Fragmento
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PERSONAJES

  • JULIA: Madre de Pepu y Lili.

  • MALVINA: Hermana menor de Julia, madre de La Nena.

  • ABUELA LUISA: Anciana que insiste en lucir su elegancia  de gris y collar de perlas.

  • PEPU: Hija menor de Julia, l5 años.

  • LA NENA: Hija de Malvina, 12 años.

OTROS PERSONAJES:

  • LILI: Hija mayor de Julia, vive en el campo y su presencia es a través de cartas.

  • FRANCISCO: Vendedor ambulante. Viste un traje raído sin recuerdo de color.

Todo transcurre en un chalet de malvones amontonados, rodeado de eucaliptus y arbustos que crecen descuidadamente.

El barrio, salpicado aún por terrenos baldíos, recibe y despide el paso de un tren que una y otra vez delata su desvergonzado destino.

Una noche fría.

En la oscuridad, leve movimientos de sombras.

Una voz de mujer:

"Quiero contarles:

No hay nada más hermoso que algo

que va  haciéndose delante nuestro: se apaga una

luz, luego otra y así hasta llegar a la última y

la oscuridad brota sin sobresaltos.

Creo que no es costumbre del campo el sobresalto.

La noche nace sin miedo. Eso sí, tenés que tener

todo cerca, hasta tu cuerpo, si alejás un brazo te

parece que perdés la mano en ese hueco negro.

Pensando en ustedes, Lili.

 

Desde aquí no escribo Posdata. Es una palabra que

no coincide con la naturaleza. Posiblemente

tampoco figure esa palabra en cartas de amor, pero

esto no lo sé.

Entonces... quería contarles algo más

u olvidaba decirles:

Le conté a Tomás cómo el tren pasaba por las

ventanas de casa y se reflejaba sobre las paredes

de nuestros sueños. Le pedí entonces, que deje los

caballos sueltos por las noches así vemos jugar

sus sombras."

 

Murmullos. ruidos del crujir de la madera. Voces de mujeres y niñas.

-¿Quién es?

-Shh.

-¿Está  ahí?¿Se ve algo?

-Tengo miedo.

-El ruido viene de la ventana.

-Shhh.

-Prendé  la luz.

-¡Me va a ver!

-Despacio. Cállense.

-No hagas ruido, dale prendé.

-Son pasos en el pasillo.

Luz tenue.  Ellas vestidas con camisón y pijamas.

Hablan muy despacio.

JULIA: Por favor, shh, nos va a escuchar.

LA NENA: Llamá  a Juan, tía.

JULIA : Sí, tranquila chiquita, tranquila, ahora lo llamo.

JULIA: (Gritando) Juan, Juan, vení que hay ruidos. ¡Juan! ¿Me escuchás?  Parece que hay alguien afuera ¡Juan!

MALVINA: (Imitando la voz de un hombre) ¿Qué  pasa? ¿Qué  les pasa?

PEPU: (Habla fuerte) Se escuchó un ruido por allí.

LA NENA: (Habla muy despacio) Afuera en el patio.

MALVINA: (Con voz de hombre) A ver dame, traéme el chumbo,  Julia.

JULIA: (Habla muy fuerte) Esperá, Juan, a lo mejor no es para tanto.

MALVINA: (Imitando la voz de hombre) ¡Dame el chumbo de una vez, que lo saco a los tiros al raterito ese!

JULIA: (Simulando) Esperá , esperá,  puede haber sido un  perro...

PEPU: (Asustada)  Seguro que fue un perro.

LA NENA: Que no saque el revólver, fue un perro, me parece que yo lo ví.

JULIA: No se escuchan más ruidos,  tranquilizáte Juan. (Hace señas de calma)

ABUELA: (Se persigna) Gracias a Dios.

Pausa. Silencio. Ellas esperan.

MALVINA: Bueno, a dormir. Todas a la cama.

LA NENA: ¿Era un perro mamá ?

PEPU: No. Seguro que era un ladrón, pero lo asustamos  bien.

LA NENA: (En voz baja) ¿No se habrá  quedado escondido?

PEPU: No, Juan lo sacó volando.

Las nenas salen conversando.

ABUELA: ¿Quieren un té?... Me desvelé.

MALVINA: Sí, Luisa, prepáreme un té. ¿Hay algo dulce? A mí  también se me fue el sueño. Voy a corregir  pruebas.

JULIA: Hace frío, no sale bien el gas de la estufa. Algún día habrá  que arreglarla.

A la mañana. Julia y Malvina en camisón.

JULIA: (Mira por la ventana) No amanece.

MALVINA: Y... entonces que no salgan.

JULIA: Por supuesto, con una mañana así no se puede salir.

MALVINA: Ese tren....escuchá ..

JULIA: No hables de eso a estas horas de la mañana.

Entra la abuela con su ropa habitual: traje gris y collar de perlas blancas. Lustra una bandeja de plata en la cual se mira.

ABUELA: Está  imposible la mañana.

JULIA: Apenas si se ve.

Entra la nena con el reloj despertador en la mano.

LA NENA: ¿Qué hacen ahí paradas?  Es tardísimo.

JULIA: ¿Tarde ? Sino van a ninguna parte.

MALVINA: Las vías, Nena, no pueden cruzar.

Entra Pepu

PEPU:  ¿Tía qué  pasa?...¿Vos tampoco estás lista? ¿Nadie va al colegio?

MALVINA:  Y no, cómo querés que vaya, está  la niebla.

LA NENA: Pero hoy, justo hoy no puedo faltar. Ensayo el momento en que se aparece la Virgen, es la escena  de la gruta. Es la parte más importante, la del  milagro.

JULIA: Sí, pero cuando no se puede, no se puede. Que la Virgen aparezca otro día .¡Qué ocurrencia con esta niebla..!

LA NENA: Otra gente cruza.

JULIA: ¿Quién ? En esta casa con la niebla nadie cruza.

LA NENA:  Con Eduardito cruzo. No tiene miedo. El tren a  ellos no les hizo nada.

JULIA: Eduardito, pero mirá  vos, ese mocoso. Inconcientes tendríamos que ser...

ABUELA: ¿Qué le decimos nosotras después a la madre?.. Fijáte la responsabilidad. Encima son  españoles, tener que comunicar eso a una pobre mujer. ¡Dios nos libre...!

Más tarde.

FRANCISCO: No se enoje Julia, pero hace tanto que no paga. Ya  no sé qué decir en la Empresa.

JULIA: Dígales a esos atorrantes que mejoren la calidad,  después de todo no sé porque quieren seguir cobrando , las  sábanas encogieron todas.

ABUELA: ¿Y los volados de las colchas? ¿Los vió? Más que una colcha parece un pájaro sobre  la cama.

FRANCISCO: ¿Un  pájaro?

ABUELA: Ni más ni menos lo que escucha: Un  pájaro.

Entra Malvina con una flor en el pelo.

MALVINA: ¿Y Francisco, cómo me ve?

FRANCISCO: Está  linda Malvina, muy linda. Ud. es realmente muy  bonita, pero...ya sabe...yo no me enamoro de Ud. No se ofenda, sabe cuánto la aprecio..

ABUELA: Pero qué ordinario, cómo le dice eso a una mujer. Qué poco caballero. (Mientras pasa el escobillón y le barre los pies) Y ella con esa flor, una flor  natural.

FRANCISCO: La flor es hermosa, pero quiero ser sincero, Sra. Luisa a mí no me gusta que se hagan ilusión.

Entran la nena y Pepu.

LA NENA: Hola Francisco, ¿cómo cruzaste?

FRANCISCO: ¿No fueron al colegio?

LA NENA: Y... no. ¿No viste la niebla?¿Vos cómo hiciste para cruzar las vías?

FRANCISCO: Y crucé‚ miré‚ para un lado y para el otro (Mirando a Julia) eso sí, con todo la atención que requiere esa circunstancia.

LA NENA:  ¿Trajiste la casa?

FRANCISCO: Por supuesto. La llevo siempre conmigo, a uno se le ocurren permanentemente ideas (Saca un plano de un portafolios viejo y desteñido, lo extiende sobre la mesa). Mi verdadera profesión es la de constructor. Venga Julia, hice otras modificaciones, a ver si le gusta...ahora es una casa de dos plantas.

ABUELA: ¿Cómo de dos plantas? Pero Ud. no pensó en mÍ, ¿cómo hago para subir y bajar escaleras durante todo el santo día, eh?

FRANCISCO: Tiene razón abuela, disculpe, cómo pude olvidarme. Está  bien, la bajamos. Pepu, por favor, prestáme la  tijera. (Corta el plano en dos)

Todas alrededor de la mesa miran el plano.

LA NENA: Pero si la ponés así nos tapás el patio. ¿No dijiste que ahí hacíamos la piscina?

PEPU: El patio tiene que estar libre. Yo le avisé a Claudio que íbamos a hacer un baile.

FRANCISCO: (Desconcertado con una parte del plano en la mano) Claro, claro, no lo pensé. No se puede pensar en todo. A ver, no se si tengo más papel de plano. (Saca otro rollo del portafolios) Traé cinta adhesiva, Nena. ...Un dormitorio para cada una y el más grande para Julia y para mí. (La mira a la abuela  sonriente)

JULIA: (Molesta) Pero qué dice, por favor, Francisco.

MALVINA: Este cuarto es para mí. Aquí (Dibuja sobre el plano) aquí tendría que estar el ombú para que se vea desde mi ventana.

FRANCISCO: (Irritado) Pero no, por favor ¿qué hace? No ve que desproporciona todo. Es una construcción, no se  puede agregar así porque sí. Déjeme a mí, Malvina. (Trata de calmarse) borramos y levantamos la pared más atrás... mire que me hace hacer cada cosa... (Trabaja sobre el plano)  Si me viera el arquitecto, en fin.... la cuestión es solucionar con sabiduría práctica los problemas que plantea la edificación caprichosa que propone el cliente. (Se sorprende a sí mismo al expresarse en esos términos)

LA NENA:  Te falta el cuarto para Juan.

FRANCISCO: Juan, ¿qué Juan?

ABUELA: No lo conoce.

FRANCISCO: ¿Vive acá ?

LA NENA: Podemos plantar rosas aquí. (Señala sobre el plano). Estoy cansada de los malvones.

FRANCISCO: Cierto, ¿por qué tienen tantos malvones?

JULIA:  A mí me gustan.

LA NENA:  Y...porque crecen solos, como nosotras.

Silencio

ABUELA: ¿Se queda a almorzar con nosotras, Francisco?

FRANCISCO: Bueno no sé, como diga Julia (La mira) yo por mí  encantado, tengo este horario libre.

JULIA: Y...quédese, a dónde va a ir con este frío. Andá,  Pepu, decíle a Filosi que te de huevos y pan  rallado.

FRANCISCO: Yo traje el postre. (Contento saca de sus bolsillos muchos caramelos)

LA NENA: Francisco qué bueno, de dulce de leche, de los que le gustan a Lili !!!..¿ Se los podemos mandar, tía?  En el campo no hay kioscos.

ABUELA: Le van a llegar papelitos. A tu prima algo rico se  le debe haber ocurrido. Es una chica a la que le gusta imaginar. Decía: "Mirá  abuela, mirá  esos zapatos rojos iguales a los que usaba "Sisi  Emperatriz...”.Pretendía que yo mirando vidrieras recuerde esos detalles. Sólo a la gente que le  gusta imaginar puede quedarse en el campo.

LA NENA:  ¿Por qué?

ABUELA: Y porque el campo es nada más que pasto... ¿y quién podría vivir sólo mirando pasto, eh?

La nena dibuja. Entra Malvina con el guardapolvo de maestra y un paquete envuelto en papel de regalo.

MALVINA: ¡Mire lo que le trajo su mamá !.

LA NENA: (Sorprendida abre el paquete) Pero mamá  si dijiste que no tenías plata! (Saca un vestido)  

MALVINA: Sí, pero después tuve, ¿te gusta?  

LA NENA: Es divino, mamá , pero no se, ¿podíamos gastar?

MALVINA: Y gastar siempre se puede.

LA NENA: Me lo pongo para la misa del domingo.

MALVINA: Ah, Nena qué ganas, un domingo podés quedarte en la cama...Pepu, (Llama fuerte) Pepu, vení que mañana tomo prueba.

LA NENA: Tendrías que venir un domingo conmigo, mamá .

MALVINA: Estás loca, las pollerudas no tienen nada que hacer los domingos... por eso van. Van a ver al cura, ¡deben estar locas por él!

LA NENA:  Es muy viejo mamá, no creo. Las monjas los domingos hacen un montón de cosas. Estamos preparando la fiesta. ¿Vos sabés todo lo que hay que hacer para que Bernardita se haga “Santa Bernardita”? El lago, los arbustos, ¡es un decorado enorme!. ¡La gruta por donde se aparece la Virgen!!

MALVINA: La Santa Bernardita, qué disparate, (Le prueba el vestido por encima de la ropa) A ver mi chiquita cómo le queda... la más hermosa de todas las nenitas.... qué culo divino, todo paradito. Ella va a ser la Santa Bernardita culo parado.

LA NENA   (Se ríe) El papá  de Celeste armó un cielo de estrellas, luna, de todo le puso al cielo. Es para  cuando la Bernardita reza y ...

Entra Pepu.

PEPU: ¿Qué pasa tía? ¡Qué lindo vestido!...¿nuevo? ¿Qué empeñaste?...Ya te corregí lo de ayer. Estaba todo mal, tía.

MALVINA: Ya me parecía, esos chicos son un desastre, tienen la cabeza de madera.

PEPU: No, tía, vos tenías todo mal.

MALVINA: ¿Yo? ...¿yo por qué?

PEPU: Y ... porque no sabés lo que enseñás .

MALVINA:  Y lógico cómo uno va a saber esos disparates, quién sabe a ver, quién sabe?

LA NENA:  Y los maestros mamá,  y vos decís que sos maestra.

MALVINA:  Yo no es que digo. SOY maestra. Me gano el pan de maestra. Pero decíme, Pepu, para mañana que estoy con pruebas, ¿qué problemas les tomo? algo sencillo, ¿no te parece? ¡pobres chicos!

PEPU: Dame tía, dame la planilla.

MALVINA:  Si querida pero prestá  atención, no los compliques con aviones, cohetes espaciales, tratá  de plantear problemas terrestres, de autos, trenes. Si para el caso es lo mismo.

PEPU: Está  bien tía, ¡pero algo tenés que estudiar!

LA NENA:  Mamá  no entiendo eso de cuándo tenemos plata, a veces decís que no tenemos para comer y después traés regalos.

MALVINA: (Apilando cuadernos) ¡Treinta y cinco cuadernos !!! No es tema para vos nena. Para comer siempre hay. Parece como que no hay pero después.... algo aparece. Como todo, siempre algo aparece.

LA NENA:  Los muertos no aparecen.

PEPU: Ay nena, ¿qué decís?

MALVINA: Claro, si aparece un muerto es milagro.

Entra Julia apurada con un sobre en la mano.

JULIA: ¡Carta de Lili, carta de Lili !

LA NENA: (Gritando)¡ Abuela, abuela, carta de Lili !!

JULIA: Por fin, hace como un mes que no escribe. (Abriendo  el sobre)

ABUELA: (Secándose las manos con un repasador) Ella escribe todos los días, eso dijo.

JULIA: (Molesta) Si claro, pero va al correo de vez en cuando.

ABUELA: Si, pero escribir, escribe todos los días, eso dijo.

JULIA: Está  bien, Luisa, está  bien, tiene razón.

LA NENA: La estampilla tía.

PEPU: La tenemos, ¡siempre pone girasoles!

JULIA: (Le da el sobre a la nena. sorprendida saca siete hojas) Qué raro, algunas hojas están en blanco.

LA NENA:  Y qué dice tía.

JULIA: (Lee) "Hoja 1: El campo es enorme. Cuando me doy cuenta lo grande que es, me da miedo. Como si sintiese que crece y crece mientras yo estoy parada y se ensancha hacia los cuatro lados. Los lados no están tan claros. Pero necesito pensarlos así, porque sino no sabría como hacer y no podría escribir. 

El otro día tuve miedo y corrí, me impresionaba porque no sabía si corría acortando o alejando ese lado. Quise explicarle a Rosa y no me entendió.  Le explico a ustedes que me entienden."

ABUELA: Perfectamente Lili, a mí también me pasa. (Contestando la carta)

LA NENA: A mí nunca me pasó.

ABUELA: Porque no has estado en el campo y además  le pasa a la gente después de los 15 años más o menos, siga Julia.

JULIA: Hoja 2, hoja 3, nada, vacías. (Las da vuelta de una página a la otra,  sorprendida continua leyendo)

“Ayer pensé algo que creí que no les iba a gustar, por eso no lo escribí. Y antes de ayer, también."

MALVINA: Je, es increíble. Seguro no nos iba a gustar.

JULIA: (Lee) "Tomás dice que él distingue cuánto grillos son los que cantan. Dice que se da cuenta y hay  días que hay catorce, otros veintidos y así: nunca más de veintidos hasta ahora cantaron".

MALVINA:  Creo que Tomás se burla de ella...

LA NENA: Pero mamá , vos qué sabés, sino viviste en el campo.

JULIA: Qué raro. Dos hojas más vacías. Hay algo escrito, con letra de hormiga...dice...

LA NENA:  Dame tía. (Le saca la hoja) Dice "Silencio".

JULIA: "Hoja siete. Anoche salí, no había ni un solo grillo,  cero grillo. No sabía como contarles lo que  escuchaba. Por eso casi no escribo. Después  escribí. Era eso.."

LA NENA: Me aburre Lili.

ABUELA: Nena, es el campo. Desde ahí no se puede escribir de otra manera.

LA NENA: Yo no voy a ir nunca al campo .

ABUELA:  Un día vas a querer ir. Todos quieren. Uno no puede  morirse sin ir al campo.

Julia dobla las hojas. Les da un beso y se las acerca al pecho. Sale.

La nena vuelve al dibujo. La abuela cose. Se escucha música de opera.

LA NENA ¿Mi papá  fue al campo, abuela?

ABUELA No, él siempre fue hombre de ciudad...muy buen mozo  tu  padre. Parecía un doctor. Elegantísimo. Ese cabello negro...las  mujeres se daban vuelta para mirarlo, los hombres también. Era un poco soberbio, por la pinta.

LA NENA ¿Soberbio?

ABUELA  Sí, prepotente. Se llevaba el mundo por delante, parecía que se lo quería tragar, tenía tanto entusiasmo...pobrecito..no conoció    el campo. ¡Pepu! Bajá  esa opereta, esa chica se va a volver loca! .Y vos  apuráte, que Sergio nos espera, terminá  con esos mapas...

LA NENA Y de mí, ¿qué decía? ¿hablaba?

ABUELA ¿De vos? De vos hablaba todo el tiempo...decía es un sol. Es mi sol, tiene los ojos más hermosos que  haya visto. Decía "No  sé cómo va a hacer para mirar con  esos ojos "...eso decía..

Paráte que te pruebo.

LA NENA  (Probándose una pollera azul) Y sí, a veces yo no sé   cómo hacer para mirar...

ABUELA (Sin entender)

LA NENA   Me digo, lo miro o no lo miro, al mendigo ese que  está  sentado en la puerta del convento.. y si lo  miro después qué hago.  A veces cierro los ojos.  

ABUELA     Y claro... vení ¡cuidado con el alfiler!, ojo con el  espejo que el clavo está  flojo.

LA NENA    Abuela no quiero ir a la casa de Sergio.

ABUELA     ¿Por qué? Es tu tío. Nos espera...qué ocurrencia.¡Pepu! bajá   esa música, el tenor me está  matando.

LA NENA    Yo no voy. Se la pasa diciendo:"Igual a tu padre" "Igual a tu   padre", encima a veces llora. A mí no me gusta, me  da                     vergüenza, no sé para donde mirar. Además él era un hombre,         ¿cómo voy a ser igual?

ABUELA     ¿Qué decís nena, qué tiene que ver eso. Pasa que sos  hermosa como él y lo hermoso es hermoso y da lo  mismo que         sea hombre o mujer, ya lo decía Platón, una vez lo dijo.

LA NENA    No me gusta como llora Sergio.

ABUELA     Llora como todo hombre que recuerda, nada más.

LA NENA    Y me mira raro. Como si yo estuviese equivocada. No voy a ir.   Decíle que me fuí al campo, con mi prima  Lili.

ABUELA     Pero vos creés que se pueden decir las cosas porque sí, porque  a uno se le ocurre nomás,  no m' hijita, a un hombre se le dan                   explicaciones claras y precisas.

LA NENA    Y bueno, al campo con Lili, es claro...

  La Madre Teresa pidió que Juan se encargue de hacer  el lago      o la gruta por donde aparece la Virgen, le dije: el lago.

ABUELA     Pero es muy difícil, vaya a saber si Juan lo sabe hacer.

LA NENA    No es tan difícil, los lagos se hacen con espejos y  piedritas  alrededor.

ABUELA     Ah, está  bien, entonces que lo haga.

LA NENA    Sí, le dije a la Madre Teresa que Juan sabía, que lo iba a hacer. Suena el teléfono. Luisa atiende.

ABUELA    No, no está. No el Sr. no está . Sí, llame más tarde..... Y a la   noche, por supuesto, después de las 20 hs......Cómo no, hasta luego señorita.

Habrase visto, pretender llamar a una casa de  familia a esta      hora y encontrar al Sr. de la casa. Pero que se cree ...qué es un       vago. Qué puede estar haciendo Juan a esta hora aquí, entre   medio de tantas mujeres, qué ocurrencia.

Luisa prepara la mesa para el té. Con muchos platos y

cubiertos en una gran bandeja de plata, con algunas tostadas.

ABUELA     ¿Y qué les pasa?... el té está servido.

JULIA      ¿Tostadas nada más? ¿Ya se acabó todo, no?

ABUELA     Sí, Filosi ya no quiere fiar más.

JULIA      ¿Puso el cartel?

ABUELA  Sí, eso dice Pepu, colgado en la puerta.

PEPU   Y me puso a mí, bien grande con letras de imprenta "PEPU  DEBE" dice. Bien colgadito en la puerta.

ABUELA     Bueno Pepu, es su costumbre, no es para que te hagas  problemas; las costumbres son así y hay que respetarlas.

PEPU  Me da vergüenza, Claudio me miró mucho hoy y seguro que es    porque vio el cartel....¿No mandó la plata mi papá ?

ABUELA     Claudio te mira porque te pretende.

Se sientan a tomar el té.

MALVINA    No sé que podemos llevar, las frazadas no las aceptan están     demasiado viejas, las alhajas ya las llevamos todas...

JULIA (Enojada) Y él dijo que había mandado el giro...esperemos  que sea cierto... (Mira la bandeja de plata)

ABUELA   Vamos, coman las tostadas que frías no son tan ricas. (En voz     baja) Si se llevan la bandeja de plata me tiro bajo el tren.

LA NENA ¿Dulce, no hay?

ABUELA No podés, tenés parásitos.

LA NENA  ¿Yo? ¿parásitos ?. ¿Dónde tengo los párasitos?

ABUELA     No sé, no importa, tenés parásitos y no podés comer dulce.

LA NENA    Bueno, manteca..

ABUELA     Peor, peor.

JULIA      Luisa no asuste a la chica. Esto es todo lo que hay y se acabó y      ya escucharon que Filosi puso el cartel..... Ya llegará  el                       giro.....No se habla más del tema.

(Pausa)

LA NENA    Se suspendió la fiesta.

MALVINA    Pero esas monjas están locas y nosotras con el vestido de la        Santa listo.

PEPU       ¿Les dijiste que ya sabés toda la obra? ¿Por qué  la                                  suspenden?

LA NENA    Ellas no, yo suspendo. Me da vergüenza.

JULIA      ¿Vergüenza?. Pero si te encanta subirte al escenario.

LA NENA    Sí eso sí me gusta. Pero me da vergüenza ir solo con una parte.

ABUELA     ¿Qué dice esta chica?. ¿Con qué parte?

LA NENA    Mis compañeras van con todo entero. A mí me da vergüenza ir  así, hasta hermanos llevan, nosotras...no sé, me da vergüenza.

MALVINA    Pero hija qué decís.

JULIA      Es que a la nena no le gusta el modelo del vestido.

ABUELA    Demasiados volados para una Santa.

JULIA      El azul a las morochas no les queda bien, yo les dije.

LA NENA    Mamá  háblale a la Madre Teresa, decíle que me arrepentí, que     no quiero hacer la Santa Bernardita, decíle que me da                      vergüenza.

Suena el timbre. Sale Pepu y entra con un sobre.

PEPU       Carta de Lili, mamá  (Se lo entrega a julia)

Julia saca del sobre una carta envuelta en papel celofán.

JULIA      "Querida mamá : esta hoja en la que les escribo estuvo   aproximadamente durante 6 días dentro de la planta de tomates. El olor de las plantas de tomate es mejor que el del   tomate solo, por eso la dejé allí.  No voy a escribir más para que no se mezcle con el olor a tinta.  Dale la hoja antes que nada a la abuela que a ella le va a encantar y después a la Nena que me preguntó como era el olor del campo.

Este no es, pero de una parte sí. Un beso para cada una. Lili."

La habitación en penumbras. Malvina desarma la cama y mientras dobla la ropa blanca ensaya su diálogo con la madre Teresa.

MALVINA    Hermana quiero decirle algo...Tengo que hablarle Hermana.

Hermana Teresa le pido que la comprenda.  No se enoje con       ella no es una irresponsable, de ninguna manera.  Le da   vergüenza, no quiere, no, no es capricho. No quiere sentirse   diferente. Ella es una nena adorable. Ud. lo sabe tan bien como yo, pero tendrá  que buscar otra Santa Bernardita, tiene  tiempo  todavía.  No quiero forzarla no me gustaría hermana que      le insista, es chiquita.  Se siente sola, tendrá  miedo; y si uno   que es grande, llega la noche... Ud. también debe saber, esa  ausencia de sombras.  A veces es como si lo viese... debe ser  parecido a cuando ustedes están reunidas con los ojos  cerrados y sienten que El está. Es mi imaginación (Se va   sacando la ropa, se pone un camisón blanco, se sienta y se mira las piernas) me doy cuenta que es mi imaginación (Se acaricia) la noche es especial para  todos, claro ellos apoyan la cabeza, se duermen y hasta roncan, en   cambio una...no sé hermana, parece como si nos viniesen a     visitar los fantasmas. ....

Esa fuerza que tiene su presencia, sólo basta cerrar los ojos un  momento y su respiración crece...  (Cierra los ojos) y crece y sigue a la mía, su piel se me parece, nos confundimos,     todo se humedece... (Se masturba)

Baja la luz.

LA NENA    Hoy la Madre Teresa preguntó si algún papá  podría ir a colocar  las luces del escenario. Nadie levantaba la mano y yo la  levanté‚ y dije: "Juan puede". No pude dejar la mano quieta, se me fue para arriba.  La Madre Teresa me dijo si no lo

  estábamos sobrecargando a Juan. Dije que no; que a él le  gustaba, que en casa siempre cambiaba las bombitas del patio que se queman seguido.

ABUELA     Si conociese nuestra casa no tendría dudas. El  jueves ví la  casa desde el tren, volvía del centro, me dió un ataque de risa!!.   Parecemos un  árbol de Navidad...quizá Julia, las tres luces que encendemos  en la columna estén de más.

JULIA      ¿Y a quién le molesta? Si el amarrete del ingeniero dejase algo   prendido por las noches entonces sería diferente.

LA NENA    Dice la Madre Teresa que hacen falta 30 lámparas de 100, dice  que le avise si las lleva Juan o las compran ellas. Escalera dice     que tienen...¿qué les  digo?

JULIA  Esa monja está  cada día más avivada, encima que lo hace    trabajar a Juan como un burro, que el lago, que las luces  ¿además quiere que se ponga en gasto? ¿no querrá  también  que lo disfracemos de Santa Bernardita? Decíle a la Madre  Teresa que de ninguna manera, que las bombitas  las compre ella.

ABUELA     El tío Albistur era un amante de los cuchillos (Con un cuchillo en la mano) Quedó solo este. Por eso lo cuidotanto, lo usaba siempre.

LA NENA ¿Para qué lo usaba abuela?

ABUELA  ¿Cómo para qué? ¿para qué se usa un cuchillo?  Pelaba   naranjas, cortaba cualquier cosa, carne, lo que veía lo cortaba     el tío Albistur. El era muy amigo del embajador de Santo  Domingo

PEPU¿Dónde queda Santo Domingo?

La nena sale.

ABUELA  Pero por favor, qué ignorancia, Julia, escuchá  a tu hija. Albistur   daba unas comidas en su casa, recuerdo una, yo tenía un          vestido de terciopelo azul, se usaba mucho..

PEPU  ¿Terciopelo como los telones del teatro Colon?

ABUELA Sí parecido.

LA NENA   (Entra corriendo) ¡Tía, tía hay un hombre en el  lavadero!!

JULIA Cierren bien las puertas. ¡Malvina ! (Llama) ¡Malvina!...    ¿Estás segura? ¿Lo viste bien? ¡Malvina! (Vuelve a llamar a su hermana)

ABUELA  ¿Cómo era el hombre? ¿Era alto? (Mientras esconde la bandeja de  plata y el cuchillo)

PEPU   (Abrazando a la nena) ¿Tenía algo en la mano?...¿Un   palo, un revolver algo? 

LA NENA    No, no sé, creo que es muy gordo.

MALVINA    (Entrando en camisón) ¿Qué pasa?. (Abraza a la        nena) ¿Qué te pasó?

JULIA      Ya viene Juan, chicas. (Habla fuerte)

LA NENA    Que venga ahora, mamá . (En voz baja) Angel de mi guarda    dulce compañía no me desampares ni de noche ni de día, si  nos desamparas qué será  de mí, ángel de mi guarda ruega a   Dios por mí, por mi mamá , por la abuela, por la tía Julia, por mi       prima Pepu, por mi prima Lili....

JULIA      (Cerca de la ventana con voz fuerte) ¡Juan, Juan!

             (Ella misma contesta con voz de hombre) ¿Qué  pasa?

Se hacen señas con Malvina.

MALVINA    Fijáte en el lavadero. (Habla imitando la voz de un  hombre)

JULIA      (Hace gestos indicándole que se equivoco, que el  hombre es ella misma)

MALVINA    Llevá  la linterna que está oscuro Juan. (Mira a Julia   tratando de arreglar la confusión)

JULIA      (Imita la voz del hombre) Cansado me tienen, cansado  estoy de estos  rateros, ya van a dejarse de joder. (Taconea contra el piso exagerando los ruidos)

ABUELA     (Trae fósforos, despacio le habla a Julia) Tomá,                tomá los fósforos.

Julia enciende unos petardos y los tiran por la ventana que da al patio se agarran entre ellas y los petardos explotan suavemente.

Silencio.

Pausa.

Lentamente retoman los movimientos.

MALVINA    Menos mal que estábamos nosotras, mirá  si estaban las nenas    solas.

ABUELA No es tan tarde y sin embargo, no hay horario para estos  sinverguenzas. Y eso que saben que una está aquí todo el día.   No hay respeto....no hay respeto...

¿Y a vos Malvina no te interesa más dar clases en el colegio?

MALVINA Y no, prefiero quedarme en casa.

LA NENA  Mamá ¿Quién sería?

ABUELA ¿No sería tu festejante, Pepu?

PEPU  ¡Abuela! qué va a estar haciendo Claudio en el lavadero.

ABUELA  Y nunca se sabe a dónde les gusta ir a los hombres.

JULIA   Cuando yo entraba me pareció ver un tipo parado en la casa del  ingeniero.

MALVINA   Ese ingeniero es más sordo, pase lo que pase nunca viene a ayudarnos.

ABUELA   Se hace el sordo que no es lo mismo.

JULIA  ¿Y ud. cree que es fácil enfrentar a un ladrón?

ABUELA  Ah, claro ¿y nosotras?

JULIA  Y no sé, es distinto, somos mujeres, también al ladrón le debe     dar un no se qué. ¿Te acordás aquel  ladrón que te devolvió la plata?

MALVINA ¡Cómo para olvidarme!

ABUELA Y era lo mínimo que podía hacer. Sacarle la plata a una mujer sola ya se trata de alguien sin corazón.

LA NENA Bastante bueno el ladrón.

ABUELA Y hay de todo buenos y malos.

MALVINA El ingeniero hace bien en no salir, si el tipo lo  ve es capaz de   sacar un arma, y así todo sería peor, en cambio con nosotras, con las mujeres no se  va a atrever.

LA NENA ¿Pero mamá,  no tendría que ser al revés?

Silencio.

LA NENA Tengo miedo mamá .

JULIA  ¿Cómo vas a tener miedo?

LA NENA Sí, tía,  tengo miedo.

JULIA  ¿Y por qué si ya pasó todo? ¿No viste que bien estuvo Juan?

Fin del fragmento de Brilla por ausencia. Para conocer el resto solicitarlo a la autora por mail.


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