Dialogo
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Email de Jorge Huertas a Laura Alonso, autora del trabajo "¿Qué será de la re.ina del Plata?": Hybris, castigo y enigma en Antígonas: linaje de hembras de Jorge Huertas, en donde se plantean algunas claves de la obra. 

6 de noviembre 2007

Estimado Jorge:

Espero no distraerlo con mis mensajes. Continúo con la lectura de Antígonas que me motiva varias reflexiones. Debo confesar que sorprende la densidad temática de esta pieza, que sólo la relectura permite apreciar. Por otro lado, su texto está tan amplia y constantemente en diálogo con otras obras, que él mismo parecería imponer sus pautas de lectura: "abrirlo" y ponerlo en contacto con esa red de textos con la que se relaciona.

Ciertamente, la tarea no consiste en "detectar" la presencia de textos anteriores en un nuevo texto sino en darle un sentido a esta inserción de múltiples referencias literarias.

Como bien dice usted, no se trata de simple y superficial enunciación de textos sino de textos que surgen, solos, desde dentro de la obra. No entiendo cómo es eso pero así se dió.

En este sentido, quisiera comentar con usted el fragmento -como llamo a cada una de las 19 partes, tan diversas en su extensión, en que se divide la obra- titulado "El Adivino de la noche". En este, si bien tiene su correlato en el texto clásico que le sirve de punto de partida, las alteraciones y/o los elementos nuevos son particularmente significativos. De hecho el Tiresias de ALH poco tiene en común con el Tiresias clásico. Asimismo, se concentra aquí una serie de reflexiones –en línea con los comentarios que formulara en mi mensaje anterior- sobre el tiempo y la historia.

Surge entonces la siguiente pregunta ¿qué significa, en el marco de la obra, la inserción de Borges como personaje y de diferentes versos del mismo autor que usted pone en boca de este personaje?

Hasta antes de escribir esa escena jamás pensé que Borges participaría de la obra. En realidad, él estaba esperando y entró en el ágora.

Ya la obra era pura porteñidad y se escribía sola.

¿Acaso no ha escrito Borges sobre Buenos Aires cosas hermosas, que sólo puede escribir un enamorado? Fue así entonces, una imagen. Se ve que esa escena ya estaba escrita en las tantas lecturas y diálogos interiores míos respecto de toda su obra.

El discurso de Tiresias/ Borges en la pág. 55 es de una gran densidad. Nos remite simultáneamente a Historia del guerrero y la cautiva y a Poema conjetural.

La idea de un "destino sudamericano", y la imposibilidad de escapar de él remite a la visión del destino implacable presente en la misma tragedia griega.

Por otro lado, la idea de "soy el mismo y el otro" es decir, "el de la civilizada Ravena y el de los arrabales últimos" explica porqué Tiresias/ Borges concluye que "la batalla es tan inútil": "Estamos luchando contra el espejo". Luchar contra las bárbaras Antígonas, los arrabales y la peonada significa, siguiendo esta idea de "El otro, lo mismo", estar luchando contra uno mismo.

Laura: Es usted de una delicadeza y una precisión que yo agradezco. A su texto anterior lo suscribo plenamente.

Algunas apreciaciones personales:

Los mejores cuentos criollos que yo he leído son los de Borges.

En Borges se aprecia una enorme tensión entre la civilización y la barbarie. El texto que abajo usted destaca no necesita más claridad. Que siga sepultado en Ginebra donde fue tan feliz con su madre. Ya está vivo aquí en cualquier edición económica para todos los argentinos.

La pluma de Borges tiene esa tensión y atraviesa toda su obra.

Borges ha sentido el gaucho como pocos aunque luego lo haya pensado distinto. Anhela esa convicción ciega de la Patria sin razones, de la tierra sin dudas. Criollos verticales sin sombra.

Y tiene, al contrario de la inmensa mayoría de argentinos, respeto por la tradición. Esas hermosas palabras: mis mayores.

El poema conjetural expresa el júbilo inexplicable (¿Digame usted quién lo ha expresado mejor?) de haber encontrado un destino no europeo.

Pero cuando Borges habla dice otra cosa y eso puede confundir a sus contemporáneos. Borges no es un charlista, es un escritor. Escribió palabras sobre papel y allí quedan, sin desdecirse. Borges es un escritor genial y complejo y bien argentino, aunque él mismo a veces lo desprecie.

Desde este punto de vista, colapsa la oposición civilización- barbarie, que encuentra su máxima expresión al final del cuento Historia del guerrero…

"La figura del bárbaro que abraza la causa de Ravena, la figura de la mujer europea que opta por el desierto, pueden parecer antagónicos. Sin embargo, a los dos los arrebató un ímpetu secreto, un ímpetu más hondo que la razón, y los dos acataron ese ímpetu que no hubieran sabido justificar. Acaso las historias que he referido son una sola historia. El anverso y el reverso de esta moneda son, para Dios, iguales."

Los últimos versos de Tiresias/ Borges vuelven a remitirnos a Poema conjetural "Al sur, siempre al sur".

Trataré de formular una pregunta más concreta: ¿trata ALH del viejo enfrentamiento civilización/ barbarie? Y si es así, ¿cómo leer entonces el último fragmento "Peste y enigma"?, donde se presenta un imaginario de la civilización y de la ciudad convalecientes, al borde de perecer. Y, ¿qué lugar/ responsabilidad atribuirle a Creonte en este desastre? Yo interpreto que es, justamente, la actitud megalómana de este gobernante y sus delirios de poder, los que han provocado la catástrofe final –sudestada, peste, hambre y confusión- es decir un caos que acabó con la "delicada arquitectura de la ciudad" convirtiéndola en una tierra infértil, tierra baldía. Algo que ya, de alguna manera, anticipan las mujeres del coro en el primer poema "Insultos al bandoneón".

Los sueños de la razón engendran monstruos, dibuja Goya. La delirante cuaternidad. La civilización así entendida no tiene más destino que la sudestada y la peste. La peste como maldición. Existen pueblos enteros que piensan que la existencia es un juego, tremendo y fascinante, de equilibrio incomprensible entre lo que se destruye, lo que se crea y lo que se mantiene. Algo ha entrado en hybris en Buenos Aires.

Claro que ese reequilibrio es el que le demandan las mujeres al bandoneón. Piense usted en la extrañeza del tango como música. ¿Cómo ha venido a ocurrir aquí? ¿Cuáles son las razones que tantos pueblos se fascinen con su música? Muchas veces llorón y sentimental también puede ser metafísico, existencial. Por eso debe despertar y hasta explotar "en un tango enorme que despierte la paz de cementerio (la del terror, la de los cuerpos insepultos, las de las mentes y los corazones abotargados). La creatividad.

Mire usted, estimada Laura, si no puede decirse que Buenos Aires es un pequeño universo. Que por supuesto, yo no invento. Simplemente miro y dejo que suceda en mi palabra, que usted tan consideradamente ha leído.

Disculpe el atrevimiento en pedirle alguna observación o comentario. El trabajo con este texto, aunque arduo, me ha gratificado enormemente.

Un saludo cordial,

Laura

Para usted también un saludo muy cordial. Y le repito, pregunte lo que quiera. Lo que pueda le contestaré.

Jorge.


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