|
|
|
Jirón de olvido y orfandad madura cortina de cabello recatado bocas ahítas fumaron tu perfume y fueron a morir contigo al lado. Tenias la crueldad de las criaturas el frío corazón de los dineros. A veces te enfermabas de ternura y te morías sobre mi pañuelo Si estas aún no me lo digas nunca me llames nunca si percibes algo de lo que compartimos en la trunca chispada solitud que nos atrajo Caliente contumacia de una hora, la boca de mi seca sed tuviste y nunca fuiste mía como ahora y nunca como ahora estaré triste. (MENDOZA) otoño del 68
|