"Dentro
de la denominada generación del sesenta, la obra de Ricardo Halac se ha
caracterizado por su fuerza germinal.... En la década siguiente, Halac es el
primero que advierte que el realismo reflexivo había cumplido su ciclo y a
partir de Segundo tiempo
comienza a llevar a cabo un realismo que podríamos denominar como crítico, que
se caracteriza por tomar elementos propios de otras tendencias estéticas -el
sainete, el absurdo, el expresionismo y muy especialmente el grotesco criollo-,
con el fin de probar su tesis realista... Pero el verdadero descubrimiento de
Halac es el de las posibilidades de refundar el grotesco en nuestro país".
(Osvaldo
Pellettieri, Colección Dramaturgos Argentinos Contemporáneos, Tomo Uno,
EL TEATRO DE RICARDO HALAC, página 31).
Cuando
a fines de la década anterior, Halac fue invitado a integrarse al llamado Grupo
de Autores, sus integrantes -Roberto Cossa, Germán Rozenmacher, Carlos
Somigliana y Ricardo Talesnik- preparaban un espectáculo que después se
denominaría El Avión Negro. Ya era tarde para que participara, pero
para manifestar su incorporación le propusieron que escribiera el prólogo del
libro. En él Halac afirmaba: "Pero El Avión Negro
cobra su identidad con el grotesco. Si el realismo es selección de datos
significativos de la realidad, grotesco es la exacerbación de esos datos hasta
la exasperación. El grotesco es un estilo auténticamente argentino que tiene
las siguientes características: premisas ideológicas claras, personajes
marcados por un rasgo grueso - que no excluye los matices-; diálogo directo;
tono tragicómico que empieza en la farsa y termina en una revelación dramática:
búsqueda del espectador para conmoverlo".
(El
Avión Negro, Talía, 1970).
La
actividad de Ricardo Halac fue intensa en la década del setenta. En 1971 integró
el grupo fundador del mítico diario La
Opinión, de Jacobo Timmerman. Participó en 1975 del programa de televisión
"La Noche de los Grandes" junto con Juan Carlos Gené, Roberto Cossa y
Carlos Somigliana, y por el que debió partir a México, amenazado de muerte al
igual que los autores, el director los actores, por la tristemente célebre
Triple AAA de López Rega. En 1975 se filmó su película El
Soltero, bajo la dirección de Carlos Borcosque. Pero el núcleo más
importante lo constituyen las tres obras que estrenó en la segunda mitad de
este período.