El ritmo, el autor, el director Suponiendo que ya tenemos una idea de nuestro ritmo, ¿ cual será el ritmo de nuestro personaje?, para delinearlo invariablemente caeremos en un análisis de tiempo y espacio, ( y bueno por algo hay que empezar) Nos fijaremos en el entorno, estamento social, conflictos, interacción etc. Y podremos caer en el cruel análisis mental que nos ayudara, o terminara de destruir los rasgos de credibilidad del personaje, para transformarlo en nuestra idea de el, pero yo me pregunto una idea es su vida, una idea puede generar el movimiento acertado con el cual se desarrollara en el espacio, una idea puede generar la emoción correcta si es que podemos calificar de esta manera una emoción. A menudo he escuchado que todo lo que un personaje necesita decir esta escrito en sus líneas, ¿Cuestionable no?. Pero como enfrenta el actor los condicionamientos de su programada mente, una herramienta valida es la rítmica. ¿Cuál es el ritmo que debemos aprehender?, El ritmo no es un perfil psicológico aunque este ligado a este, el ritmo no lo da el entorno, aunque lo modifique, el ritmo no lo dan los otros personajes, aunque interactúen con sus melodías y aquí tenemos un gran calidoscopio de ritmos, veamos algunos de estos que excluyan los propios, Tenemos el ritmo que plasmo el autor de la obra, y aquí voy a hablar de mi experiencia de escritor, es extraño, durante el desarrollo del proceso creativo de una obra, uno imagina ciertas características y destinos para los personajes que la componen, pero estos invariablemente se resisten a los parámetros dictados por la dictadura del autor y afloran con sus mundos internos pidiendo a gritos mas espacio para expresar algo mas que sus efímeras líneas. Pero bueno uno es quien escribe y en definitiva tiene que poner los limites a fin de no caer en la anarquía propuesta por estos. Doy fe que esto es cierto y es tarea del actor o del director de actores él poder recrear en los ensayos ese mundo para poder nutrir a nuestros personajes de una existencia real mas allá de las líneas del texto. Generalmente todas las expectativas y hechos del autor caen en manos de un director y debo decir que algunos directores (no es lo general) pueden hacer que el barro luzca como oro, y más de un autor le estará por siempre agradecido. Pero la realidad es que el director es el amo de la partitura y hace que sus músicos saquen la sinfonía final, y esta bien, en definitiva, es el director. Pues bien, ¿debe el actor en estas circunstancias hacer un análisis cuando en definitiva el ritmo lo determinara el director?, Yo creo que cada uno efectuara su análisis, la mente analiza lo que ve de manera refleja y programada y como dije antes, esto generalmente redundara en detrimento del personaje, hay una tendencia de los directores en pensar mas en lo global y dejar que el actor construya su parte, para mí esto es un error, el director debe darle la melodía y el tono correcto al actor para que el concierto no sea una suma de individualidades y suene como una orquesta. Aunque esta a veces no sea mas que unos conjuntos de ruidos desafinados lejanos del gran concierto imaginado por el autor.
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