Críticas
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Hilda Cabrera- Pagina 12/- Abril 1995

Seis mujeres unidas por una casa, el amor, el espanto y los sueños.

“Cuando uno de los personajes femeninos de la obra Brilla... dice: ”Lo que nos cobija es estar desamparados” el espectador sabe que esa no es una frase hueca, ni el remate de un kilométrico discurso, sino un pensamiento nacido de la diaria pulseada con las carencias y los miedos... una historia armada a la manera de un rompecabezas de acciones paralelas cuyo eje es lo cotidiano.

La impresión global es la de un muestrario de anhelos sin respuesta, de boceto cubista que exige observadores dispuestos a captar lo esencial en lo inesperado, incluido el desenlace, forzado tal vez para quienes no entiendan cada situación como única y fugaz.

El universo de Brilla por ausencia es melancólico y anhelante, patético y travieso. Lo ausente está representado por lo masculino, en el sentido de fuerza puesta al servicio del bien y de sujeto amoroso. Varón es el padre, el hermano o el hijo que falta, el amante que no llega o el Dios que no se deja ver. En todo caso, un ser que da coraje....

Es probable que allí donde el puente entre una causa y su efecto se rompe y el pensamiento vagabundea en libertad sea posible hallar la poesía de la existencia. La obra de Gutiérrez Posse no llega a tanto, aunque sus herramientas sean la casualidad y la fantasía. Logra en cambio arrancar imágenes inquietantes en su exploración del mundo sensible”  


Carlos Llorens- La Razón- Sección Teatro Opinión- Abril de 1995.

Estrenó el San Martín pieza intimista de autora novel

Mujeres sin hombre.

“El corazón tiene razones que la razón no comprende”. La mujer, gracias a Dios, tiene otra manera de percibir la vida respecto de sus compañeros, los varones. Con el riesgo de caer en la farsa de toda generalización, puede afirmarse que lo femenino está más cerca de la intuición y los sentimientos.

En Brilla por Ausencia, la autora, Susana Gutiérrez Posse se enfrasca en un interesante trabajo escénico que ejercita ese delicado “saber de cord”. Antes que nada despliega aquí un momento sentimental, transido de femineidad vuelta sobre sí misma. Pinta un mundo cálido- y apenas  opresivo- de mujeres entre mujeres, eufemismo para decir aisladas de los hombres. Circunstancias apenas sugeridas por Gutiérrez Posse las han replegado bajo ese regazo familiar del caserón que las defiende de las acechanzas del mundo.

Y esos varones ausentes en sus vidas, fundamentalmente, un hijo que fue también padre y marido y otros posibles complementos de esas vidas suspendidas en dolorosa soledad. No es lógico abundar más sobre la tenue historia que enlaza a esas mujercitas casi ancianas o maduras o adolescentes. Entre ellas hay muchas cosas nunca dichas ni aclaradas jamás. Sobrentendidos o malentendidos que tienen relación con los hombres, el hombre. En esa casa inestable se pasan grandes privaciones materiales y el hambre amenaza cada día. Por otra parte la inseguridad y el temor a lo desconocido las ha llevado a inventar, en tanto, a Juan, para alejar a merodeadores y acechanzas. Ese personaje varonil de cuya existencia parecen estar voluntariosamente disuadidas, se hace cada vez más insostenible y entonces todo parece derrumbarse ya sobre ellas.

Acaso esa fruición de Gutiérrez Posse por dibujar- con admirable habilidad y lirismo, por cierto- las pequeñas anécdotas, debilite la progresión de los acontecimientos, que se deslizan apenas advertidos, no sólo por los personajes, sino también por el espectador, como anulando ilusoriamente la amenaza de degradación del tiempo. Bien puede que el efecto fuera decidido ex profeso como propuesta dramática experimental, aunque su resultado no resulte siempre feliz. En tanto, se echa de menos un mayor atrevimiento a la aventura de superar el discreto naturalismo que por momentos amodorra la escena, y habría enriquecido el resultado.

En la tesitura adoptada por Gutiérrez Posse, pocos mejor dotados que Omar Grasso para construir con prolija obsesión Brilla por ausencia. Esa materia prima que no es otra cosa que puro clima intimista y un tanto lunático, encuentra en el puestista el traductor exacto. Grasso teje con la lana de sus actrices un tapiz de complicidades y alianzas mujeriles. Retrata a sabiendas la futilidad de que no pasa nada, cuando en verdad pasa. Y esas estampas de intimidad, gozosa o doliente, producen una deliciosa complicidad que asocia a la platea, especialmente la femenina.....”


Liliana López- El Menú de Artes & Letras. Teatro- Mayo 1995

Mujeres sin varón.

“Cinco mujeres y ningún hombre, la sexta buscó otra suerte, en un espacio idealizado, el campo, y desde allí se comunica por medio de cartas. Este es el núcleo de la obra de Susana Gutiérrez Posse, que más que contar una historia, trata de transmitir climas, sugestiones, menudencias cotidianas.

No se puede hablar de la  “condición femenina” en general: aquí se muestra a mujeres muy particulares, que viven en un mundo de aislamiento con respecto al “afuera” que no pueden enfrentar para sobrevivir, apelan a la imaginación, inventando un hombre imaginario, Juan, al que recurren cuando la situación lo exige.

Fuera del mundo del trabajo, superan un giro para apenas subsistir, pero la realidad termina por imponerse, y el final es abrumador, porque propone una escapatoria que no plantea la lucha....

Una propuesta digna para los amantes del realismo con toques poéticos.”


Jorge Dubatti- El Cronista - Mayo de 1995.

Con Valiosas actuaciones.

Sutil parábola sobre el miedo

“Brilla por ausencia es uno de los textos más hermosos de la nueva dramaturgia argentina. Primera obra de Susana Gutiérrez Posse, reelabora en su universo ficcional sentimientos fuertemente instalados en la percepción de la realidad de fin de siglo: la soledad que genera la falta de afecto en un mundo regido por los compromisos económicos, el desamparo, el temblor de la inseguridad, el encierro en la introspección y el narcisismo.

A partir de un contrapunto (que ahonda sus raíces en la tradición literaria y cultural argentina) entre la ciudad y el campo como espacios del encierro y la libertad, de la muerte y del deseo respectivamente, Gutiérrez Posse imagina la historia de seis mujeres de generaciones diferentes: cinco aprisionadas por la inacción, el miedo a tomar iniciativas y la autocompasión interior, incapaces de proyectar en la realidad sus deseos, y una que abre con valentía su conciencia al mundo.

En este texto de clara inflexión pedagógica, Lili la muchacha del campo, se constituye en personaje positivo y sintetiza su saber en una de las cartas enviadas a  la ciudad: allí afirma que la reflexión le ha permitido descubrir que el miedo se puede superar porque “lo que nos definitivamente nos cobija es estar desamparados”

Omar Grasso ha advertido con acierto la complementariedad de Brilla por ausencia con el realismo impresionista y la poética de Anton Chéjov (de la que Grasso es un verdadero maestro), y el resultado es un espectáculo de atmósferas sutiles y de climas levemente estetizantes”


Gerardo Fernández- Clarín- Abril de 1995

Sueños de mujeres.

Comedia dramática: Buen intento de teatro poético a propósito de cinco mujeres que ven transcurrir sus días y sus noches solitarias en una vieja casona.

“Este espectáculo ilustra acabadamente sobre lo difícil, sino imposible, que resulta a veces atribuir responsabilidades entre un autor y un director. El criterio más cómodo indica que si, como en este caso, se trata de un dramaturgo novel y de un director consagrado, los defectos deben ser de la obra y no de la puesta. Pero la cosa no es tan simple. Porque algo ha de tener Brilla por ausencia si obtuvo la mención en el concurso Tirso de Molina de España, si la Fundación Somigliana (que agrupa a la mayoría de los autores argentinos) la seleccionó para su ciclo de teatro semimontado, y si finalmente el director del San Martín, Juan Carlos Gené, dramaturgo también decidió incluirla en su programación.

Y efectivamente algo tiene la ópera prima de Gutiérrez Posse. Tiene bastante.......

Una ausencia de las muchas que brillan en ese universo cerrado sobre sí mismo, en ese mundo de “hembras”.

Al compás de lo que sugieren, combinadas, memorias e imaginación, van surgiendo una serie de pantallazos dramáticos que revelan en la autora personalidad, saludable ambición y una voluntad (que debe ser valorada) de escapar, a través de la poesía, del trillo más común de la dramaturgia argentina. Muchos de esos pantallazos tienen un seguro atractivo en su ingenio verbal, en su hálito lírico o en su potencia dramática, con un estilo que por momentos recuerda al de colegas mayores como Griselda Gambaro y Eugenio Griffero”


Hilda Cabrera- Página  12- Nota de prestreno.

Una metáfora del desamparo.

“Después de una temporada en España- donde dirigió un elenco local en La muerte y la doncella, de Ariel Dorfman, y a la catalana Nuria Espert en El cerco de Lenningrado, obra de José Sanchís Sinisterra, que llegará en breve al Teatro Municipal San Martín... Omar Grasso estrenará otra pieza que retrata mujeres solas, invadidas por la falta del hombre. Se trata de Brilla por ausencia, de la argentina Susana Gutiérrez Posse, responsable entre otros trabajos de Carmen de Próspero Merimée. Cuajado de mujeres, (esta vez son seis personajes femeninos y un hombre, y no dos señoras y un ausente como en el El Cerco...)  Brilla por ausencia marcaría un punto de inflexión dentro de la dramática nacional.

“Sólo una mujer puede escribir de esta manera”, observa Grasso en una entrevista con Página/12 poco antes de un ensayo de luces en la Sala Casacuberta. “Los varones tendemos a escribir, actuar o dirigir un teatro de ideas y ponencias: Tenemos una afinidad más política y sociológica. La mujer en cambio, posee una introspección más honda y entrañable”. La puesta quiere ser una “fina metáfora del desamparo”, sobre un grupo de mujeres a las que les falta todo: afectos, trabajo.... Gutiérrez Posse traslada la carencia a escena a través de situaciones que en opinión del director tienen alguna semejanza, por lo fragmentadas, con Traición y Viejos tiempos de Harold Pinter. Esta literatura dramática hecha de momentos es la que hoy producen los más jóvenes aquí y en Europa. “Hoy, la muchachada de creadores franceses larga una literatura que se parece a manchas de colores en un cuadro abstracto. Son pequeños detalles, a veces nada más que puntos, como los que aparecen en los textos infantiles, y a los que hay que seguir si se desea dibujar una figura o un mapa de ruta.”

La consecuencia de esta estética es un espectador activo, según opina este director”            


Gerardo Fernández, Juan Garff y Rafael Granado- Clarín,  Diciembre de 1995.

Espectáculo: Balance 1995

“No fue, en rigor de verdad, un año especialmente brillante para la dramaturgia nacional... el hecho más positivo fue la aparición de nuevos talentos que, junto con otros ya conocidos que estrenaron o no este año, empiezan a conformar una imprescindible generación de recambio en la dramaturgia argentina, Así debe mencionarse a Susana Gutiérrez Posse por la atmósfera poética y el seductor juego con los tiempos y las palabras de Brilla por Ausencia...”


E-mail: Sgutierrezposse@argentores.org.ar                                                                                                                  Espacio cedido por ARGENTORES