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Metejón (guarda con el tango)
Autor: Ricardo Halac Director: Luis Luque
Interpretada por Paula Canals, Norberto Trujillo y Luis
Solana. Acompañados por el Cuarteto de guitarras "Las
Bordonas" Sala Foro Gandhi
Tres
personajes, dos hombres y una mujer, enfrentan en Metejón (guarda
con el tango), última pieza de Ricardo Halac, el destino trágico
trazado en esta ocasión no por los dioses sino por el mismo tango.
La vida imita al arte; no se trata aquí de los personajes típicos,
guapos, minas, sino de |
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tres bailarines entrelazados por el amor, los celos, el
despecho. El destino fatal se adivina desde el comienzo. Del
centro del escenario cuelga un cuchillo, signo inconfundible de una
muerte próxima. La obra presenta como los mitos un tiempo circular,
un destino que se repite con variación de formas una y otra vez. En
este caso, la necesidad de la danza, de la representación de un
episodio anterior que involucró a dos de los personajes
desencadenará la tragedia. Como en el trío edípico, nos
encontramos con un hombre viejo, el maestro de baile y otro más
joven que viene de afuera, de bailar por Europa. La mujer es una
imagen vista por los otros y nunca llegaremos a conocer sus
motivaciones profundas. La obra comienza en un cabaret; el fondo
y los laterales del escenario aparecen recubiertos de un material
espejado y aunque la acción se desplazaría más tarde a otros
espacios, la cárcel por ejemplo, la escenografía no variará, se
mantendrá siempre la imagen del cabaret como el mundo habitado por
estos personajes. La concepción general de la obra podría
sintetizarse en la elección de los colores oscuros con sólo dos
toques de rojo, en un guante y en la sangre del final, sangre con la
que no se busca imitar a la verdadera, sino por el contrario
destacar su falsedad. Hay en el escenario solamente tres sillas
que son utilizadas por los actores con funciones expresivas, más
allá del uso convencional. Esto mismo sucede con los pocos objetos y
los elementos de vestuario. La puesta cuenta además con la
participación de muy buenos músicos en vivo que tocan y cantan
tangos a un costado del escenario para marcar distintos momentos de
la obra y para acompañar las escenas de baile también muy
buenas. Las interpretaciones son parejas y justas, pero en el
final, quizás por un exceso de dramatismo en el texto, aparecen un
tanto forzadas. Síntesis, utilización expresiva de recursos,
baile y tangos, entonces en este estreno de Ricardo Halac y Luis
Luque.
Virginia Canton | |
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