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PERSONAJES
OTROS PERSONAJES:
Todo transcurre en un chalet de
malvones amontonados, rodeado de eucaliptus y arbustos que crecen
descuidadamente. El barrio, salpicado aún por
terrenos baldíos, recibe y despide el paso de un tren que una y otra vez delata
su desvergonzado destino. Una noche fría. En la oscuridad, leve movimientos
de sombras. Una voz de mujer: "Quiero
contarles: No hay
nada más hermoso que algo que va
haciéndose delante nuestro: se apaga una luz,
luego otra y así hasta llegar a la última y la
oscuridad brota sin sobresaltos. Creo
que no es costumbre del campo el sobresalto. La
noche nace sin miedo. Eso sí, tenés que tener todo
cerca, hasta tu cuerpo, si alejás un brazo te parece
que perdés la mano en ese hueco negro. Pensando
en ustedes, Lili. Desde
aquí no escribo Posdata. Es una palabra que no
coincide con la naturaleza. Posiblemente tampoco
figure esa palabra en cartas de amor, pero esto no
lo sé. Entonces...
quería contarles algo más u
olvidaba decirles: Le conté
a Tomás cómo el tren pasaba por las ventanas
de casa y se reflejaba sobre las paredes de
nuestros sueños. Le pedí entonces, que deje los caballos sueltos por las
noches así vemos jugar sus
sombras." Murmullos. ruidos del crujir de la
madera. Voces de mujeres y niñas. -¿Quién es? -Shh. -¿Está
ahí?¿Se ve algo? -Tengo miedo. -El
ruido viene de la ventana. -Shhh. -Prendé
la luz. -¡Me va a
ver! -Despacio. Cállense. -No hagas
ruido, dale prendé. -Son pasos en el pasillo. Luz tenue.
Ellas vestidas con camisón y pijamas. Hablan muy despacio. JULIA: Por favor, shh, nos va a
escuchar. LA NENA: Llamá a Juan, tía. JULIA : Sí, tranquila chiquita,
tranquila, ahora lo llamo. JULIA: (Gritando) Juan,
Juan, vení que hay ruidos. ¡Juan! ¿Me escuchás? Parece que hay alguien afuera ¡Juan! MALVINA: (Imitando la voz de un
hombre) ¿Qué pasa? ¿Qué
les pasa? PEPU: (Habla fuerte) Se
escuchó un ruido por allí. LA NENA: (Habla muy despacio)
Afuera en el patio. MALVINA: (Con voz de hombre) A
ver dame, traéme el chumbo, Julia. JULIA: (Habla muy fuerte)
Esperá, Juan, a lo mejor no es para tanto. MALVINA: (Imitando la voz de
hombre) ¡Dame el chumbo de una vez, que lo saco a los tiros al raterito
ese! JULIA: (Simulando) Esperá ,
esperá, puede haber sido un perro... PEPU: (Asustada)
Seguro que fue un perro. LA NENA: Que no saque el revólver,
fue un perro, me parece que yo lo ví. JULIA: No se escuchan más ruidos,
tranquilizáte Juan. (Hace señas de calma) ABUELA: (Se persigna)
Gracias a Dios. Pausa. Silencio. Ellas esperan. MALVINA: Bueno, a dormir. Todas a
la cama. LA NENA: ¿Era un perro mamá ? PEPU: No. Seguro que era un ladrón,
pero lo asustamos bien. LA NENA: (En voz baja) ¿No
se habrá quedado escondido? PEPU: No, Juan lo sacó volando. Las nenas salen conversando. ABUELA: ¿Quieren un té?... Me
desvelé. MALVINA: Sí, Luisa, prepáreme un
té. ¿Hay algo dulce? A mí también
se me fue el sueño. Voy a corregir pruebas. JULIA: Hace frío, no sale bien el
gas de la estufa. Algún día habrá que arreglarla. A la mañana. Julia y Malvina en
camisón. JULIA: (Mira por la ventana)
No amanece. MALVINA: Y... entonces que no
salgan. JULIA: Por supuesto, con una mañana
así no se puede salir. MALVINA: Ese tren....escuchá .. JULIA: No hables de eso a estas
horas de la mañana. Entra la abuela con su ropa habitual: traje gris y
collar de perlas blancas. Lustra una bandeja de plata en la cual se mira. ABUELA: Está imposible la mañana. JULIA: Apenas si se ve. Entra la nena con el reloj despertador en la mano. LA NENA: ¿Qué hacen ahí paradas?
Es tardísimo. JULIA: ¿Tarde ? Sino van a ninguna
parte. MALVINA: Las vías, Nena, no pueden
cruzar. Entra Pepu PEPU: ¿Tía qué pasa?...¿Vos
tampoco estás lista? ¿Nadie va al colegio? MALVINA: Y no, cómo querés que vaya, está la niebla. LA NENA: Pero hoy, justo hoy no
puedo faltar. Ensayo el momento en que se aparece la Virgen, es la escena
de la gruta. Es la parte más importante, la del
milagro. JULIA: Sí, pero cuando no se
puede, no se puede. Que la Virgen aparezca otro día .¡Qué ocurrencia con esta
niebla..! LA NENA: Otra gente cruza. JULIA: ¿Quién ? En esta casa con
la niebla nadie cruza. LA NENA: Con Eduardito cruzo. No tiene miedo. El tren a
ellos no les hizo nada. JULIA: Eduardito, pero mirá
vos, ese mocoso. Inconcientes tendríamos que ser... ABUELA: ¿Qué le decimos nosotras
después a la madre?.. Fijáte la responsabilidad. Encima son
españoles, tener que comunicar eso a una pobre mujer. ¡Dios nos
libre...! Más tarde. FRANCISCO: No se enoje Julia, pero
hace tanto que no paga. Ya no sé
qué decir en la Empresa. JULIA: Dígales a esos atorrantes
que mejoren la calidad, después de
todo no sé porque quieren seguir cobrando , las sábanas encogieron
todas. ABUELA: ¿Y los volados de las
colchas? ¿Los vió? Más que una colcha parece un pájaro sobre
la cama. FRANCISCO: ¿Un pájaro? ABUELA: Ni más ni menos lo que
escucha: Un pájaro. Entra Malvina con una flor en el pelo. MALVINA: ¿Y Francisco, cómo me
ve? FRANCISCO: Está linda
Malvina, muy linda. Ud. es realmente muy bonita,
pero...ya sabe...yo no me enamoro de Ud. No se ofenda, sabe cuánto la aprecio.. ABUELA: Pero qué ordinario, cómo
le dice eso a una mujer. Qué poco caballero. (Mientras pasa el escobillón y
le barre los pies) Y ella con esa flor, una flor natural. FRANCISCO: La flor es hermosa, pero
quiero ser sincero, Sra. Luisa a mí no me gusta que se hagan ilusión. Entran la nena y Pepu. LA NENA: Hola Francisco, ¿cómo
cruzaste? FRANCISCO: ¿No fueron al colegio? LA NENA: Y... no. ¿No viste la
niebla?¿Vos cómo hiciste para cruzar las vías? FRANCISCO: Y crucé‚ miré‚
para un lado y para el otro (Mirando a Julia) eso sí, con todo la atención
que requiere esa circunstancia. LA NENA: ¿Trajiste la casa? FRANCISCO: Por supuesto. La llevo
siempre conmigo, a uno se le ocurren permanentemente ideas (Saca un plano de
un portafolios viejo y desteñido, lo extiende sobre la mesa). Mi verdadera
profesión es la de constructor. Venga Julia, hice otras modificaciones, a ver
si le gusta...ahora es una casa de dos plantas. ABUELA: ¿Cómo de dos plantas?
Pero Ud. no pensó en mÍ, ¿cómo hago para subir y bajar escaleras durante
todo el santo día, eh? FRANCISCO: Tiene razón abuela,
disculpe, cómo pude olvidarme. Está bien, la bajamos. Pepu, por favor,
prestáme la tijera. (Corta el
plano en dos) Todas alrededor de la mesa miran el plano. LA NENA: Pero si la ponés así nos tapás el patio.
¿No dijiste que ahí hacíamos la piscina? PEPU: El patio tiene que estar
libre. Yo le avisé a Claudio que íbamos a hacer un baile. FRANCISCO: (Desconcertado
con una parte del plano en la mano) Claro, claro, no lo pensé. No se puede
pensar en todo. A ver, no se si tengo más papel de plano. (Saca otro rollo
del portafolios) Traé cinta adhesiva, Nena. ...Un dormitorio para cada una
y el más grande para Julia y para mí. (La mira a la abuela
sonriente) JULIA: (Molesta) Pero qué
dice, por favor, Francisco. MALVINA: Este cuarto es para mí.
Aquí (Dibuja sobre el plano) aquí tendría que estar el ombú para que
se vea desde mi ventana. FRANCISCO: (Irritado) Pero
no, por favor ¿qué hace? No ve que desproporciona todo. Es una construcción,
no se puede agregar así porque sí.
Déjeme a mí, Malvina. (Trata de calmarse) borramos y levantamos la
pared más atrás... mire que me hace hacer cada cosa... (Trabaja sobre el
plano) Si me viera el
arquitecto, en fin.... la cuestión es solucionar con sabiduría práctica los
problemas que plantea la edificación caprichosa que propone el cliente. (Se
sorprende a sí mismo al expresarse en esos términos) LA NENA: Te falta el cuarto para Juan. FRANCISCO: Juan, ¿qué Juan? ABUELA: No lo conoce. FRANCISCO: ¿Vive acá ? LA NENA: Podemos plantar rosas aquí.
(Señala sobre el plano). Estoy cansada de los malvones. FRANCISCO: Cierto, ¿por qué
tienen tantos malvones? JULIA: A mí me gustan. LA NENA: Y...porque crecen solos, como nosotras. Silencio ABUELA: ¿Se queda a almorzar con
nosotras, Francisco? FRANCISCO: Bueno no sé, como diga
Julia (La mira) yo por mí encantado,
tengo este horario libre. JULIA: Y...quédese, a dónde va a
ir con este frío. Andá, Pepu, decíle
a Filosi que te de huevos y pan rallado. FRANCISCO: Yo traje el postre. (Contento
saca de sus bolsillos muchos caramelos) LA NENA: Francisco qué bueno, de
dulce de leche, de los que le gustan a Lili !!!..¿ Se los podemos mandar, tía?
En el campo no hay kioscos. ABUELA: Le van a llegar papelitos.
A tu prima algo rico se le debe
haber ocurrido. Es una chica a la que le gusta imaginar. Decía: "Mirá
abuela, mirá esos zapatos rojos iguales a los que usaba "Sisi
Emperatriz...”.Pretendía que yo mirando vidrieras recuerde esos
detalles. Sólo a la gente que le gusta
imaginar puede quedarse en el campo. LA NENA: ¿Por
qué? ABUELA: Y porque el campo es nada más
que pasto... ¿y quién podría vivir sólo mirando pasto, eh? La nena dibuja. Entra Malvina con el guardapolvo de
maestra y un paquete envuelto en papel de regalo. MALVINA: ¡Mire lo que le trajo su
mamá !. LA NENA: (Sorprendida abre el
paquete) Pero mamá si dijiste que no tenías plata! (Saca un
vestido) MALVINA: Sí, pero después tuve,
¿te gusta? LA NENA: Es divino, mamá ,
pero no se, ¿podíamos gastar? MALVINA: Y gastar siempre se puede. LA NENA: Me lo pongo para la misa
del domingo. MALVINA: Ah, Nena qué ganas, un
domingo podés quedarte en la cama...Pepu, (Llama fuerte) Pepu, vení que
mañana tomo prueba. LA NENA: Tendrías que venir un
domingo conmigo, mamá . MALVINA: Estás loca, las
pollerudas no tienen nada que hacer los domingos... por eso van. Van a ver al
cura, ¡deben estar locas por él! LA NENA: Es
muy viejo mamá, no creo. Las monjas los domingos hacen un montón de cosas.
Estamos preparando la fiesta. ¿Vos sabés todo lo que hay que hacer para que
Bernardita se haga “Santa Bernardita”? El lago, los arbustos, ¡es un
decorado enorme!. ¡La gruta
por donde se aparece la Virgen!! MALVINA: La Santa Bernardita, qué
disparate, (Le prueba el vestido por encima de la ropa) A ver mi chiquita
cómo le queda... la más hermosa de todas las nenitas.... qué culo divino,
todo paradito. Ella va a ser la Santa Bernardita culo parado. LA NENA (Se ríe) El papá de Celeste armó un
cielo de estrellas, luna, de todo le puso al cielo. Es para cuando la Bernardita reza y ... Entra Pepu. PEPU: ¿Qué pasa tía? ¡Qué
lindo vestido!...¿nuevo? ¿Qué empeñaste?...Ya te corregí lo de ayer. Estaba
todo mal, tía. MALVINA: Ya me parecía, esos
chicos son un desastre, tienen la cabeza de madera. PEPU: No, tía, vos tenías todo
mal. MALVINA: ¿Yo? ...¿yo por qué? PEPU: Y ... porque no sabés lo que
enseñás . MALVINA: Y lógico cómo uno va a saber esos disparates, quién sabe a
ver, quién sabe? LA NENA: Y los maestros mamá, y vos decís que sos maestra. MALVINA: Yo no es que digo. SOY maestra. Me gano el pan de maestra.
Pero decíme, Pepu, para mañana que estoy con pruebas, ¿qué problemas les
tomo? algo sencillo, ¿no te parece? ¡pobres chicos! PEPU: Dame tía, dame la planilla. MALVINA: Si
querida pero prestá atención, no los compliques con aviones, cohetes
espaciales, tratá de plantear problemas terrestres, de autos, trenes. Si
para el caso es lo mismo. PEPU: Está bien tía, ¡pero
algo tenés que estudiar! LA NENA: Mamá no entiendo eso de cuándo tenemos plata, a veces
decís que no tenemos para comer y después traés regalos. MALVINA: (Apilando cuadernos) ¡Treinta
y cinco cuadernos !!! No es tema para vos nena. Para comer siempre hay. Parece
como que no hay pero después.... algo aparece. Como todo, siempre algo aparece. LA NENA: Los muertos no aparecen. PEPU: Ay nena, ¿qué decís? MALVINA: Claro, si aparece un muerto es milagro. Entra Julia apurada con un sobre en la mano. JULIA: ¡Carta de Lili, carta de
Lili ! LA NENA: (Gritando)¡
Abuela, abuela, carta de Lili !! JULIA: Por fin, hace como un mes
que no escribe. (Abriendo el
sobre) ABUELA: (Secándose las manos
con un repasador) Ella escribe todos los días, eso dijo. JULIA: (Molesta) Si claro,
pero va al correo de vez en cuando. ABUELA: Si, pero escribir, escribe
todos los días, eso dijo. JULIA: Está bien, Luisa, está
bien, tiene razón. LA NENA: La estampilla tía. PEPU: La tenemos, ¡siempre pone
girasoles! JULIA: (Le da el sobre a la
nena. sorprendida saca siete hojas) Qué raro, algunas hojas están en
blanco. LA NENA: Y qué dice tía. JULIA: (Lee) "Hoja 1:
El campo es enorme. Cuando me doy cuenta lo grande que es, me da miedo. Como si
sintiese que crece y crece mientras yo estoy parada y se ensancha hacia los
cuatro lados. Los lados no están tan claros. Pero necesito pensarlos así,
porque sino no sabría como hacer y no podría escribir.
El otro día tuve miedo y corrí, me impresionaba
porque no sabía si corría acortando o alejando ese lado. Quise explicarle a
Rosa y no me entendió. Le explico
a ustedes que me entienden." ABUELA: Perfectamente Lili, a mí
también me pasa. (Contestando la carta) LA NENA: A mí nunca me pasó. ABUELA: Porque no has estado en el
campo y además le pasa a la gente después de los 15 años más o menos,
siga Julia. JULIA: Hoja 2, hoja 3, nada, vacías.
(Las da vuelta de una página a la otra, sorprendida continua leyendo) “Ayer pensé algo que creí que
no les iba a gustar, por eso no lo escribí. Y antes de ayer, también." MALVINA: Je, es increíble. Seguro no nos iba a
gustar. JULIA: (Lee) "Tomás dice
que él distingue cuánto grillos son los que cantan. Dice que se da cuenta
y hay días que hay catorce, otros
veintidos y así: nunca más de veintidos hasta ahora cantaron". MALVINA: Creo que Tomás se burla de ella... LA NENA: Pero mamá , vos qué sabés, sino
viviste en el campo. JULIA: Qué raro. Dos hojas más
vacías. Hay algo escrito, con letra de hormiga...dice... LA NENA: Dame tía. (Le saca la hoja) Dice
"Silencio". JULIA: "Hoja siete. Anoche salí,
no había ni un solo grillo, cero
grillo. No sabía como contarles lo que escuchaba.
Por eso casi no escribo. Después escribí. Era eso.." LA NENA: Me aburre Lili. ABUELA: Nena, es el campo. Desde ahí
no se puede escribir de otra manera. LA NENA: Yo no voy a ir nunca al campo . ABUELA: Un día vas a querer ir. Todos quieren. Uno no puede
morirse sin ir al campo. Julia dobla las hojas. Les da un
beso y se las acerca al pecho. Sale. La nena vuelve al dibujo. La abuela
cose. Se escucha música de opera. LA NENA
¿Mi papá fue al campo, abuela? ABUELA No, él siempre fue hombre de ciudad...muy buen mozo
tu padre. Parecía un doctor. Elegantísimo. Ese cabello negro...las
mujeres se daban vuelta para mirarlo, los hombres también. Era un poco
soberbio, por la pinta. LA NENA
¿Soberbio? ABUELA
Sí, prepotente. Se llevaba el mundo por delante, parecía que se
lo quería tragar, tenía tanto entusiasmo...pobrecito..no conoció
el campo. LA NENA Y de mí, ¿qué decía? ¿hablaba? ABUELA ¿De vos? De vos hablaba todo el tiempo...decía es un sol. Es mi sol, tiene los ojos más hermosos que
haya visto. Decía "No sé cómo va a hacer para mirar con
esos ojos "...eso decía.. Paráte que te pruebo. LA NENA
(Probándose una pollera azul) Y sí, a veces yo no sé
cómo hacer para mirar... ABUELA (Sin entender) LA NENA Me digo, lo miro o no lo miro, al mendigo ese que
está sentado en la puerta del convento.. y si lo
miro después qué hago. A veces cierro los ojos. ABUELA Y claro... vení ¡cuidado con el alfiler!, ojo con el
espejo que el clavo está flojo. LA NENA Abuela no quiero ir a la casa de Sergio. ABUELA ¿Por qué? Es tu tío. Nos espera...qué ocurrencia.¡Pepu! bajá esa música, el tenor me está matando. LA NENA Yo no voy. Se la pasa diciendo:"Igual a tu padre" "Igual a
tu padre",
encima a veces llora. A mí no me gusta, me
da
vergüenza, no sé para donde mirar. Además él era un
hombre,
¿cómo voy a ser igual? ABUELA ¿Qué decís nena, qué tiene que ver eso. Pasa que sos
hermosa como él y lo hermoso es hermoso y da lo
mismo que
sea hombre o mujer, ya lo decía Platón, una vez lo dijo. LA NENA No me gusta como llora Sergio. ABUELA Llora como todo hombre que recuerda, nada más. LA NENA Y me mira raro. Como si yo estuviese equivocada. No voy a ir.
Decíle que me fuí al campo, con mi prima
Lili. ABUELA Pero vos creés que se pueden decir las cosas porque sí, porque
a uno se le ocurre nomás, no m' hijita, a un hombre se le
dan
explicaciones claras y precisas. LA NENA Y bueno, al campo con Lili, es claro...
La Madre Teresa pidió que Juan se encargue de hacer
el lago o la gruta por donde aparece la Virgen, le dije: el lago. ABUELA Pero es muy difícil, vaya a saber si Juan lo sabe hacer. LA NENA No es tan difícil, los lagos se hacen con espejos y
piedritas alrededor. ABUELA Ah, está bien, entonces que lo haga. LA NENA Sí, le dije a la Madre Teresa que Juan sabía, que lo iba a hacer. ABUELA No, no está. No el Sr. no está . Sí, llame más tarde..... Y a
la noche, por supuesto, después de las 20 hs......Cómo no, hasta luego señorita. Habrase visto, pretender llamar a una casa de
familia a esta
hora y encontrar al Sr. de la casa. Pero que se cree ...qué es un
vago. Qué puede estar haciendo Juan a esta hora aquí, entre
medio de tantas mujeres, qué ocurrencia. Luisa prepara la mesa para el té.
Con muchos platos y cubiertos en una gran bandeja de
plata, con algunas tostadas. ABUELA ¿Y qué les pasa?... el té está servido. JULIA ¿Tostadas nada más? ¿Ya se acabó todo, no? ABUELA Sí, Filosi ya no quiere fiar más. JULIA ¿Puso el cartel? ABUELA Sí, eso dice Pepu, colgado en la puerta. PEPU Y me puso a mí, bien grande con letras de imprenta "PEPU
DEBE" dice. Bien colgadito en la puerta. ABUELA Bueno Pepu, es su costumbre, no es para que te hagas
problemas; las costumbres son así y hay que respetarlas. PEPU Me da vergüenza, Claudio me miró mucho hoy y seguro que es porque vio el cartel....¿No mandó la plata mi papá ? ABUELA Claudio te mira porque te pretende. Se sientan a tomar el té. MALVINA No sé que podemos llevar, las frazadas no las aceptan están demasiado viejas, las alhajas ya las llevamos todas... JULIA (Enojada) Y él dijo que había mandado el giro...esperemos
que sea cierto... (Mira la bandeja de plata) ABUELA Vamos, coman las tostadas que frías no son tan ricas.
(En voz baja) Si se llevan la bandeja de plata me tiro bajo el tren. LA NENA ¿Dulce, no hay? ABUELA No podés, tenés parásitos. LA NENA ¿Yo? ¿parásitos ?. ¿Dónde tengo los párasitos? ABUELA No sé, no importa, tenés parásitos y no podés comer dulce. LA NENA Bueno, manteca.. ABUELA Peor, peor. JULIA Luisa no asuste a la chica. Esto es todo lo que hay y se acabó y ya escucharon que Filosi puso el cartel..... Ya llegará
el
giro.....No se habla más del tema. (Pausa) LA NENA Se suspendió la fiesta. MALVINA Pero esas monjas están locas y nosotras con el vestido de la Santa listo. PEPU ¿Les dijiste que ya sabés toda la obra? ¿Por qué
la
suspenden? LA NENA Ellas no, yo suspendo. Me da vergüenza. JULIA ¿Vergüenza?. Pero si te encanta subirte al escenario. LA NENA Sí eso sí me gusta. Pero me da vergüenza ir solo con una parte. ABUELA ¿Qué dice esta chica?. ¿Con qué parte? LA NENA Mis compañeras van con todo entero. A mí me da vergüenza ir así, hasta hermanos llevan, nosotras...no sé, me da vergüenza. MALVINA Pero hija qué decís. JULIA Es que a la nena no le gusta el modelo del vestido. ABUELA
Demasiados volados para una Santa. JULIA El azul a las morochas no les queda bien, yo les dije. LA NENA Mamá háblale a la Madre Teresa, decíle que me arrepentí,
que no quiero hacer la Santa Bernardita, decíle que me da
vergüenza. Suena el timbre. Sale Pepu y entra con un sobre. PEPU Carta de Lili, mamá (Se lo entrega a julia) Julia saca del sobre una carta envuelta en papel
celofán. JULIA "Querida mamá : esta hoja en la que les escribo estuvo aproximadamente durante 6 días dentro de la planta de tomates. El olor de las plantas de tomate es mejor que el del tomate solo, por eso la dejé allí.
No voy a escribir más para que no se mezcle con el olor a tinta. Dale
la hoja antes que nada a la abuela que a ella le va a encantar y después a la Nena que me preguntó como era el olor del campo. Este no es, pero de una parte sí. Un beso para cada una. Lili." La habitación en penumbras. Malvina desarma la cama
y mientras dobla la ropa blanca ensaya su diálogo con la madre Teresa. MALVINA Hermana quiero decirle algo...Tengo que hablarle Hermana. Hermana Teresa le pido que la comprenda. No
se enoje con ella no es una irresponsable, de ninguna manera.
Le da vergüenza, no quiere, no, no es capricho. No quiere sentirse
diferente. Ella es una nena adorable. Ud. lo sabe tan bien Esa fuerza que tiene su presencia, sólo basta cerrar los ojos un
momento y su respiración crece... (Cierra
los ojos) y crece y sigue a la mía, su piel se me parece, nos confundimos,
todo se humedece... (Se masturba) Baja la luz. LA NENA Hoy la Madre Teresa preguntó si algún papá podría ir a
colocar las luces del escenario. Nadie levantaba la mano y yo la
levanté‚ y dije: "Juan puede". No pude dejar la mano quieta,
se me fue para arriba. La Madre
Teresa me dijo si no lo
estábamos sobrecargando a Juan. Dije que no; que a él le
gustaba, que en casa siempre cambiaba las bombitas del patio que se queman seguido. ABUELA Si conociese nuestra casa no tendría dudas. El
jueves ví la casa desde el tren, volvía del centro, me dió un ataque de
risa!!. Parecemos un árbol de Navidad...quizá Julia, las tres luces
que encendemos en la columna estén
de más. JULIA ¿Y a quién le molesta? Si el amarrete del ingeniero dejase algo prendido por las noches entonces sería diferente. LA NENA Dice la Madre Teresa que hacen falta 30 lámparas de 100, dice que le avise si las lleva Juan o las compran ellas. Escalera dice
que tienen...¿qué les digo? JULIA
Esa monja está cada día más avivada, encima que lo hace
trabajar a Juan como un burro, que el lago, que las luces
¿además quiere que se ponga en gasto? ¿no querrá también
que lo disfracemos de Santa Bernardita? Decíle a la Madre
Teresa que de ninguna manera, que las bombitas
las compre ella. ABUELA El tío Albistur era un amante de los cuchillos
(Con un cuchillo en la mano) Quedó solo este. Por eso lo cuidotanto, lo usaba siempre. LA NENA
¿Para qué lo usaba abuela? ABUELA ¿Cómo para qué? ¿para qué se usa un cuchillo?
Pelaba
naranjas, cortaba cualquier cosa, carne, lo que veía lo cortaba
el tío Albistur. El era muy amigo del embajador de Santo Domingo PEPU¿Dónde queda Santo Domingo? La nena sale. ABUELA
Pero por favor, qué ignorancia, Julia, escuchá a tu hija.
Albistur daba unas comidas en su casa, recuerdo una, yo tenía un
vestido de terciopelo azul, se usaba mucho.. PEPU ¿Terciopelo como los telones del teatro Colon? ABUELA Sí parecido. LA NENA (Entra corriendo) ¡Tía, tía hay un hombre en el
lavadero!! JULIA Cierren bien las puertas. ¡Malvina ! (Llama) ¡Malvina!... ¿Estás segura? ¿Lo viste bien? ¡Malvina! (Vuelve a llamar a
su hermana) ABUELA ¿Cómo era el hombre? ¿Era alto? (Mientras esconde la bandeja de
plata y el cuchillo) PEPU
(Abrazando a la nena) ¿Tenía algo en la mano?...¿Un
palo, un revolver algo? LA NENA No, no sé, creo que es muy gordo. MALVINA (Entrando en camisón) ¿Qué pasa?. (Abraza a la
nena) ¿Qué te pasó? JULIA Ya viene Juan, chicas. (Habla fuerte) LA NENA Que venga ahora, mamá . (En voz baja) Angel de mi
guarda dulce compañía no me desampares ni de noche ni de día, si nos desamparas qué será de mí, ángel de mi guarda ruega a
Dios por mí, por mi mamá , por la abuela, por la tía Julia, por
mi prima Pepu, por mi prima Lili.... JULIA (Cerca de la ventana con voz fuerte) ¡Juan, Juan!
(Ella misma contesta con voz de hombre) ¿Qué
pasa? Se hacen señas con Malvina. MALVINA Fijáte en el lavadero.
(Habla imitando la voz de un hombre) JULIA (Hace gestos indicándole que se equivoco, que el MALVINA Llevá la linterna que está oscuro Juan.
(Mira a
Julia tratando de arreglar la confusión) JULIA
(Imita la voz del hombre) Cansado me tienen, cansado
estoy de estos rateros, ya van a dejarse de joder.
(Taconea contra el piso exagerando los ruidos) ABUELA (Trae fósforos, despacio le habla a Julia) Tomá,
tomá los fósforos. Julia enciende unos petardos y los
tiran por la ventana que da al patio se agarran entre ellas y los petardos
explotan suavemente. Silencio. Pausa. Lentamente retoman los movimientos. MALVINA Menos mal que estábamos nosotras, mirá si estaban las nenas solas. ABUELA
No es tan tarde y sin embargo, no hay horario para estos
sinverguenzas. Y eso que saben que una está aquí todo el día.
No hay respeto....no hay respeto... ¿Y a vos Malvina no te interesa más dar clases en el colegio? MALVINA Y no, prefiero quedarme en casa. LA NENA Mamá ¿Quién sería? ABUELA ¿No sería tu festejante, Pepu? PEPU ¡Abuela! qué va a estar haciendo Claudio en el lavadero. ABUELA Y nunca se sabe a dónde les gusta ir a los hombres. JULIA Cuando yo entraba me pareció ver un tipo parado en la casa del
ingeniero. MALVINA Ese ingeniero es más sordo, pase lo que pase nunca viene a ayudarnos. ABUELA Se hace el sordo que no es lo mismo. JULIA ¿Y ud. cree que es fácil enfrentar a un ladrón? ABUELA Ah, claro ¿y nosotras? JULIA Y no sé, es distinto, somos mujeres, también al ladrón le debe dar un no se qué. ¿Te acordás aquel
ladrón que te devolvió la plata? MALVINA
¡Cómo para olvidarme! ABUELA Y era lo mínimo que podía hacer. Sacarle la plata a una mujer sola ya se trata de alguien sin corazón. LA NENA Bastante bueno el ladrón. ABUELA Y hay de todo buenos y malos. MALVINA
El ingeniero hace bien en no salir, si el tipo lo
ve es capaz de sacar un arma, y así todo sería peor, en cambio con nosotras,
con las mujeres no se va a
atrever. LA NENA
¿Pero mamá, no tendría que ser al revés? Silencio. LA NENA Tengo miedo mamá . JULIA ¿Cómo vas a tener miedo? LA NENA
Sí, tía, tengo miedo. JULIA ¿Y por qué si ya pasó todo? ¿No viste que bien estuvo Juan? Fin del fragmento de Brilla por ausencia. Para conocer el resto solicitarlo a la
autora por mail. |
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