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HOMBRE DE LA ESQUINA ROSADA

PERSONAJES
3 cuchilleros: Rosendo Juarez, Francisco Real y Hombre

PROLOGO.

Una luz brumosa sube lentamente sobre la figura de un hombre  inmvil  y solitario. Lleva traje oscuro y un sombrero de ala fina que le oculta parte del rostro.

HOMBRE Pensativo.  Sin antes ni despus. Silencio. Con voz muy queda.  Nunca olvidar la noche que ella vino porque s a  dormir a mi rancho.

La voz spera de otro hombre. Su perfil se adivina entrando en la penumbra. Se escucha su voz pero el hombre est de espaldas.

ROSENDO Est muy lejos. Casi no puedo alcanzarlo. Pero s que  fu una noche de esquina y de cuchillo.

1. Un silencio y la bruma se disipa descubriendo el rostro del Hombre.

HOMBRE  A m tan luego hablarme del finado Francisco Real.
  Hace aos que pienso en eso. No se me olvidar.
  Cierro los ojos y lo veo patente.
ROSENDO Su mirada fra brilla encandilada por una luz oblcua.
  Soy Rosendo Jurez.
HOMBRE Mirndolo por primera vez.  Rosendo Jurez, el Pegador?!
  Recordando.  Como si la soledad fuera un corso, la    historia de aquella noche rarsima comenz con un    montn de hombres dele guitarrear y aturdir. Un contraluz descubre apenas la sombra del tercer hombre recortada contra el fondo.  Un emponchado silencioso iba en el medio.
ROSENDO Puedo contar lo que de veras ocurri. Lo que me pas    aquella noche vena de lejos.
HOMBRE Eras de los que pisaban ms fuerte en Villa Santa Rita.   Acreditado para el cuchillo, hombre de Nicanor    Paredes. Con un dejo de reproche.  Los mozos de la    villa te copibamos hasta el modo de escupir.
ROSENDO Hablandole al pblico.  Me cri en el barrio del  .Maldonado, era un zanjn de mala muerte. Cada uno nace donde puede. Me cri como los yuyos. Una noche en el almacn me empez a buscar un mozo. Yo me hice el sordo, pero el otro estaba tomado. Insisti. Se acerca al Hombre con aire provocador.   Nos trabamos,  hubo un momento en el que pudo pasar cualquier cosa, y al fin.. Lo enfrenta ....le d una pualada que fue la ltima.
Lo mira fijamente a los ojos por un instante y luego se  aleja sin mirarlo..
Aquella noche aprend que no es difcil matar a un hombre o que lo maten a uno.
HOMBRE Atacando.  Pero fue otra noche la que nos ilustr tu    verdadera condicin.
ROSENDO  Contina hableandole al pblico sin prestarle atencin al   Hombre.  Para escurrirle el bulto a la crcel me hice matn de comit. La polica y el partido me fueron criando fama de guapo. Fui un elemento electoral de vala en atrios de la capital y de la provincia. Las elecciones de entonces eran... Pretencioso.  Bravas.
HOMBRE Empezs a cansarme con tanta labia.
ROSENDO Sacando un pauelo del bolsillo.  Me agenci una mujer. Un   alazn dorado. Me d a los naipes y al ajenjo.
HOMBRE La suerte te mimaba, como quien dice. Eras mandn en   el trato. Negro chambergo de ala finita. Negra la ropa,   negro el charol del zapato.
ROSENDO La noche era una bendicin de tan fresca.... me haba   apalabrado con los muchachos para un baile en lo de la   Parda.
HOMBRE Cierra los ojos como para ver mejor.  El galpn de chapas de   zinc de la Julia; entre el camino del Gauna y el Maldonado.  Musicantes, gen brebaje y compaeras resistentes pal   baile.
ROSENDO Tantos aos y ahora me vengo a acordar del vestido   floreado que llevaba mi compaera.
HOMBRE Suena una msica nostlgica y lejana.  La Lujanera. Las    sobraba de lejos a todas. Haba que verla en sus das   con esos ojos.
ROSENDO La fiesta fue en el patio. No falt algn borracho que   alborotara, pero yo me encargu que las cosas    anduvieran como Dios manda. No haba un alma que   no me respetara.
HOMBRE Cnico.  Nadie ignoraba que andabas debiendo dos    muertes. Acercndose a Rosendo que le da vuelta la espalda. Y   yo, que trataba de sentir como amist cualquier    condescendiente palabra tuya.
ROSENDO Envuelto en el recuerdo.  Sentir la noche y la msica,    olvidarse que uno es alguien.
HOMBRE El tango haca su volunt con nosotros. Nos arriaba,   nos perda, nos ordenaba y nos volva a encontrar.
ROSENDO Las conversaciones del baile...!
HOMBRE Hace garabatos. Mi cuerpo y el de mi compaera que iba   como adivinndome la intencin... En esa diversin    estbamos los hombres...lo mismo que en un sueo.
ROSENDO La cosa no dur. No haban dado las doce cuando los   forasteros aparecieron.
HOMBRE La msica se detiene bruscamente. Sombro.  Un golpe y una   voz. Silencio general. Una pechada poderosa de la puerta   y el hombre estaba adentro. El hombre era parecido a la   voz.

2. La sombra gira lentamente.  La expresin metlica de su cara aparece ntida bajo el haz de luz.

HOMBRE Estar soando algo que pas?
REAL  Soy Francisco Real. Que le dicen el Corralero.
HOMBRE Grave. La melena lacia y dura. Trajeado enteramente    de negro, la chalina sobre el hombro.
REAL  Entrador. Vamos a tomar unas copas.
ROSENDO Algo anda tramando. No le da descanso a la ginebra,    acaso para darse coraje.
HOMBRE Recibe el impacto de una tropada imaginaria y queda paralizado.    Me golpe la hoja de la puerta al abrirse.  De puro    atolondrado me le fui encima y le encaj la zurda en la   facha, mientras con la derecha sacaba el cuchillo.
REAL Enfrntandose con Rosendo, cuchillo en mano. Lo que estoy   buscando es un hombre. Uno que le dicen el Pegador. Pa   que me ensee a m que soy naides, lo que es el coraje.
HOMBRE Con resentimiento.  El hombre estir los brazos y me  hizo a   un lado como a un estorbo. Sigui siempre ms alto que    cualquiera, siempre como sin ver.
ROSENDO Le tiraron trompadas, puras cachetadas como rindose   de l, como reservndolo para m. Sarcstico. Siempre   el coraje es mejor!
HOMBRE No te habas movido de la pared del fondo en la que   hacas espalda. Callado. Pausa.  Como si ya entendieras   lo que vimos claro despus.
REAL A Rosendo. Soy un hombre del Norte. He consentido a   stos infelices a que me alzaran la mano porque lo que   quiero es encontrar al Pegador.
HOMBRE Todos los mirbamos a los dos en un gran silencio. A   Rosendo con estupor.  Segus callado, sin alzarle los    ojos?! Rosendo no deja de mirar a Real a los ojos.
REAL Con la cara muy arrimada a la de l grita.  Lo que pasa es que   no sos ms que un cobarde.
ROSENDO  Casi susurro. As ser.
HOMBRE Al fin pudiste acertar con unas palabras! Pero tan    despacio que no escuchamos lo que dijiste.
REAL Hijo de mala madre!
ROSENDO Al Hombre.  Pods agregar, si te halaga, que me he    dejado escupir. A Real.  Ests ms tranquilo ahora?
REAL Vengo a peliar y a matar.
HOMBRE Otra vez Francisco Real a desafiarte y vos a negarte.
ROSENDO He vivido pecho a pecho, cara a cara. Siempre la selva y el   duelo.
HOMBRE La Lujanera te mir aborrecindote y se abri paso   con la crencha en la espalda. Te sac el cuchillo de la   sisa y te lo puso, en la mano. Con las dos manos    recibiste  el cuchillo. Como si no lo reconocieras.
ROSENDO Sent mis manos como si fueran ajenas. Lo solt.
HOMBRE Le ofrece el cuchillo.  Creo que lo andas precisando.
ROSENDO  Sal sin apuro. La gente me abri cancha asombrada.    Para s. Aceptar un destino salvaje o pelear contra el?
HOMBRE Siento como un fro. Siempre te haba tenido por     valiente. Pero en ste momento no s qu pensar.
REAL Alza la mano como para castigar a Rosendo y se detiene en el aire.  La verd es que ya no quedan hombres capaces de    jugarse la vida.
ROSENDO Camina en direccin al hombre y se le planta delante. Sabemos   lo que somos, pero no lo que podemos ser. A Francisco   Real lo mataron a traicin esa misma noche.
REAL  Me qued perplejo un espacio.
ROSENDO A Real.  Nadie elige su destino. Yndose lentamente hacia un    costado de la escena.
REAL Sacndole un pauelofloreado y poniendoselo al cuello. La   Lujanera se me prendi y me ech los brazos al cuello.
HOMBRE Lo mir con aquellos ojos. Acercandose la mano a a cara.    Si esa fragancia fuese para toda la vida!
REAL  La abrac como para siempre. Msica maestro!

3. Suena una milonga.

REAL Qu lindo pasar la vida perdido entre los acordes!    Comienza a bailar con el pauelo.
HOMBRE La milonga corri como un incendio de punta a punta. REAL Vayan abriendo cancha seores que la llevo dormida. Sien con sien, ya pudindola.
ROSENDO Desde su rincn.  Perdidos en el tango!
HOMBRE Me di coraje sentir que ya no ramos naides.
ROSENDO Observando desde su rincn.   Qu importa lo que pensaras! El   asunto era entre yo y el otro.
HOMBRE   A Rosendo, deslizndose con sigilo y por detrs de la espalda de   Real que contina bailando.  Ju orillando la par hasta salir.   Me quera salir de esa noche. Te escurras solo del barrio,   por el lado ms oscuro. No te volv a ver ms.
ROSENDO Con asco.  Qu nos estar pasando, pens, que nos     destrozamos porque s.
HOMBRE Me qued mirando esas cosas de toda la vida. Traa olor    a madreselvas el viento. Cielo hasta decir basta.
  Haba estrellas como para marearse mirndolas. El    arroyo se emperraba solo ah abajo. Yo, soy apenas otro   yuyo de esas orillas criado entre las flores de sapo y las   osamentas. Basura?
ROSENDO Sombra. De aquel que era una sombra oscura.
HOMBRE Intensamente. Tu cobarda, Rosendo, y el coraje insufrible    del hombre alto no me queran dejar. Hasta de una mujer   para esa noche, tal vez para todas las noches, se haba    podido aviar el forastero.
ROSENDO Mi consejo es que no te mets en historias por lo que    la gente pueda decir y por una mujer que no te quiere.
HOMBRE Perdido en su propio hilo.  La Lujanera era cosa     seria. Tal vez ya se estaban empleando los dos en     cualquier cuneta. Muy lejos no podan estar. D unas    vueltas con alguna mujer y la plant de golpe.
HOMBRE Real  palpita en la penumbra.  Un manotn a mi clavel     de atrs de la oreja y lo tir a un charquito y...

4. Lo mata por la espalda. La msica se detiene abruptamente.

HOMBRE Me qued un espacio mirndolo como para no pensar ms   en nada. Le saca el pauelo floreado de un tirn.
ROSENDO Vivir matando y huyendo como si soara.
HOMBRE A ratos creo que todo esto no es ms que un sueo.
ROSENDO Como algo turbio y pasado, casi irreal, los hechos se     dencadenan y un desvo trae otro.
HOMBRE Cuando alcanc a volver el bailongo segua como si tal   cosa. Me entrever en el montn. La msica pareca   dormilona. Esperaba algo pero no lo que sucedi.
REAL Con la mirada perdida y los brazos colgando.  Entr m'hija!
HOMBRE Ajuera un llanto de mujer. Se abri la puerta y entr la    Lujanera.
REAL  Un muerto amigo.
HOMBRE Entr como un borracho, alto y sin ver y se fue al suelo    de una vez, como un poste.
REAL Traigo una herida en el pecho. Sufrimiento y crueldad.   No fue Rosendo. Fue un desconocido, un desesperado.
ROSENDO El mal rato acecha en cada esquina.
HOMBRE El hombre sin embargo era duro. De coraje.
REAL Como en un sueo.  Para morir hay que haber nacido. No se   precisa ms que estar vivo.
HOMBRE Para s.  En cuanto lo supe muerto y sin habla le perd el   odio.
REAL Duele decirle adis a la vida... Siempre me tuve por   valiente pero ahora... Slo me queda el orgullo. Despacio.    Tapenme la cara. Con un hilo de voz.  No puedo mas. Como   varn me cuadra no demorar la partida.
ROSENDO Lo que duele es la verdad. Despus de un rato. Lo mat    la mujer.
HOMBRE Me olvid que tena que prudenciar y me les atraves    como una luz.
ROSENDO Prudenciar? Ms te hubiera valido no meterte.
HOMBRE Al pblico.  Fijensn en las manos de esa mujer. Qu    pulso ni que corazn pudo tener para clavar una    pualada? Pausa.  Siento que todos me miran.
ROSENDO Ya es demasiado tarde para intentar ser otro.
HOMBRE Un ruido de jinetes. La polica! Siempre a la gente.    Quien ms, quin menos todos parecen tener su razn   para no buscar ese trato. Con complicidad.  Lo mejor es   traspasar el muerto al Arroyo. Un envin y...
REAL Ya me perd...tengo que volver a empezar. Cae    muerto.
ROSENDO El agua torrentosa y sufrida se lo llev. Se pierde en la    penumbra lentamente.
 

5. Msica . El Hombre se acerca al cuerpo cado lo mira en silencio un momento,   toma la cabeza de Real entre las manos y le habla al odo. La msica suena lejana.

HOMBRE Arriesgo todo a lo que un hombre puede hacer.
  Aquel que a ms se atreva no lo es.
  Si todo terminara una vez hecho
  sera conveniente acabar pronto.
  Maldita mancha!
  Si ste crimen pudiera
  deshacerse, disolverse y derretirse en roco.
  Desaparecer.
  Borrar su rastro.
  Asegurar su xito.
  Si este golpe fuese principio y fin...
  Me entregara.
  Ahora.
  Sobre la suave arena del Tiempo...
  (A la vida por venir)
  Pero es mi sangriento destino que el juicio sea aqu.
  Mi tormento.

6. Fin de la msica. Real se despierta muy lentamente de su sueo de muerte.

REAL Ya de pi. Soy Francisco Real que le dicen el Corralero.   Soy una sombra que desdibuja lentamente su larga recta   al declinar el da.
HOMBRE Desde aquella noche.
REAL No s perder. Silencio.  Con estas manos voy a matarlo.
ROSENDO Apareciendo de la oscuridad.   Ud. cree que una cosa puede    ser borrada por otra?
REAL  Quiero olvidar el recuerdo fugaz de haber muerto.
ROSENDO    Un recuerdo imposible. Quin tiene derecho a gravar en   la memoria de un hombre un recuerdo as...?
REAL  No es difcil morir peleando en una esquina.
ROSENDO No es difcil matar a un hombre o que lo maten a uno.
HOMBRE Acaso fuera lo mejor.
ROSENDO El infierno es sombro.
HOMBRE Enfrentar a un hombre de coraje y de temple si es que   lo hay y averiguar por fin quin es uno podra ser una   solucin.
REAL Al Hombre.  Esta noche vamos ajustar cuentas. Tendr   que vrselas conmigo de hombre a hombre.
HOMBRE Sepa que no tengo miedo. Desde aquella noche he llevado    conmigo el peso del silencio.
ROSENDO Est visto que somos como demonios y que cada uno    ha sido la desgracia del otro.
HOMBRE El mismo cuchillo corto y filoso est como nuevo. Ya no    queda ni un rastro de aquella sangre.
REAL  Pago otra vuelta!  Morir es costumbre que tiene la gente.    Y que el agua se lleve a uno de los dos.
HOMBRE Primero el agua y despus el olvido.

7. La misma msica invitndolos a la lucha. Ambos sacan sus cuchillos muy despacio sin brusquedad, con placer. Se miran en silencio durante un largo rato.

REAL  Qu es la muerte? El fin de todo mal?
  Morir...Tal vez soar...
  La vida se desliza como una sombra.
  El ayer siempre alumbrando el camino hacia el polvo
   de la muerte.
  Rutina de los das hasta el ltimo instante del tiempo.
  Debera morir despus.
  Maana.
  Debera haber un despus para poder or esa palabra.

Se topan, giran y por fin Real cae tendido. La msica se detiene abruptamente.

REAL  Ya me perd...tengo que volver a empezar... Un recuerdo    fugaz... haber muerto. Cae.

EPILOGO

HOMBRE Suave.  En cuanto lo supe muerto y sin habla le perd el    odio.
ROSENDO Y el agua torrentosa y sufrida se lo llev. Las vueltas de    la vida!
HOMBRE Lo mira en silencio un momento.  Ah en el suelo est el   hombre que yo haba querido pelear. Lo veo muerto y me  siento de lo mas insignificante. Silencio.  Porqu te fuiste   del baile aquella noche?
ROSENDO    Cunto tiempo ha pasado en estos minutos!
HOMBRE     Tantos aos... Y es como si no hubiera pasado ninguno.
ROSENDO Mi suerte, vaga, incalculable. Describe el laberinto     de mis humillaciones y fracasos.
HOMBRE Fu la noche en que vino la Lujanera porque s a     dormir en mi rancho y vos dejaste para no volver, el    Arroyo.
ROSENDO Afuera estaba querindo clarear...
HOMBRE El mismo cuchillo corto y filoso est como nuevo. Ya no    queda ni un rastro de aquella sangre.

La misma luz brumosa del principio desdibuja lentamente las silueta de Rosendo hasta perderlo.
Inmvil bajo el haz de luz., el Hombre permanece de pie junto al cuerpo de Francisco Real que yace muerto.

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