESTRA UN PASO, LOS OTROS LO IMITAN) Para allá y vuelve...

VERA: (LO HACE) Para allá y vuelve...

DIEGO: Eso...eso...

LA LUZ VA DISMINUYENDO SOBRE LOS TRES, QUE SE RIEN, BAILAN Y

TARAREAN.

APAGON

CUADRO III

Departamento de Diego. Es otro día. Al comenzar la escena, Diego, Vera y

Juan están estudiando.

JUAN: Generalmente se toman las divisiones cada 0,80 a 1 metro

VERA: (LEE) Descomponemos entonces el arco en un cierto número de dovelas mediante juntas normales a la directriz

JUAN: (SEÑALA EL LIBRO) Esta es: la figura cincuenta.

VERA: Sí. Bueno, pasamos luego a valorar su peso.

DIEGO: O sea: el peso de cada dovela más el de la sobrecarga correspondiente

VERA:  Con eso tenemos definidas las cargas P, P sub 1 y P sub 2

JUAN: Tengo hambre.

DIEGO: ¿Pero vos que tenés? ¿La lombriz solitaria?

JUAN: Y bueno, es el desgaste mental.

DIEGO: Andá, "desgaste mental". Fijáte lo que hay en la heladera. (VA A FIJARSE MIENTRAS LOS OTROS LEEN UN POCO MAS)

VERA: La cuestión es hacer el dibujo. Después vas deduciendo.

DIEGO: Sí, pero lo que pasa es que son todos tan parecidos.

JUAN: (DESDE ADENTRO) Che, ¿pero vos con qué te alimentás? ¿Con las maderitas del piso ?

DIEGO: No. Me paro en el balcón y trago todo lo que tiran los de arriba.

JUAN: (IDEM) ¡Qué miseria viejo! ¡Lo único que hay en la cocina es una media!

DIEGO: ¿Azul o marrón?

JUAN: Gris. (SALE CON LA MEDIA EN LA MANO) ¿Querés Vera ?

DIEGO: No seas inculto, viejo. Si está cruda... Andá, andá a ponerla en su lugar.

JUAN: Insisto. No hay nada.

DIEGO: Y bueno, podés ir a comprar. Si no hay en la heladera, no hay nada.

JUAN: Hagamos un fondo común.

DIEGO: Pero si sos vos el que tiene hambre.

JUAN: ¿Y ustedes no van a comer ?

DIEGO: Y... si vos traés...yo, la verdad...

JUAN: ¡Qué piola! ¿Qué me contás? ¿Qué más, qué mas? ¿Cómo sigue la historieta ?

VERA:  Yo sí. (SACA DINERO DE LA CARTERA Y LE DA) Tomá. Yo tengo hambre.

DIEGO: (TAMBIEN LE DA DINERO) Ufa che, tomá...

JUAN: (AGARRA EL DINERO) Largá, largá, que no se reproducen en el bolsillo. Y dame la llave, que abajo debe estar cerrado.

DIEGO: Puf...mirá que tenés vueltas, eh...(LE DA LA LLAVE) (JUAN SE PONE EL SACO Y HACE UNA REVERENCIA A CADA UNO. DESPUES SALE. VERA SE RIE) Este tipo tiene algo que me molesta. No sé. ¿Vos no notás? Tiene algo raro...

VERA:              Sí. Los apuntes completos de la materia. ¡Se tragó todos los teóricos! ¿Qué me contás? No me lo toqués, que sin Juan no damos el examen. (PAUSA) No me mires con esa cara de ángel metafísico porque me apabullás...

DIEGO: Vera...Vera.

VERA: Qué sé yo. Algo raro Es un compañero como cualquiera. Vos no podés ser amiga de todos los tipos que estudian con vos.

DIEGO: Sí,  es un compañero. Por supuesto.

VERA: Y bueno: tiene los apuntes y nos los presta. ¿Qué más querés?

DIEGO: Sí, ya sé. (PAUSA) ¿Tenés cigarrillos ?

VERA: (SE FIJA EN LA CARTERA) Me queda uno.

DIEGO: Ah, entonces dejá.

VERA: Tomá... tomá... Fumálo. Después me compro un paquete. (SE LO DA)

DIEGO: ¿Y vos?

VERA: Yo, ahora, no tengo ganas de fumar. (DIEGO FUMA)

DIEGO: Lo que es evidente es que te tiene un hambre bárbaro.

VERA: ¿Quién? ¿Juan? ¡Pero vos estás loco!

DIEGO: Es evidente, vieja. Vos no te darás cuenta...o no te querés dar cuenta.

VERA: (LE HACE BURLA) Sí, queridito, sí...¿Tomaste los remedios hoy?  ¿El alcanfor, las ventosas? Sí, queridito, sí...

DIEGO: Vos reíte nomás...

VERA: ¡Pero Diego!

DIEGO: (LE HACE BURLA) Pero Diego, pero Diego, pero Diego.. Bú bú (VERA SE RIE) ¿Qué hay ? ¿ Hay algo?

VERA: De todo lo cual deduzco que en este examen nos van ha hacer pomada.

DIEGO: Es una lógica perfecta.

VERA: Y yo me tengo que recibir rápido. No me puedo dar el lujo de que me aplacen...

DIEGO: Nos va a ir bien. Acordáte lo que te digo.  Si estamos estudiando como bestias. Meta tragar, meta tragar...¿Qué mas podemos hacer ?

VERA: A mí lo que me da miedo es el momento del examen. Anoche soñé con una guillotina. Así chiquitita, sutil. Yo era un avestruz, pero con mi cara, y corría sobre un techo alto. Cliquicliquicliquicliqui; y detrás la guillotinita.  Y había focos como semáforos, pero de agua. Yo siempre veo focos cuando sueño. Y aparecía Martín, y vos también. Pero eran una sola persona. Una persona con dos aspectos. Ibamos a un bosque y mi mamá nos esperaba, y se ponía triste por mis plumas de avestruz. Y aparecía de nuevo la guillotinita, nos empezaba a perseguir a todos. Cliquicliquicliquicliqui...¡Qué persecuta! (PAUSA. DIEGO EMPIEZA A HACER MUECAS CON LA CARA.

VERA: ¿Qué haces?

DIEGO: Muecas. (IMITA A UN CONEJO. SE PONE BIZCO) ¿Nunca jugaste a quién hace la mueca mas fea? (HACE OTRA MUECA)

VERA: (HACE UNA MUECA) ¿Y ésta?

DIEGO: ¿Y ésta? Mirá..mirá... (se ríe) Cuando era pibe, me podía pasar horas (SE RIE) ¡Me paraba frente al espejo y empezaba! ¡Qué delirante! ¡Mi mamá se pegaba cada susto...! (HACE OTRA MUECA) (PAUSA. SE QUEDAN UN INSTANTE CADA UNO HACIENDO UNA MUECA) ¿Nunca se te ocurrió psicoanalizarte?

VERA:              Sí, se me ocurrió. Empecé unas sesiones y después no fui más. Me entró una especie de terror al despojo, como si me estuviesen por quitar todo lo que yo era. Ya sé que no es así... Al contrario. Vos te quedás con lo tuyo y mejorado. Pero mis terremotos, para qué los voy a desalojar, si los quiero tanto. Al fin y al cabo, si yo no tengo mi propia jodedura, ¿qué tengo?

DIEGO: No es eso. Es otra cosa. Te aseguro que para mí fue una experiencia cotidiana de descubrimientos importantísimos...

VERA: Mirá, viejo, hay que tener guita, y yo no tengo guita. No voy a permitir que mi psicoanálisis me lo pague Martín, por ejemplo.

DIEGO: No.

VERA: Y ahora me quiero recibir. Terminar de correr la maratón, y que me den el permiso de corso.

DIEGO: Después hay que ponerse los disfraces. (LE HACE DOS AGUJEROS A UN PAPEL, QUE REPRESENTAN LOS OJOS DE UNA CARETA Y SE LOS PONE DELANTE DE LA CARA)

VERA: Yo, personalmente, me voy a disfrazar de Blanca Nieves y los siete enanitos.

DIEGO: (CON EL PAPEL DELANTE Y HACIENDO VOZ DE IDIOTA) Mamá, mamá, me recibí, me recibí, mamá, me recibí, ¿viste, mamá? ¿mamá, viste?, ahora sé todo, mamá, mamá, ahora sé todo.

VERA: Y después me voy. No me preguntes demasiado por qué, ni qué voy a hacer cuando vuelva, ni cuándo voy a volver. Vos tampoco sabés por qué  te quedás. Excepto frases tan lindas como "este es mi país y yo me quedo para asumirlo". Pero resulta que después viene el trabajo concreto y tenés que ponerte a hacer propiedad horizontal,... ¿Y mientras tanto, qué aprendés? Y bueno, aquí me tenés. Ya estoy sintiendo nostalgias antes de haberme ido. ¿Qué querés? ¿Psicoanálisis? Puede ser...

DIEGO: (CON EL PAPEL TODAVIA) Vos mezclás todo. Es difícil seguirte.

VERA: Eso es lo que me dice siempre Martín. Al final voy a terminar creyendo que ustedes dos realmente son dos aspectos de una misma cosa.

DIEGO: ¿Y quién te dijo que no? (ESTRUJA EL PAPEL Y LO TIRA. ENTRA JUAN CON UN PAQUETE EN LA MANO Y UNA BOTELLA EN LA OTRA)

JUAN: ¡Coman, hijos de Theus! ¡Energúmenos serviles! ¡Filósofos del salame y la mortadela! ¡Morfen gusanos, sin disimulo y groseramente! Cerveza, fiambre, pan. (LOS COLOCA EN LA MESA) "Estuans interius, ira vehementi; sin amaritudine lo quor me ementi: factus de materia, cinis elementi"...(DIEGO TRAE VASOS. SIRVEN CERVEZA. COMEN Y BEBEN)

JUAN: Coman, coman, desgraciados...

VERA: ¿Vos no pensás comer?

JUAN: ¡Yo sí! Esta es nuestra ruina. Yo también. Mea culpa. (SE GOLPEA EL PECHO) ¡Esta es nuestra desgracia! Los almacenes y todo lo que hay alrededor de los almacenes y que sostiene la cosa. (SE QUEDA CON LA MANO ABIERTA Y VERA LE COLOCA UN SANWICH)

DIEGO: (LE DA CERVEZA) Tomá pibe... Tomá cervecita y quedáte piola, y dejáte de sostener la cosa. (LE PALMEA LA ESPALDA)

JUAN: Pero viejo... dejáme opinar...

DIEGO: Dale pibe. Opinás después. Ahora morfá.

JUAN: (TRATA DE TOMARSE EN BROMA LA AGRESION) ¿Ves, Vera? ¿Te das cuenta?

DIEGO: Comé, comé tranquilo. Comé tranquilito y pausado, que si te ponés nervioso te va a caer mal y te va a hacer nana en la barriguita...

VERA: Yo tendría que tener un grabador con todas las macanas que se dicen en un día de estudio. No necesitaría ir a ningún otro espectáculo. Lo escucho cuando quiero, y gratis.

JUAN: ¿Te reís de lo que yo te digo? Pero si es la pura verdad

(VERA SE RIE)

DIEGO: (MAS AGRESIVO) Mirá, vos comé. Vos comé. ¿Entendiste? Co-me.

JUAN: Che... ¿A vos qué te pasa conmigo, Diego? ¿Por qué no me lo decís ?  Si tenés algún problema decílo.

VERA: No sean chiquilínes... ¿Ahora se van a pelear?

DIEGO: (SE ARREPIENTE) Pero viejo, no te enojés. Te estoy cargando. No te enojés. En serio te lo digo. Te estaba cargando.

JUAN: Yo no me enojo. Pero a vos te pasa algo.

DIEGO: No, te digo que no. En serio. (PAUSA PROLONGADA. TERMINAN DE COMER)

VERA: Bueno. ¿Seguimos?

JUAN: Miren, yo me voy, sigan ustedes.

DIEGO: Estás enojado. Te dije que no te enojés. Soy un poco neura. No me des bolilla. En serio, che. No me hagas caso. ¿Entendés?

JUAN: Yo no estoy enojado. (SE PONE EL SACO) No estoy enojado.

VERA: A mí todo esto me parece una chiquilinada. Además, Juan, no creo que este sea un motivo para que dejes de estudiar con nosotros.

JUAN: Yo no voy a dejar de estudiar con ustedes, pero hoy es sábado, che. Suficiente por hoy. Ya estudiamos bastante. Mañana la seguimos. Si ustedes quieren estudiar, estudien... Yo les dejo mis apuntes... (PAUSA) Bueno...chau. (NO LE CONTESTAN) Chau. Dije chau, ¿no?

VERA: Chau, Juan.

DIEGO: No te enojés, te lo digo en serio. Yo ando mal por el examen, y por otros líos que tengo... ¿Entendés? No me la quise agarrar con vos.

JUAN: Está bien, te dije que está bien. Chau.

DIEGO: Chau. Que te diviertas. (JUAN SE VA. PAUSA. DIEGO METE LA CABEZA ENTRE LOS BRAZOS. SE APOYA EN LA MESA DE DIBUJO) En tiempos como éstos yo tendría que tener una cueva donde enterrarme. Es inútil. Hay días en que yo necesitaría tener un sótano con doble llave y alimentos para subsistir una temporadita. Emitiría unas señales parecidas a grititos. Ki ki.ki , y nada más, topo topo enroscadito, con una bufanda, ¿Nunca te emborrachaste?

VERA: Sí. ¿Y qué hay con eso? ¿Qué pasa, qué te pasa?

DIEGO: ¿Por qué no me decís lo que pensás?

VERA: (LO IMITA) "¡Por qué no me decís lo que pensás!" ¿Qué querés que te diga?  Muy bien diez. Este chico tan mono. Qué lástima. No somos nada. (PAUSA) Vos decís algunas cositas sueltas, y después cerrás el candado y se acabó.

DIEGO: ¿Qué querés saber ? A ver, decíme. ¿Qué querés saber?

VERA: No seas cómico, Diego. (SE PONE EL SACO) Chau

DIEGO: ¿No querés arroz con leche? Lo hice anoche. Lo tengo debajo de la cama. No quería compartirlo con Juan, pero con vos sí. Con vos lo compartiría. (SE LEVANTA Y SACA EL ARROZ CON LECHE DE ABAJO DEL DIVAN) Mirá qué lindo me salió. (TIENE UN PLATO ENCIMA. LO DESTAPA) Es una fórmula exclusiva, me la dio Ernestina, la dueña de la lechería de la otra cuadra. (TRAE DOS CUCHARAS) Tomá. Comé. Está riquísimo. En tu vida probaste un arroz con leche como éste. (COMEN DE LA FUENTE QUE SOSTIENE DIEGO) ¿Y...qué tal?  (COMEN) Es lo mejor. Cuando uno anda así, medio atravesado, se come un plato de arroz con leche y se le pasa. (COMEN. PAUSA) Nosotros hacemos bien en estudiar con Juan. ¿ No te parece? (COMEN) ¿No te parece?

VERA: ¿Por qué?

DIEGO: Qué sé yo. Solos no estudiaríamos nada. Nos pasaríamos todo el tiempo...

VERA: ¿Todo el tiempo ?

DIEGO: Comiendo arroz con leche.

VERA: Otras veces hemos estudiado solos y nos fue muy bien.

DIEGO: ¡Otras veces! Una sola vez. Y yo...todavía no sabía...

VERA: ¿Qué es lo que no sabías?

DIEGO: Hacer...el arroz con leche...

VERA: (DEJA LA CUCHARA) Bueno. Me voy.

DIEGO: (LE DA UNA SERVILLETITA) Tomá, limpiáte. (VERA SE LIMPIA) Dame. (LA LIMPIA EL) Acá tenés todavía... Vos te quedaste resentida por lo de ayer, ¿no es cierto? Si quieren venir esta noche con Martín, pueden venir. Ustedes tienen la llave, así que si quieren, vos decíle a Martín. Yo les dejo la cama. No sé, pero si ustedes aceptan.

VERA: Gracias Diego. Chau    

DIEGO: ¿Van a venir? Yo por mí no tengo ningún inconveniente. Puedo salir. Tengo mil lados donde ir. ¿Van a venir ?

VERA: No. Esta noche nos vamos al cine. Gracias. Chau. Hasta mañana.

DIEGO: (SE ENCOGE DE HOMBROS) Chau. Saludos a Martín.

VERA: Gracias. (SALE.)

DIEGO: (DIEGO SE QUEDA SOLO. SENTADO FRENTE A LA MESA DE DIBUJO. COME ARROZ CON LECHE MECANICAMENTE. DESPUES DEJA LA CUCHARA Y EMPIEZA A COMER CON LAS MANOS. PRIMERO CON UNA Y DESPUES CON LAS DOS. METE PRACTICAMENTE LA CARA DENTRO DEL PLATO Y SE ENSUCIA CON ARROZ CON LECHE. SIGUE COMIENDO CON LAS MANOS. MIENTRAS COME EMPIEZA A CANTAR) Arroz con leche, me quiero casar, con una señorita de San Nicolás. (HACE LOS GESTOS CORRESPONDIENTES AL CANTO) Que sepa coser. Que sepa bordar. Que sepa abrir la puerta para ir a jugar.. Yo soy la viudita del barrio del rey me quiero casar, y no sé con quién. Con ésta sí. Con ésta no. Con ésta señorita me caso yo. (LAS LUCES HAN IDO DISMINUYENDO) Para ir a jugar...(COME) para ir a jugar...

APAGON

FIN DEL PRIMER ACTO

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