Capítulo 2 parte 2
Principal Arriba Capítulo 1 Capítulo 1 parte 2 Capítulo 2 Capítulo 2 parte 2 Capítulo 2 parte 3 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Aikido Zen


Contracturas del cuerpo, contracturas del alma

De mas esta decir que el cuerpo es la herramienta más excelsa del actor, y como toda herramienta  necesita mantenimiento,  cuidado, control.

Con el correr de la enseñanza aprendemos a reconocer, las posibilidades de nuestro cuerpo, es muy difícil desarrollar una enseñanza del actuar, sin paralelamente hacer trabajar el cuerpo el cual nos permitirá transmitir las imágenes y sensaciones del alma.

Las constantes preocupaciones, someten a nuestro cuerpo a un constante bombardeo de tensión que lleva a transformarlo en una dura masa difícil de dominar, los masajes, relajación, trabajos de eutonia,  expresión corporal, danza, etc. Son herramientas validas para contrarrestar las nefastas consecuencias que esto tiene en el instrumento del actor. 

Pero cuerpo, mente, alma, no son entidades  separadas, conforman la unidad de nuestro ser, es inútil tener determinada acción en la mente si nuestro cuerpo, no puede reflejarla, la tonicidad muscular, tornara creíble la acción o develara la mentira traducida en descreimiento por parte del espectador.

Es  por eso que para dominar el cuerpo, inevitablemente debemos dominar la mente, debemos tomar conciencia de la respiración y mediante esta conectarnos con el universo, debemos aflojar nuestra mente, descomprimir nuestra alma de la falsa carga emocional mundana, para poder así descontracturar nuestro cuerpo y unas ves así llenarnos de la energía emanada por el otro, por el texto, por la escena y poder recrear ese instante mágico de la realidad escénica.


E-mail: hor@argentores.org.ar                                                                                            Espacio cedido por ARGENTORES