|
|
|
|
Pablo,
como todas las noches, vuelve a su casa del trabajo y se prepara para hacer
juegos eróticos con su mujer. Para su fastidio, esa noche Marisa se niega.
Aduce estar cansada de no hacer nada y tener voluntad de salir, estudiar,
trabajar. La noticia cae como un balde de agua fría sobre Pablo. Rápidamente
su madre percibe lo que sucede y toma partido por él. Marisa sigue adelante con
su proyecto, obligando tanto a Pablo como a su madre a revisar su vida. A partir
de una separación aparece la posibilidad de un segundo tiempo.
|
|
E-mail: Rhalac@argentores.org.ar Espacio cedido por ARGENTORES |