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Estimado presidente |
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"E S T I M A D O S R. P R E S I D E N T E " (Comedia dramática) Acto único de Néstor Sabatini Se estrenó en 1989 en el Teatro Galpón del Sur. Dirigida por su autor, con Jorge Velurtas y Alicia Naya. Escenografía y vestuario de Pablo Ciliberti; música y letra de Jorge Velurtas. PERSONAJES:
Descripción escenográfica: Especie de baulera o dep¢sito de trastos viejos, inservibles o en desuso, emplazado en la terraza de un antiguo edificio. Ambito estrecho con pared de material al fondo y las restantes, de alambre tejido; en suma: un jaul¢n. Ventanuco. Puerta de entrada con resorte ubicada a altura, construída con diversos trozos de distintos materiales: chapa, madera, etc., a la que se accede por una rampa. Dicha puerta por su tamaño y emplazamiento, resulta m s bien un montaplatos.Ropero antiguo de dos cuerpos. Luego, utensilios, ropa, y objetos muy desemejantes: en el suelo; colgados de los alambres; y del techo mediante ganchos y roldanas. A foro, un viejo mueble tocadiscos antiguo; encima de este, una hornalla a garrafa, y pr¢ximo a ella a manera de lavatorio y pileta ,un balde colgado a la pared, y debajo en el piso, una palanga o fuentón de lata. Encima, manguera que sale de una damajuana suspendida a conveniente altura y que, mediante un dispositivo, provee agua. Fiambrera colgada del techo que desciende por roldana. Televisor grande, antiguo, que hace de mesa. En un rincon, sobre plano superior, mesada de trabajo repleta de los objetos más heterógeneos que puedan imaginarse. Luego, cama antigua de hierro de dos plazas con gran cruxifijo colgado de su respaldo. Pilas de diarios, revistas y cartones. A manera de asientos, tarros grandes de pintura con almohadones confeccinados primorosamente. En primer plano un carretilla acondicionada como camita cuna. Distribuidos por el ambiente, plantas artificiales y algunas naturales. Junto al ropero, un arbolito de navidad. No obstante la gran cantidad de elementos, el ámbito conserva orden y limpieza; habiéndole encontrado los moradores a cada elemento, su utilidad. Al ingresar los espectadores a la sala, se encuentran estos con los personajes en plena acción. Fermín y Antonietta estan realizando toda clase de preparativos y arreglos, muy contentos y muy excitados. Algunas de estas acciones se reiteran. Por momentos cada uno habla solo consigo mismo o con seres imaginarios. Con frecuencia, caen en el olvido de lo que estaban haciendo o de lo que quieren hacer. Son dos ancianos inmigrantes; él, español; ella, italiana. Ambos conservan - aunque no marcadamente - sus acentos de origen, los que han de ser más pronunciados en determinados pasajes de la obra. Epoca actual. FERMIN:(Finalmente,instalado en su mesa de trabajo arreglando un cachivache.)-!Ya está!(Ríe como un chico de satisfacción.) ANTONIETTA:(Abarájndolo, interrumpiendo la tarea.)-¿Está, qué? FERMIN:(Idem.)-Pues...!Que voy a hacerle una hamaca! ANT:(Luego de lanzar la risa. Con fingida seriedad.)-Digo yo: no sería más cómodo, llevar al chico a los juegos de la plaza de enfrente? (Señala.) FER:(Imitándola)-Digo yo: ¿no sería más cómodo que no te metieras en lo que no te importa? ANT:(Proseguiendo con su tarea.)-Vos, y tus ocurrencias de viejo maniático. FER:(Ocupándose en buscar objetos.)-No oigo. (Silba.) ANT:(Adrede, en voz alta, en un aparte.)-Teniendo una plaza Justo enfrente...(Ríe.)...Y al señor ¿qué se le viene a ocurrir?: fabricar una hamaca. (Lanza la risa.) FER:(Se incorpora y enojoso la encara desde su lugar.)-Resulta que a mí; a mí;...(Se golpea con fuerza el pecho.) su abuelo, se le antoja hacerle a su nieto el día que viene a visitarlo: un triciclo. ANT:(Abarájandolo en el aire.)-Ahora es un triciclo. (Ruega a Dios.) FER:(Rápido.)-!Hamaca!; con sus propias manos. (Irónico.) ¿Puedo? (Extiende las manos hacia ella.) ANT:(Catégorica.)-No. No podés. (Señalando.) Mirate c¢mo te tiemblan las manos. Parecen flanes. (El las esconde rápido.) FER:(Pegando una patadita en el suelo.)-!Y a ti te tiemblan las piernas! (Contundente.)!Dejame de joder! (Se va protestando.) ANT:(En un aparte.)-La última vez que a duras penas, pudo alzar una herramienta, de suerte no me enyesaron un pie. FER:(Gozándola.)-Embromate, por andar siempre detrás mío oliéndome los pantalones. (En otro tono, a un ser imaginario.) !Es un suplicio! !No me la puedo sacar de encima! ANT:(Desde su lugar, sin mirarlo.)-Sí; bien, que cuando me precisás, venís acurrucarte a mis polleras. FER:(Bien despectivo.)-!Sal! !Anda! Pero, ¿a tí quien te conoce? (Por un instante cada uno prosigue en lo suyo.) ANT:(Finalmente, encarándolo.) Y el 'ingenieri', ¿cuando piensa construir l'hamaca, si se puede saber? FER:(Impávido.)-Mañana. ANT:-Ah, mañana. FER:(En lo suyo.)-Sí, antes tengo que construir los planos. ANT:(Mirándolo.)-Los planos...(Se aleja y hace un aparte.) Para cuando termine; el chico habrá terminado la primaria, la secundaria, recibido en la universidad y manejando un taxi. FER:-En vez de andar diciendo estupideces como una ganza, mejor, sería que te pusieras a cocinar el postre, que el mocoso está por venir. ANT:(Haciendo descender sorpresivamente desde al alto una fiambrera)-Lo hice anoche. (Fermín recula del susto.) No ando papando moscas como alguno que yo conozco. FER:-Entonces...(Señalando.)-!Fregá las ollas! Y no fastidies más. (Adrede se ocupa en algo.) ANT:-Y vos, sería mejor que ordenaras un poco tus cosas. (Yendo rápida hacia la mesa de trabajo, invadiéndole.) !Mirá esa mesa! Parece una tienda de turco. FER:(Levantando los hombros.)-¿Qué me importa? ANT:-¿Qué va a decir el nieto? FER:-Lo que quiera. ANT:-...Que tiene un abuelo sucio y desordenado. FER:(Idem.)-Que lo diga. ANT:(En un aparte.)-Claro, el pobre con la edad, ya ha perdido hasta el don de gente. FER:(Se incorpora adoptando postura de joven.)-¿Qué tienes tú con mi edad? ANT:(Luego de apreciarlo.)-Que sos un viejo esclerótico. FER:-Y vos una vieja desahuciada. (Se sienta.) ANT:(Volviendo a arremeter.)-No sé para que juntás todos esos cachivaches; décadas, que no estás en condiciones de hacer nada. (El trata de impedirle que toque los objetos. Ella, enojada:) Un día de estos, voy a meter todo en una bolsa y lo voy a tirar a la basura. FER:(Se incorpora como un resorte, blandiendo exageradamente feroz una maza.)-!Como que me toques un solo clavo de arriba de esa mesa, te parto la cabeza...! (Se abre la puerta de entrada y manos anónimas, arrojan un caballito de juguete roto. Ambos no le dan importancia al hecho. Antonietta se ocupa en arreglar la cuna y Fermín finalmente, toma el caballito y le ata una cuerda.) ANT:(Con los brazos en jarra.)-¿Y...? FER:-¿Qué pasa? ANT:-¿No ibas a ponerte hacer los planos? FER:-Cuando tenga ganas. ANT:(En un aparte.)-"Ganas"...Lo sensato hubiera sido pensarlo antes. (Para sí.) "Antes", "Sensato"...¿pero de quién estoy hablando? FER:(Yendo rápido hacia ella. Remedando)-"Antes", "Antes "...¿Antes, cuándo...? ANT:(Rápida.)-Apenas te enteraste que venía el nieto. FER:-¿Me dejas en paz? (Se aleja.) ANT:(Siguiéndolo.)-El caballero...¿estaba muy ocupado, por casualidad? FER:-Sí señor; estaba. ANT:(Con fingida seriedad.)-Mira vos...No me dí cuenta. Debo haber estado distraída. FER:(Yendo hacia ella con calma, sacando pecho.)-¿A ver...? ¿Quién hace todos los mandados, y todas las cosas de la casa? ANT:(Se aproxima y le toca el pecho. El se ufana. Ella, finalmente, sorprendiéndolo.)-La Antonietta. ¿Por qué? (Por un instante, Fermín se queda cortado y luego se aleja protestando por lo bajo.) FER: (Luego de haber mirado insistentemente el reloj despertador)-!Las siete y diez...! !Las siete y diez, en punto...! (En dirección a la salida.) Ya tendría que haber llegado; estado acá, !ese...! (Se mueve nervioso entre esperanzado y enojado.) ANT:(En una aparte. Remedando)-" Tendría..." Encima perdió la carta. (Da unos pasos hacia la puerta reconstruyendo el hecho.) Del trayecto de la puerta...(Va hacia la mesa.) a la mesa...perdió la carta. FER:(A la defensiva.)-¿Qué carta, perdí yo? ANT:(Prosiguiendo sin oírlo.)-...Pierde todo. Peor que un chico. FER:(Enojado.)-¿Pero, de qué carta hablas, vieja desvariada? ANT:(A un auditorio imaginario.)-No sólo perdió la carta; sinó que se olvidó que la perdió. Ahora falta que se haya olvidado que la recibió, que tiene un nieto, y estamos completo. FER:-No digas idioteces, ¿quieres...? Que no decía la hora que el chico iba a llegar en la carta. ANT:(Rápida, estirando una mano hacia él.)-¿Qué carta? !Quiero verla! FER:(Alejándose.)-!Anda...! ANT:(Adrede, en voz alta, remedando.)-" No decía la hora..." (trans.)Esa manera de hacer las cosas, no podía ser m s que de su, hijo. ( Enfatiza "su".) FER:-¿Qué rezongas? ANT:(En un aparte.)-El pobre tuvo la desgracia de salir a la familia del padre. FER:(Reaccionando.) ¿Qué te anda pasando a tí, con mi familia...? ANT:(Ocupándose adrede en algo.)-Mejor no toquemos el tema. FER:(Persiguiéndola.)-No te metas con mi familia, ¿oyes? ANT:(Alejándose.)-Tenés razón. Que no me meta. FER:(Se estira para asirla y trastabilla.)-!Ven pa...ra ac ...!!Maldi...ción...! ANT:(Imitándolo.)-"Embrómate, por andar detrás mío, oliéndome siempre las faldas. !Es un suplicio! !No me lo puedo sacar de encima! " FER:(Amenazante.)-!Cuídate de meterte con mi familia! ANT:-Avisá. ¿Quién, se metió...? FER:-...Que con la tuya, tienes de sobra para entretenerte. ANT:(Picando, lo enfrenta.)¿Qué tenés que decir vos, de mi familia?... FER:(Enfrentado a la distancia.)-Que el que no es coimero, es estafador. ANT:-Los tuyos, los que no son borrachos, son ladro. (El diálogo se acelera.) FER:(Mordaz.)-Pero no tengo un tío marica, como tú. ANT:(Rápida.)-Tu abuela Paloma, se echaba a la cama co lo sodero. FER:-¿Ah, sí...? ¿Y tu primo Caruso? ANT:(Amenazante.)-¿Qué tenés que decir de mi primo Caruso? FER:-Cafishio toda su vida y murió sifilítico. ANT:-¿Y tu hermano Alfonso? (En otro tono, persignándose.) Que en paz descanse. (Retomando.) El !macho!,de la familia.(Graficando.)...Con su bigotazo negro... Todas, desmayándose por él...(Trans.):impotente. Y mejor me callo, y no sigo. FER:-Sí, y limpiate bien la boca, antes de hablar de mi familia. ANT:-Y vos también. Y con "Puloil". FER:(Idem.)-Y vos, con detergente. (Cada uno se aleja a un sector opuesto. Tiempo.) FER:(Finalmente.)-!Siete y veinte...! ANT:-!Me hiciste acordar! (Va rápido hacia un lugar.) FER:(Desconfiado.)-¿Qué...? ANT:-Hora de comida. FER:(Contento, restregándose las manos.)-!Quiero un huevo duro! (Va rápido hacia la mesa, se pone una servilleta al cuello y se pone en actitud de comer.) ANT:(Abriendo un botiquín.)-Huevo; la pastilla rosa. FER:(Luego de su defraudación.)-Pues, ni pienso. (Se aleja. En un aparte.) Que se las tome ella. (Se esconde detrás del ropero.) ANT:(Girando en la cocina con un vaso de agua y no viéndolo.)-Fermín...(Se orienta, no sorprendiéndose por la actitud de él.) Portate bien, o te doy un chirlo. Salí. Cuento hasta...(Por fin, descubriéndolo.)!Piedra libre, para Fermín...!(Estirando hacia él la mano con la pastilla.) Apenas llegue el nieto, voy a contarle que no te cuidás. Vas a ver. FER:(Tomando prudente distancia.)-Cuéntale. Por lo que a mí...(se alza de hombros.) ANT:(Persiguiéndolo.)-Vení para acá. FER:-No voy a tomar ni las rosas, ni las coloradas, ni las amarillas. Se acabó. Nunca más. ANT:(Con el vaso en alto en dirección a él.)-Las vas a tomar. Una por una, como un chico bueno. Vamos que se me acalambra la mano. FER:-Ojalá te quede dura. ANT:-!Tomala...! FER:-!Jamás ! Las voy a hacer desaparecer a todas. Las voy a tirar por el inodoro. !Hoy mismo! ANT:(Tratando de ser paciente.)-Mira que te corro. FER:(Desafiándola)-¿A ver...? Estás hecha una vieja descangallada. ANT:-Que si lo hago, te alcanzo. FER:(Azuzándola.)-!Quiero verlo! (Hace que corre en el lugar.) ANT:(Luego de lanzar la risa.)-...No hagás el ridículo, viejo scazzatto. Mirá si te ve la gente...tu nieto. Un vejete de ochenta y cinco años... FER:(Moviéndose en círculo a su alrededor.)-!Setenta y cinco...! ANT:(En el centro girando en el lugar.)-Ochenta y cuatro, nueve meses y cuatro días. FER:(idem.)-Ochenta y uno. ANT:-Ochenta y tres. FER:-Ochenta. ANT:-!Ochenta y dos!, y bajamos el martillo. (Observando a Fermín que comienza a hacer footing.)...!Pero, mirenló...!,(Lanza la risa.)...Haciéndose el Maradona...! (Trans.) vení para acá. No me hagás pasar verguenza, querés? FER:-!Ja! !Ja!...!No puedes alcanzar...! ANT:(Adoptando posición de largada.)-Vos lo quisiste...(Inician una persecución sumamente corta, ambos inmediatamente quedan jadeantes.) FER:(Mientras se repone.)-Está bien. Voy a tomar un tecito de cedrón. Nada más. (Ella lo mira y piensa.) ANT:-Bueno.(Va hacia la cocina a preparar el té. Fermín queda desconcertado rascándose la cabeza y luego se dirige hacia el reloj.) FER:-...Siete y veinticinco pasadas...(En dirección a la puerta.)!Y ese mocoso, que...! (Gira y toma el relol con desconfianza. Luego la mira a ella y vuelve a mirar el reloj. Finalmente yendo hacia ella reloj en mano.) ¿Anda bien, este reloj? ANT:(En lo suyo, sin volverse.)-Fuiste vos el que lo pusiste anoche. Veinte veces, le diste cuerda. No sé cómo, no lo rompiste. FER:(Vehemente.)-!Tú lo tocaste esta mañana !Te ví! Me hacía el dormido. ANT:-Yo nunca toco ese reloj. Es más, no lo toqué en mi vida. FER:-Mientes. ANT:(Enfrentándolo.) Antonietta, !jamás miente! FER:-!Mientes ! !Te ví poniéndoles tus torpes extremidades encima. (Descontrolándose.) !Como se las pones a todo lo que no es tuyo en esta casa! ANT:(Tranquila.)-Todo, lo que hay en esta casa es mío. (Se abre la puerta de entrada e ingresa rodando una goma de auto que Antonieta toma como si nada y se sienta en ella. Mientras tanto Fermín camina de un lado a otro. Ella a él, la para tranquilizarlo.) Ya va a venir. Tranquilizate. FER:-No te preocupes. Que yo estoy muy tranquilo. ANT:-Mejor así. (Cuelga la goma y se dirige a la cocina.) FER:-Salvo por tu presencia. ANT:(Yendo hacia él con la taza de té.)-Vamos. A tomarlo todo sin dejar nada. (Fermín, sentado en la punta de la cama, lo prueba con desconfianza. Estimulándolo.) Va, va, va...!adentro! ¿Está rico,no...? FER:(Levantándose r pido y yendo hacia la cocina con cara de asco.)-!Puajjj...! (Escupe el sorbo en el balde.) ANT:-!No me ensucies el agua ! FER: -¿Qué le pusiste...! ANT:-Nada. Manías tuyas. Tomalo y dejate de aspavientos. FER:-!Puajjj...! (Cayendo en la cuenta.) !La pastilla ! !Vieja crápula ! !Me has hecho tragar...la porquería esa! (Ella lanza la risa. El, la amenaza puño en alto yendo de un lado a otro.) !Te voy a denunciar por asesina! !Criminal! !Terrorista! (Estornuda.) ANT:-Me gusta. Te pasa, por andar todo el día despechugado. (En un aparte.) Se piensa que es Súperman, y vive prácticamente en coma. FER:(Pegando una patada.)-!Basta! ANT:(Prosiguiendo como si nada.)-...Un poco m s, y hay que andar haciéndole la respiración esa, la artificial, cada veinte minutos. Se quiere hacer el adolescente, y apenas puede doblarse por el reuma. Ya no le queda achaque por tener. (Al doblarse para ejemplificar, es ella la que queda doblada.) FER:(Exaltado.)-!Te voy a poner una mordaza...! !Cortar esa lengua de lagartija que tienes! Y me la voy a comer a la vinagreta. !No! Mejor se la voy a tirar a los gatos. Aunque se intoxiquen. (Ríe por la ocurrencia. Trans. En dirección a la puerta.) !Pero, a qué hora va a venir...! ANT:(Seria.)-Oíme, Fermín...(Con un gesto.) Vení...(El obedece.) FER:(Luego de llegar a ella.) -¿Qué...? ANT:(Idem.)-¿No estarás muerto, y no nos damos cuenta? FER:(Serio también.)-De pura lástima, te tengo parada. Voy a ponerme a juntar boletos para una silla de ruedas. (Finalmente ambos lanzan la risa. Trans. Fermín se dirige hacia la puerta de entrada y se queda mirando a través de ella como si fuera transparente. Luego, volviéndose hacia Antonietta.) "Ya va a venir..." " Ya va a venir..." ¿Dónde, viene? (Categórico.) No viene. (Esperanzado.) ¿O viene...? (Ahora con duda.) ¿Viene? (Girando abruptamente hacia la puerta con el puño amenazante.) !Coño...! ANT:(Intenta ocuparse pero no lo logra.) No les costaba nada haber puesto la hora. (Rápida.) De qu‚ hubiera servido...? Se hubiera olvidado. (Se sienta en la punta de la cama.) Como ayer cuando lo mandé a la verdulería. (Fermín se ha sentado en su mesa de trabajo y se ha enfrascado en una tarea. Ella, a él.) ¿Te acordás que ayer fuiste a la verdulería? (Fermín levanta la vista y la mira sin entender. Ella, a un auditorio imaginario.) Buen. Ayer fue a la verdulería. le dije: "Vení, mejor te anoto las cosas que te vas a olvidar ". ¿El señor qué me contestó? (Sin volverse, con un gesto le da el pie para su intervención.) FER:-!No me jodas con tus cosas ! (Se concentra en su tarea.) ANT:-!Ecco...! ¿Y...? A la hora y media - ya iba a avisar a la policía - se apareció con la bolsa vacía. (Lo imita rascándose la cabeza.) Antonietta...¿Qué era, lo que tenía que traer? (Ella, indicando con los dedos.) !Un tomate! !Una cebolla! !Y media zanahoria ! Eso, era todo. Menos mal que la verdulería está pegada al edificio; que sinó...se olvidaba dónde vive. FER:(Afectadamente cordial.)-No hay nada que hacerle...cuando tienes ganas de hinchar las peras...(Brutal ahora.) !Las hinchas nomás! (Pausa. Ambos quedan rumeando sus cosas.) ANT:(Finalmente.)-Me gustaría saber, porque nunca te viene a ver. FER:(Levantando la cabeza hacia ella.)-¿Quién? ANT:(Irónica.)-El presidente. (En otro tono.) Tu hijo. FER:(Acusando el impacto, intenta aferrarse a la tarea.)-Está muy ocupado. Lleno de problemas, el chico. (Canturrea o silba.) ANT:(Remedando.)-El chico...(En otro tono) Cuarenta y siete años. FER:(Categórico.)-Es un chico. ANT: Como la última ves...Que venía. ¿Y...? FER:(Idem.)-¿Y...? ANT: (Idem.)-¿Y...? FER:(Rápido.)-Se le rompió el auto. (Canturrea.) ANT:-Qué casualidad. Mira vos. Cada vez que anuncia su visita, se le rompe el auto. Qué mala suerte. FER:(Interrumpiéndose.)-Nunca se le rompe. La primera vez. Dime: cuándo se le rompió otra vez? ANT: Jamás. FER:-Ah...(Sonríe de satisfacción.) ANT:(Rematando.)-Este año: siete veces. FER:-!Mentira! ANT:-Verdad. FER:(Creciendo.)-!Mentira! ANT: (Tranquila.)-Verdad. FER:(Poniendo punto final y arrojando un objeto al suelo.)-!Anda...! !No me jodas...! ANT:(Prosiguiendo luego de una pausa breve.)-"Tiene problemas..." "Tiene problemas..." ¿Y vos, qué? FER:(Decidido.)-Voy a hacer los planos del cochecito. ANT:-Ahora es un cochecito. (Para sí.) ¿Habrá servicio de manicomio en el Pami, digo yo? FER:(En voz alta, revisando la mesa de trabajo.)-¿A ver...? ¿Qué es lo que...más conviene...? ¡Sí!... ANT:(Continuando sin parar.)-...Le sobra la plata. Alguna vez, se preocupó si su padre necesitaba ayuda? FER:(Rápido.)-Nunca lo necesitò. (Trans.) Esto puede servir...!sí...! ANT:-Porque sos de los que prefiere morirse, antes de pedir. !Andaluz !, tenías que ser. FER:(Furioso.)-!Vasco! !Vasco! ANT:-...Nos sacrificamos toda la vida para darle una carrera. (El diálogo se acelera.) FER:-Cumplimos con nuestro deber...Hace falta una tuerca, ¿a ver...? ANT:-!Y sú, deber! FER:(Haciendo esfuerzos denodados por concentrarse.)-¿Dónde diablos esta el centimetro...? ANT:-No salgas con otra cosa como es tu costumbre. FER:(Exasperado.)-!Estaba acá...! (Golpea.) !Acá! !Me desaparece todo! !Me toca todo...! !No soy dueño en mi propia casa, de tener mis cosas! (Blandiendo el serrucho en dirección a ella.)!Te voy a serruchar las manos...! !Apretar los dedos con la morsa...! ANT:(Sin prestarle atención.)-¿Y la salud...? ¿Alguna vez se preocupó si su padre tenía problemas de salud? FER:-Por suerte siempre estuve bien sanito. !Toco madera! ANT:-Si...en vez de una hamaquita, cochecito...mejor que te pongas a fabricar tu propio cajoncito, que pronto lo vas a necesitar. FER:(En un aparte.)-Si supiera la pobre, que está más cerca del arpa, que de la guitarra. ANT:-Ella nos desprecia. Le calienta la cabeza contra nosotros. FER:-Más vieja, m s pavadas dice. ANT:-En la época que íbamos de visita, ¡bien, que me acuerdo! Ella nos ponía cara de desprecio, y ni nos atendía. Y cuando nació el nieto, acordate bien, no nos dejó tocarlo. FER:(Rápido, orgulloso.)-Yo alcancé a tocarlo. ANT:-...y el venía a las tres de la mañana y nosotros como dos pavotes, solos en la casa todo el día. Esperando en la cocina, mirando hacia la pared. FER:-Es una máquina de decir pavadas. Veinte millones, de pavadas por segundo se echa. ANT:-...El puede trasladarse. Vos, no. Sabe que los viajes de larga distancia te hacen mal. FER:-¿De dónde lo va a saber? ANT:(Abarajándolo.)-¿Ves...?: debería saberlo. (Fermín lanza la risa. FER:-...Bastante con que puede escribirnos...una vez al año...!No...! Si con todas sus preocupaciones...(Entre risas.)...el chico, el chico...encima...va a estar pensando en sus padres...! (Con un gesto contundente) !No me hagas reír...! ANT:-¿Y la última vez? Que fuiste de visita y estuviste dos horas golpeando la puerta sin que contestara nadie. Y al irte, la pescaste a ella espiando detrás de la ventana. FER:(Yendo hacia ella.)-¿De dónde sacaste semejante cuento? ANT: !Vos me lo contaste! Muchas veces. Pasaron años, pero !bien!, que me acuerdo. FER:(Para sí.)-¿Quién me manda a mí contarle nada? (En dirección a la puerta de entrada.) !Pero, éste chico, que...! ( A ella.) Desde hoy...(Chasqueando los dedos.) ¿Qué día es hoy? ANT:-Ni el día en que vive sabe. FER:(Afirmando.)-Lunes. ANT:(Idem.)-Jueves. FER:(Retomando.)-...Bueno; desde hoy...(Trans.) ¿Qué hora es...? ANT:-Ni en la hora que vive sabe. FER:-Las ocho. ANT:-Ocho menos cuarto. FER:-Desde hoy...ocho menos...digo, jueves... ANT:-Viernes... FER:-!Viernes...! Ocho menos diez...: olvidate de mí. No existo. Lo que ves, es un fantasma. Me e-va-poré. ANT: No; si no me había percatado. (Retomando más embalada.) Ni siquiera se preocupó, las veces que estuviste internado. FER:-No supo. ANT:-Tampoco las veces que te operaron. FER:(Rápido.)-No se enteró. ANT:-Yo le avisé. (Se corta. Fermín queda de una pieza, shockeado.) FER:(Finalmente.)-¿Qué...? ¿Qué dijiste, cabrona? ¿Que, le qué..? ANT:(Yendo rápida hacia la cocina.)-!Uyyy...! ¡El agua del té!... FER:(Siguiéndola.) Dijiste que le avisaste. !Eso, dijiste! (Señalándose el oído.) Seré esclerótico, pero no sordo. ANT:(Contenta.)-!Viejo! !Son las ocho! El nieto esá por caer. Voy a hacer la jalea. FER:(Abarajándola.) La hiciste hace tres días. (Ella se detiene en seco.) ANT:-Quise decir, el arroz con leche...!me haces confundir! Siempre alrededor mío como un moscardón. FER:(Afectado.)-Me estuviste engañando...miserablemente...todo este tiempo. (Va hacia la cama y se echa dándole la espalda.) ANT:(Yendo hacia él.)-Bueno...bueno, viejo...No dramatices...Nadie te engañó. No te hagás la fantasía. Fue una broma. Asturiano, tenías que ser para tener tan poco humor. FER:-!Vasco! (En otro tono.) Me traicionaste...Sos una Judas...Una Judas Iscariote. ANT:(Tierna.)-¿No es cierto que no estás enojado?... Mirame. Dale che, ni que fuera cuco. ¿Te hago mate? (Amaga ir pero desiste.) No; mate no podós. Te afecta los intestinos. Además, no tenemos. Ah, ya sé...¿Cafecito...? (Idem.) No; te patea el hígado. Y años que no hay. ¿Un vasito de Hesperidina? !Eso!(Trans.)!No! Tenés el alcohol prohibido. Agua. Sí. No: el cloro. Los microbios. El Cólera... FER:(Finalmente.)-...No estoy enojado. ANT:(Contenta.)-¿Ves...? ¿Quién dijo que eras malo? FER:(Completamente abatido.)-...estoy defraudado...dolido... destrozado... desangrado...En carne viva...Las entrañas al aire...(Girando hacia ella.) Preocupaste al chico. ANT:-Bueno; ya está. No se habla más de tu hijo. FER:(La mira.)-Como si no fuera el tuyo también. (Antonieta queda de una pieza. Pausa. Se abre la puerta y arrojan un trasto. La luz desciende parcialmente. Ambos quedan sentados, inmóviles, mirando en dirección a la puerta de entrada. Música. Tiempo. Finalmente, sube la luz. Fermín se incorpora y toma el reloj.) FER:-Once y media. (Se dirige al ropero, abre y se introduce en él cerrando la puerta tras de sí. Antonietta lo ha seguido y se ha quedado cerca.) ANT:-Otra vez al baño. Desde que se levantó, diez veces, once, fue. Sin contar las de anoche. (A un auditorio imaginario.) No sé para qué pierde tiempo en acostarse. (En dirección a la puerta.) ¿Cuándo te vas a hacer ver la próstata? ¿El día menos pensado...? (En otro tono.) Ya que estás adentro, por qué no arreglás el inodoro? Seis años, que lo prometés. (Fermín sale hecho una tromba abriendo violentamente. Ella, echándose para atrás:) !Ay, bestia...! (Siguiéndolo.) No habrás orinado en la tabla como es tu costumbre, no? Después soy yo, la que... FER:(Se detiene, gira hacia ella y le hace señas)-Ven...Acércate. Quiero comentarte algo. (Ella, curiosa, obedece.) ANT:(Junto a él.)-¿Qué...? FER:(Mirándola fijo antes de hablar.)-No te aguanto. (Se aleja. Para sí.) ¿Cómo una persona puede vivir al lado de una cosa así? No me lo explico. (Va en busca de su boina.) ANT:(Tomando asiento.)-Agradeceme que te salvé la vida. (A un auditorio imaginario.) Era un estropajo cuando lo conocí. Un desgraciadito... Pesaba ...catorce kilos. ¿La verdad? : me casé por piedad. (Fermín ha ido a tomar el caballito y llevándolo arrastrado, se dirige nuevamente al perchero.) FER:-¿Dónde está mi boina? Mi chapela. (Furioso.) ¿Quién agarró mi chapela? ANT:(Sin mirarlo.)-¿Por casualidad no es esa que tenés en la mano? FER:(Descubriéndola y calzándosela con rabia.)-!Adios...! (Se dirige con toda decisión hacia la salida pasando por delante de ella.) ANT:(Amable.)-Adios... ANT:(Amable.)-Adios...(Cuando Fermín está próximo a la puerta.)-¿Dónde vas? FER:(Girando.)-A la plaza. ANT:(Idem.)-¿Hacer qué? FER:-Quiero verlo llegar desde allí. ANT:-Está bien. (Trans. Cuando él está por salir.) No podés. FER:(Volviéndose.)-¿Quién lo dice? ANT:-Yo. FER:-¿Quién eres tú? No tengo el gusto. ANT:-Acordate la última vez que tuvimos que traerte entre cinco. Del frío, quedaste duro como 'estalatita'. FER:(Girando hacia la puerta con decisión.)-Voy a la puerta de calle. !Chau! ANT:-¿Qué tenés que hacer vos a la puerta de calle? (Fermín se detiene en seco. Luego gira hacia ella. Se evidencia los esfuerzos por controlarse.) FER:(Con una mano en alto, retórico. De un tirón.)-Un abuelo tiene el deber de estar esperando en la puerta cuando su nieto viene a visitarlo. (Girando hacia la puerta.) Hasta luego. ANT:(Antes de que salga.)-Seré curiosa. ¿Cómo lo vas a reconocer? FER:(Volviéndose rápidamente.)´-Un abuelo, siempre reconoce a un nieto; y un nieto, siempre reconoce a un abuelo. (Con ampuloso gesto.)!Hasta más ver! (Saluda aparatosamente y encara hacia la salida pero apenas alcanza a tomar el picaporte que Antonietta, vuelve a detenerlo.) ANT:(Rápida.)-¿Es nieto o nieta? FER:(Sin mirarla, con un violento gesto.)-!Báñate en acaroína..! (Vuelve a encarar con ímpetu pero se dobla, tomándose la ingle con un gesto de dolor.) ANT:(Alarmada, yendo rápido hacia él.)-!Ay...! ¿Qué te pasa, viejo...? No me asustés. FER:(Reponiéndose enseguida.)-Nada. No me pasa nada. ¿Qué haces al lado mío? ¿Quién te llamó? (A alguien imaginario.) ¿Alguien la llamó? (Retornando al ámbito, seguido de ella.) Es peor que una mosca de verano. Ponte hacer los buñuelos que ya venimos. ANT:(Rápida.)-Lo hice esta mañana, mientras vos dormías con la boca abierta como hipopótamo. FER:(A lo Hamlet, sin querer.)-Dormir...soñar...Hace cuarenta y siete años, que no sé lo que significa eso. ANT:(Siguíendolo.)-Y yo hace diez, que te vendo diciendo: "Fermín..., hacete ver el bultito...Hacete ver el bultito.." Y no querés hacerme caso. Madrileño, tenías que ser. (Se aleja en dirección contraria con aire de resignación.) FER:(Volviéndose hacia ella.)-!Vasco...! !Vasco...! (Ahora es él que la sigue.) Y yo hace cuarenta y siete, que te vengo diciendo: " Antonietta...no me infles las alforjas... Antonieta...no me infles las alforjas..." Y tampoco quieres hacerme caso. ANT:(Lamentándose.)-Ya no sé qué hacer con vos... FER:(Abarajándola.)-!YO SI! ANT:(Girando hacia él, desafiante.)-¿Qué? FER:(Encarándola.)-Dejarme de joder la pava de una vez por todas. (La mira fijo pegado a su rostro y luego a cada cosa que le dice, van girando en círculo.) No te das cuenta, que no te doy bollila? ¿Que me resultas indiferente? ¿Que te ignoro? ¿Que no estás? (En otro tono.) ¿Cuando te vas a avivar? (En otro tono, girando y encarando con absoluta decisión hacia la salida.) !Salgo! ANT:(Cargando la intención.)-¿Así...? (Fermín se detiene en seco.) FER:(Volviéndose con lentitud deliberada.)-¿Así, cómo? ANT:(Sin mirarlo pero señalándolo con un gesto.)-¿Vos te miraste la facha? (Se ocupa en algo.) FER:(Luego de mirarse de arriba a abajo.)-¿Qué tiene...? ANT:-La bragueta abierta. (Fermín se mira, amaga abrocharse pero con un gesto de rabia, desiste.) FER:(Volvíendose para salir.) !Que te cure Lola! (Antonieta lanza la risa y él se detiene.) ANT:-Viejo ridículo. El chico se va a confundir. Va a pensar que sos el portero. FER:(Girando hacia ella, mano en alto.)-¿Y qué? (Orgulloso.) He sido portero durante treinta y cinco años. Y de éste inmueble también. A mucha honra. Somos mozos, y porteros. !Los mejores! !De raza ! ANT:-Y agregá: repartidores de leche. FER:-Con lo que comiste durante muchos. ANT:-Y vos agradeceme, que cuando te jubilaron y nos echaban a la calle, me hice la enferma crónica y de lástima, nos dejaron vivir aquí. Si no, estaríamos durmiendo ahora bajo un puente. !Quince años...!, saliendo disfrazada a la calle, para que los vecinos no me reconozcan. FER:(De pronto, asustado.)-!Pronto...! !Acuestate...! Falta que te vean del consorcio. (Ella obedece. Corre hacia la cama, se acuesta, se tapa con la colcha y comienza una cantinela de lamentos. Fermín, atento hacia afuera, le insta mediante gestos a que alze la voz.) ANT:-!Ay...! !Ay...! ¡Qué mal me siento! !Qué mal...!!Muy mal...! !Ay...! FER:(Dándose por satisfecho y encarando hacia la salida.) !Chau! ANT:(Erguiéndose como un resorte.)-¿Dónde vas? Ponete decente, ¿querés? FER:(Se detiene y se vuelve.)-Me visto como a mí se me da la gana. ¿Te digo yo a tí cómo te vistes? ANT:-Bueno, sería. FER:-Pues mejor que no te lo diga. Te aseguro que te pondrías a llorar a moco tendido. (Se vuelve para salir.) ANT:-Parecés pordiosero. FER:(Regresando muy cerca de ella.)-Me gusta ser pordiosero. Lo que más quise en la vida: fue ser pordiosero. (Gira para encarar hacia la puerta.) ANT:(Rápida.)-Te comunico que lo lograste. FER:(Regresando adrede a ella.)-Tengo vocación de pordiosero. (Se vuelve para salir.) ANT:-Si tratás de convencerme no hace falta. FER:(Volviendo a regresar.)-Si volvería a nacer de nuevo... ANT:(Con gesto de susto, y luego persignándose.)-¡No! ¡Válgame Dios...! FER:-...¿sabes qué, sería? ANT:(Con seriedad fingida.)-No. No me imagino. ¿Qué? FER: Por-dio-sero. !HASTA LA VISTA ! (Se abalanza como una tromba hacia la puerta.) ANT:(Incorporándose como resorte; enérgica.) !VENI, O TE DOY UN CAZOTE! (Fermín se detiene en seco. Por unos segundos permanece inmóvil de espaldas a ella. Pausa. Luego gira lentamente y con actitud infantil, regresa al ámbito yendo a tomar asiento donde ella con un gesto, le indica.) ANT:(Finalmente, disponíendose a acicalarlo.)-Mirá ...Mirate ese pelo...(Se lo revuelve más todavía.) ¿Así, querías recibir a tu nieto? Parecés un piantado. (Lo peina y él, caprichoso, se despeina.) !Quedate quieto o te doy un soplamoco! FER:(Rebelde.)-A mí me gusta así. Y a mi nieto también. ANT:-!Basta! (El obedece. Pausa. Ella, en otro tono.) Te voy a dejar ir, pero que no se te ocurra comprarle ninguna pavada a los vendedores callejeros, como es tu costumbre. ¿Me oiste? FER:-No me jodas con tus cosas. ANT:(En aparte.)-No se lo puede dejar sólo. (Fermín silba.) Los vendedores están al acecho esperando que el ingenuo salga, para encajarle cualquier porquería. El, compra todo. Es el gil ideal. (Ríe.) FER:-Y tu una gila; pero no a cuadros; a rombos. ANT:(Continuando.)-...Ya no me queda donde meter los peines, las tapitas, las lapiceras y todas esas paparruchadas que le meten por ahí. (En otro tono.) ¿Me querés decir, para qué queremos cinco pelapapas? ¿Si ninguno de los dos podemos comerlas porque nos dan gases? FER:-Pues aprovecha, y pélate el traste. ANT:(Continuando.)-...Pero no; él sale a la calle nada más que a comprar pelapapas. FER:(Tocándose los bolsillos.)-Con mi plata hago lo que quiero. ANT:(Lanza la risa; luego.)-¿Con tu qué...? No sabía que a la limosna ahora le llamaban plata. ¿Vos te referís a esos billetitos que del banco por la inflación llegan acá arriba hechos moneditas? ¿Que la última vez alcanzó para dos horas? !no!, hora y media. (En otro tono,luego de pequeña pausa.) ¿Sabés viejo que últimamente las estoy mirando con simpatía? FER:(Que no entiende.)-¿A quienes? ANT:(Irónica.)-Las mariposas. (Señalando el techo. Trans.) Las ratas. Uno de éstos días:...plato único. Menú fijo. Como en la guerra. ¿Te acordás? FER:(Entre risas.)-...!Ahora caigo...! ANT:-Lo que se te van a caer son los dientes. (El se toma rápido la dentadura.) FER:-Ahora sé de qué están hechos esos sancochos que me haces tragar. ANT:-Da gracias que cada tanto te los puedo hacer. !bien!, que le pasás el pancito; ¡que digo, pancito!:lo dedos; hasta dejar la olla reluciente. ¡bien, que te lo comés con ganas. FER:-Sí; de vomitar. (Desprendiéndose.) Ya estoy...(Se levanta.) ANT:(Sentándolo nuevamente.)-No estás. Yo te voy a decir cuando estás. (Pequeña pausa. Indicándole que se levante) Estas. (Fermín obedece, y ella se aleja unos pasos para apreciarlo.) Ponete bien derecho...¿A ver...? (Con admiración.)Mi Carlos Gardel...(Este trata de buscar una buena pose. Antonietta, con ternura.) Ay, Fermín...el día que me faltes...(Trans.Seca.) Buen, ya te podés ir. (Gira y se aleja.) FER:(Contento como un chico encarando decidido hacia la salida, cantando a todo pulmón.)-!Arrivederciiii...Romaaaa...! ANT:(Abarajándolo.)-¡Qué arrevederci ni tres cuartos! Vos no vas a ningún lado. Que suba el chico. A tu edad no podés subir escaleras. Mucho menos, bajarlas. FER:-!Mirá quién habla! Que no se puede sentar en una silla que se marea del vértigo. (Girando abruptamente, ampuloso.) !HASTA SIEMPRE! ANT:(Intencionadamente.)-Anoche no dormiste. FER:(Deteniéndose en seco y tomándose la cabeza dramáticamente.)-...!Es un castigo de Dios...! !Un apocalipsis...! (Regresando. Categórico.) Hoy mismo, llamo a un geriátrico para que se la lleven. !Sí! ANT:(Comprensiva.) ¿Qué te anda pasando, Fermín? A mí me lo podés contar. Soy tu mujer. FER:(Trans.)-Bah… Una tontería. Nada importante. FER:(Muy interesada, yendo hacia él.)-¿Qué...? FER:(idem.)-Una pavadita. ANT:(Preocupada.)-¿Cuál? FER:-Un pequeño...(Indica un tamaño grande.) tumor...en la cabeza. (Rápido.) !Vos! ANT:(Pasando por alto la ironía.)-Decime viejo...¿No querés que te acompañe a uno de esos especialistas...que...?(Hace gesto de loco.) FER:(Explotando, la toma del cuello.)-!Como que sigas hablando te estrangulo! !Lo juro! (Trans. La suelta.) !Te pesqué! (Antonietta lo mira sin entender, pero por las dudas se aleja.) !Te agarre! ANT:(Alzandose de hombros.) -¿Te agarré? ¿qué...? FER:(La sigue y encara)-Eras tú la que estabas despierta y querías echarme el fardo a mí. (Ríe.) ¿Cómo sabías que no dormía, eh? ANT:(Muy segura.)-Lo sé. FER:-¿Así? ¿Cómo...? ANT:-Porque hablabas a los gritos. Y no es la primera vez. Años. Nunca quise decírtelo para no mortificarte. (Se coloca en la cama para ejemplificar.) Parecés un loco. Haciendo gestos como un desaforado. Así: (Lo imita. Luego, curiosa.) ¿Qué decís, viejo? No entiendo. FER:(Mirándola acusatorio.)-Sos una bruja... Una vieja, bruja. No; una bruja, vieja. ANT:(Insistiendo.)-Parece un discurso. FER:-Vete a defecar. ANT:-No te hagás el misterioso conmigo que te conozco del derecho y el revés. FER:(Idem.)-Bosta. ANT: (Prosiguiendo.)-Nunca pude entender. Y siempre estás enojado. ¿A qué se debe? FER:(Idem.)-Pedo. ANT:-¿Por qué no confíás en mí? Antonietta, sabe guardar secretos. FER:(Encarando decidido.)-Voy a mirar televisión. (Se sienta frente al aparato con los brazos cruzados.) ANT:-¿Con la caja vacía? FER:(Tozudo.)-A mí me gusta así: sin sonido y sin imagen. ANT:(Asomándose por el interior del televisor.) Te dirigís a mucha gente. ¿Quiénes son? FER:(A un auditorio imaginario.)-No me deja en paz...si siquiera cuando duermo. (Filosófico.) El único, pedazo de libertad que puede tener un ser humano en esta Tierra: dormir; y no es respetado. Voy a la cocina; viene a la cocina. Me siento; se sienta. Entro al baño; ella detr s mío. Ni orinar tranquilo me deja. me acuesto; se acuesta. Y encima tengo que dormir al borde de la cama como en un pricipicio, por que la señora se viene para mi lado, y no hay forma de correrla ni con una grúa. Todo su lugar: vacío. !Pero no! Ella se tiene que tirar sobre mí, con ese cuerpo de carpincho que me pincha las costillas, sinó, no está contenta. Y además...!Ronca...! (La imita.) Ronca, como dos tractores descompuestos. ¿Digo yo?: ¿tengo caramelos? ¿Regalo confettis? ¿Chupetines? ¿Bombones? (A ELLA.) ¿Por qué no te buscas un amante? (Prosiguiendo.) Me inventa dolencias. Si no es mi hígado, mi riñón, el pancreas, el bazo...Para ella, yo no soy un hombre; soy achuras. (Conento.) Siempre sueño que me despierto...y no la encuentro a mi lado.(Cierra los ojos. Antonietta durante el monólogo ha tomado un asiento y se ha ido a sentar muy cerca de él a escucharlo paciente y divertida. Fermín, abriendo los ojos y echándole una mirada.) Pero me despierto ... (Amargado.) ¡Y está! (Pausa.) ANT:-Las tres...(Pequeña pausa.) ¿Qué les costaba hablar por teléfono? No se le iban a gastar los dedos. FER:-¿De qué teléfono hablas? ANT:-Ahora no estaríamos como dos infelices. FER: Nunca tuvimos teléfono. ANT:-Seguro que ahora tienen. FER:-Jamás quisieron tenerlo. ANT:-No se iban a morir yendo a lo de algún vecino. FER:-No tienen. ANT:-Qué? FER:-Vecinos. ANT:-¿Y los teléfonos públicos? ¿Para qué existen los teléfonos públicos? ¿O acaso no hay teléfonos públicos? FER:-¿Dónde? ANT:-En la China. (Pequeña pausa. Trans.) Castelar. (Pausa. De pronto ella, incorporándose y señalando el ventanuco.) !El sol, viejo...! Vamos a dar una vueltita a la plaza? Fa un poco de fredo, pero el sol de otoño es calentito. Dale, andiamo. (Rápida y contenta se mete al baño.) FER:(Contento también, toma su abrigo.)-¿Estará el sabandija del Cachito? ANT:(Desde adentro.)-!Seguro! FER:-!Pues, como me llamo Fermín...(Toma un balero.) que hoy le gano...! (Se pone a practicar.) ANT:(Desde adentro.)!Abrigate! ¡Ponete la bufanda! ¡La chapela. ¿Tenés puesto los calzoncillo largos? ¿El pañuelo para los mocos? FER:(Mientras juega.)-!Y tú, la pañoleta; los guantes de lana. Lo que falta es que te pesques una pulmonía. !Ah...! !Y disfrázate! !Acuérdate que eres mi cuñada que viene a cuidar a su hermana, la Antonietta! !Vamos! !Apura, mujer! ANT:-!Avanti póppolo...! (Irrumpe teatralmente con voz deformada.) !A fare el Grotesco...! (Aparece con bastón, adoptando una postura encorvada exagerada. LLeva peluca y lentes con una enorme nariz adosada a los mismos.) FER:(Contemplándola y luego largando la risa.)-...A tí, tendría que haberte empleado en el Tren Fantasma...de ! cuco...!, para asustar a los chicos. ANT:(Amagando.)-!Qué te encajo...un schiaffo...! FER:(Empujándola hacia la salida.)-!Va, va...! !Camina, camina...! ANT:-!Malagueño, tenías que ser! FER:-!Vasco...! !Vasco...! (Al llegar casi a la puerta, Fermín, que ha tomado la delantera, se detiene en seco, y gira hacia ella; urgido.) !Rápido...! !Alcánzame una foto del nieto! ANT:-En la única, tenía meses. FER:(Restando importancia.)-Nadie cambia tanto. (Chasquea los dedos.)!Pronto...! ANT:-El primer chico que veas con valija:!ese, es tu nieto! FER:(Ingresando con ella hacia el interior del ámbito.)-Hoy en día no hay mocoso que no cargue con...(Busca)!esas mochilas!, como si fueran al frente. ANT:(Rápida.)-Pero no todos se detienen en tu edificio y preguntan por su abuelo. FER:-¿No...? Para vender esos rapaces son capaz de cualquier triquiñuela. ¿O te haz olvidado de aquél que no se veía del suelo? (Indica la altura.) ANT:(Enternecida, sentándose.)-El Panchito... FER:(Ocultando su emoción.)-...Que...que...con no sé que cuento.(Trans.Dando ahora rienda suelta a su afecto.) ¿Qué hará ese bandido?... ANT:-¿Habrá vuelto a la escuela como prometió? FER:(Retomando.)...nos salió vendiendo todas las estampitas... ANT:(Volviendo del recuerdo.)-Culpa tuya, que tenés tan poco carácter para todo. ¿O fuí yo el que lo invitó a quedarse unos días? FER:-¡Sí, tú! Hasta nos robó un colchón. ANT:-!Vos, se lo regalaste! FER:-!Sal...! ANT:-El día que se fue porque extrañaba mucho a los padres. FER:(Idem.)-!Avisa...! ANT:-Vos le insististe: el chico no quería cuando comentó que dormía en el suelo junto con otros ocho hermanitos. FER:(Con exagerado gesto.)!Sal...! ANT:-Y después le devolviste las estampitas para que no pueda venderlas. Y él, te las volvió a vender. Y vos, a comprarlas. (Entre risas.) Así estuvieron toda la semana. Las pobres, quedaron tan manoseadas que a los santos, no los reconocía ni el Papa. (Trans.) ¿Por qué no volvió a visitarnos, el Panchito...? (Le brotan l grimas.) ¿Lo habremos tratado mal?... FER:(Orientándose y dando paso hacia la salida.)-Pero, qué está haciendo se puede saber? ¿No sabe que tiene que venir? (De pronto, reaccionando.) ¿Y si se olvidaron con el apuro de darle la dirección? ¿O se la dieron y se le perdió? (Yendo de un lado a otro con angustia en aumento.) Un niño... Un niño...de !cinco años...! ¿A tí, te parece? Vagando solo; desamparado; por esas calles oscuras...siniestras...andando por esos barrios, esas callejuelas...de una ciudad...(Busca afanosamente la imagen.)...!Insolente! ¡eso...! !Promiscua! ...Llena de patoteros...fascinerosos...que en la primera esquina... apenas el inocente bajó del colectivo...pueden haberlo hecho...adicto a las drogas... homosexual...con la enfermedad esa...de ahora...asaltante de bancos...al cóholico...secuestrador...extorcionador...traficantes de armas...falsificador ...malversador....y vaya a saber uno, cuántas otras porquerías más...! ANT:(Que lo ha escuchado paciente; tranquila.)-No tiene cinco. FER:-¡Pero, qué dices...! ANT:-Tiene veinte. FER:(Con gesto enérgico.)-!No digas sandeces!, ¿quieres? (Se aleja y vuewlve enseguida ella.) !Es una criatura...! Acuérdate de esa nena de cuatro años... ANT:-¿Qué...? FER:-Que quedó embarazada de trillizos. ANT:-Cuándo no, exagerando. No tenía cuatro. FER:-¿Ah, no? ¿Cuánto? ANT:-Nueve. Y para que sepas, apenas fueron mellizos. FER:(Luego de una pausa.)-¡Veinte años...! ¡Sal...! Seguro que está estudiando el catecismo. Apenas llegue, voy a tomárselo. Y cómo que no lo sepa...! (Hace un gesto hacia la puerta de amenaza.) ANT:(Muy seria.)-Lo punk, Fermín...¿Tomarán la primera comunión? FER:(Que no entiende.)-¿Los qué...? ANT:(Pronunciando literalmente.)-Lo punk...¿No sabés lo que es? (Trans.)!Qué vas a saber...! FER:(Que se ha quedado pensando.)-Dime...No ser ...uno...de esos... estrafalarios...con todos esos chirimbolos...todos esos pelos...dibujitos ...lleno de aros hasta el... ANT: (Señalándole el pelo.)-Sí, como vos; pero nada más que encolado. FER:(En una reacción abrupta, yendo rápido hacia la salida.) Al primero que voy a decir mi discurso, es a mi nieto. !Vas a ver...! ANT:(Severa.)-Al chico déjalo en paz con tus chocheras. FER:(Insistiendo, pegado a la puerta.)-!Verás tú, cuando lo oiga! (De pronto, se dobla haciendo una mueca de dolor.) ANT:(Yendo rápida hacia él, asustada.)-¿Qué te pasa, viejo...? Qué tenés? (Se agacha a la altura de su ingle.) Dejame verte. FER:(Alejándose.) !Vete...! ANT:(Siguiéndolo.) Otra vez el bultito, ¿no es cierto...? Es el bultito. FER:(Furioso.)-!Un carajo, el bultito! (Con gesto grosero.)!Tomá, el bultito...! ANT:-No seas ordinario. FER:(Amenazante.)-Y como que me sigas cargoseando... ANT:(Rápida.)-¿Qué...? FER:-...Que me vuelvo... ANT:(Idem.)-¿Dónde? FER:-!Pues, a mi Patria!, ¡qué joder! ANT:-¿Cuál es? ¿Hungría? FER:(Orgulloso.) ¡España...! ¡Y Olé! (Corrigiendo enseguida.) Mejor dicho, el País Vasco. ANT-Ay, viejo...Hace cuarenta y siete años que me amenazás con lo mismo. (Alzándose de hombros.) ¿Por qué viniste? ¿Quién te mandó? FER:-El turro de Franco. ANT:-Hace rato que entregó el rosquete. ¿Qué te retiene? FER:-Esas malditas bombas que ponen todos los días. ANT:(Triunfal.)!Te agarré! !Son Vascos! FER: -!Qué va...! Que el año que viene...con Vascos o sin Vascos... !que me largo...! !Pero solo! (Antonietta va a reaccionar pero un ruido proveniente de afuera, la corta. Ambos quedan paralizados por unos segundos. Luego, comienzan a deambular de un lado a otro completamente excitados y descontrolados. Atontados, se chocan, se desorientan, etc.) ANT:-!El nieto...! !El nieto...! !El nieto, Fermín...! ! Estoy muy nerviosa...! !Dame la mano...! FER:(Tomándole.)-!Yo también...! (Ambos avanzan y retroceden varias veces hasta la puerta, quedando por último expectantes, alejados de ella y tomados del brazo. Finalmente se abre la puerta y es arrojado un muñeco inflable (tentenpie) con aspecto entre humano y extraterrestre y no obstante sonrisa angelical. Luego de una pausa, en que se quedan bocaabiertos observándolo con suma atención, se aproximan a él – siempre tomados de la mano - con cautela pero sonrientes. Lo rodean y luego entre ambos lo toman con mucha delicadeza y lo suben a la mesa. Allí, lo acarician...hasta que de pronto, el muñeco comienza a desinflarse lentamente para sorpresa y desolación de ellos que permanecen observando petrificados. Tiempo. Música. Cambio de luz. Finalmente Fermín toma asiento en la mesa. Antonietta mientras tanto, va en busca de un mazo de naipes y se sienta junto a él en el extremo opuesto.) ANT:(Animosa, repartiendo barajas.)-"La casita robada" (Tras pausa.) ¿Nosotros nos queremos, no es cierto, viejo...? FER:(Jugando.)-¿Lo preguntas, luego de cuarenta y siete años? Cuarenta y siete años que te llevo incrustada como un corona de espinas? ANT:-Como nunca me lo dices...Jugá vos. FER:-Basta con los ojos. ANT:(Insistente.)-Hace falta. FER:-No, y basta. ANT:-Sí. Hay que decírselo todos los días : despertarse, y antes del buen giorno...decirse: "Te quiero, Fermín..." "Te quiero, Antonietta...". FER:(Risueño.)-Dime...¿Tú has visto nuestras caras a la mañana? ANT:(Trans. Amarga.)-Molestamos. FER:(Sentencioso.)-No molestamos. ANT:(Curiosa.)-¿Qué, entonces? FER:(Sin dramatismo.)-Sobramos. El pozo es mío,!traé para acá, ladrona! ANT:(haciendo caso omiso.)--...Esto pasa, por habernos quedado tanto. Nos podíamos haber ido perfectamente a los cincuenta. Más tardar...como yapa, sesenta. Pero no: de puro vivarachos, tuvimos que quedarnos hasta los noventa. La cuestión era jorobar al prójimo. (Enseguida.) Una vez leí en una revista que en un país...no me acuerdo cuál, a los viejitos, los familiares se lo subían a babuchas...lo llevaban a la montaña; bien alto...alto...y...lo tiraban al precipicio...!Fuuuuiiiiiii! FER:(Risueño.) ! Pafff...! !Chau viejo ! (Ambos lanzan la risa.) ANT:(Seria.)-¿Ves...? !Ese, es un país digno. No, éste. ¿Adónde se ha visto? Repleto de longevo. Dando espectáculo lastimoso. La gente joven, sana, fuerte, vigorosa...no puede caminar tranquila por la vereda que a cada metro se tropieza con los vetustos. (En otro tono.) ¿Viste esos carteles grandotes en la calle, que dicen..." Mantenga limpia la ciudad..."? ¡Pero, qué clase de intendente tenemos...? Tendría que decir:"Mantenga limpia la ciudad...de viejos" (Como si levantara un bulto que arroja arriba.) !Arriba, con lo achacosos! FER:(Rematando.)-!A la compactadora! ANT:(Vehemente.)-¿Cómo después puede una nación ir para adelante? (Enseguida.) Si yo fuera presidente: a los cincuenta; el que no quiere morirse por su cuenta: lo amazzo.(A un ser imaginario.) A ver, usted... ¿Cincuenta? !Chau!!No va más ! !Al horno! FER:(Voceando.)-!Marche un nono!... !Sale con papas...! (Ríen.) ANT: (En otro tono, no dramático.)-¿Para qué servimos, viejo? ¿Viste el otro día en la cola? No habíamos levantando a las tres de la mañana para el bendito trámite ese. Estuvimos seis horas esperando turno; y cuando ya estábamos en la ventanilla...vino el mequetrefe, el!...mazcalzone, ese...! y nos sacó...!paff!...como dos bolsas de batatas. Y cuando quisimos volver, los de atrás nos gritaron:..." ! Colados...! !Viejos, colados...! " (Ríen. Antonietta más embalada ahora.) Y el del colectivo...? (Ambos lanzan una carcajada. Ella, entre risas que no puede detener)...El...el patoterito ese...con lo bigote como morsa. Todo parado. Ojos de loco. Y toda la gente haciéndose la panzada de risa con nosotros. FER:(Entre caracajadas.)-...Del...del estribo, fui a parar culo pa arriba sobre el guardabarro. ANT:(En tono de guapo y con gestos.)-"!Dejen pasar! !Viejos de mierda!" FER y FER::(Ambos entre risas, a coro.)-"!Dejen pasar...! ! Viejos de mierda!" "!Dejen pasar! !Viejos de mierda!" (Se descostillan de risa. Finalmente Antonietta:) !Ay!,...me duele el estómago!... FER:(Doblándose en el asiento.)-...!no puedo...más...! ANT:(Trans.)-¿Querés que te diga una cosa, viejo...? : el muchacho tenía razón. (Pausa. Ambos caen en un estado de profunda nostalgia. Se produce un cambio de luz y se oye un dulce melodía lejana.) FER:-...Sempre pénsano en el mío póppolo...Gli amici...lo mío parenti...¿Habrán envejecido también...? ¿Cuánto se habrán salvado de la guerra? ¿E cuánto, morto? (Pausa.) Sempre me ritorna a la testa la mía infanza...La doménica per la mattina... cerca del mezzo giorno, co gli bambini, compagni da scuola, súbiamos a la torre de la chiessa...e demandare al cura p rraco...un curita píccolo cosí...de capello aludo...!Don Cunyetino...!...que permitieri a noi tocare la campana...!Tan tan lan...! !Tan ta lan...! !Tan ta lan...! FER:(Desde su ensoñación.)-...Nos levantábamos a las tres de la mañana... Despertábamos a los gallos... ANT:-...!Tendrías que ver, Fermín, el revuelo de palomas que se armaba! !Trrr papap...! !Trrr papap ...! FER:-...!Esos sí, que eran campos...! ¡trigales...! ANT:-...salían en bandada per un cielo azzurro, que má azzurro, non po fare. FER:-...unas espigas tan altas...más altas, que el !Obelisco! ANT:-...Y el sole, scolta Fermín...giallo, tan giallo come lei occhi mai ha conosciutto. FER:-...esas sí, que eran !vacas !...Unas lecheras, Antonietta, ¡que de gordas!, no podían moverse. ANT:-...! Prrrr papap ...!...! Trrrr papap ...! FER:-...El amanecer, no era un amanecer...! que va...! ¡Era una tela de Velásquez! ANT:-...! Qué especttaccolo...! !Tan ta lan...! !Tan ta lan...! FER: ...!Qué me vienen con la Pampa! (Pausa. Fermín comienza a cantar. Antonietta lo escucha embargada.) FER:(Cantando.) Llevo en mi memoria aquella aldea en que nací. La casa junto al río, y las montañas donde nací. Recuerdo a mi madre, que me cantaba junto al jazmín. Mi laborioso padre, que la justicia de ‚l aprendí. Por aquella cruel guerra, cual golondrina debí partir. Y fuí feliz la tarde, que me dijiste soy para tí. Hoy lleno de nostalgias, pienso en la aldea donde nací. La calle junto al río, y las montañas... y aquel jazmín. (Pausa larga.) ANT:(Finalmente.)-¿Vieco...? (Fermín alza la vista hacia ella.) Ya vinimos, e hicimos l'Am‚rica. ¿Ritorniamo...? Un tempo vivimo en la tua patria; altro tempo, en la mía. ¿Te piace? (Luego de una pequeña pausa.) A la Europa...pasa un nono, y la gente se inclina...(Sacándose un sombrero imaginario.) "Bonna mattina...Doña Antonietta..." FER:(Idem.)-" Buenas tardes tenga usted, don Fermín..." ANT:-Hasta gli bambini, te respétano. FER:(Luego de una pausa.)-¿Cruzamos la avenida? ANT:(Sonriendo.)-¿Te parece...? (En otro tono.) No, algo más original. (Fermín toma un diario viejo y se lo alcanza. Ella, leyendo)..."El marido...un anciano de sesenta y cuatro años...mató de una puñalada a la esposa, y acto seguido, él se cortó la yugular. (Sonriente, a él.) ¿Te gusta, viejo...? FER: (Amargado.)-En esta casa no hay cuchillo que corte como la gente. ANT:(Alcanzándole el diario.)-Tomá. Elegí vos, viejo. Pero uno lindo, ¿eh...? FER:(Leyendo.)-..." Un matrimonio...se arrojó bajo un tren...tomados de la mano. ANT:(Emocionada.)-...!Qué románticos los nonos...! FER:(Continuando.)..." Ella, tenía dieciocho años y él, veinte."(Pausa.) ANT:(Finalmente ella, tomando conciencia de la situación se echa a reír. Fermín la mira sin entender; ella se señala y lo señala a él en medio de la risa.) FER:-¿Qué pasa? !Arrayua...! ANT:-!Qué papelón...! FER:(Que no entiende.)-¿Papelón, por qué...? ANT:-...Los dos, como dos zonzos sin poder matarnos. (Señalando a un auditorio imaginario.) ¿Qué va a decir la gente? (En una reacción abrupta, Fermín extrae de la caja de la mesa papel y lapiz y se pone a escribir febrilmente. Ella, luego del primer instante de sorpresa.) ¿Qué...? Ahora te vas a poner a hacer garabatos...? FER:(Excitado; filosófico.)-Una persona...a nuestro edad...¿Escuchaste? A nuestra edad: tiene la obligación de decirle a todo el mundo lo que piensa. Ningún mortal debe irse al cementerio sin decir por lo menos una vez, lo que piensa. Lo que ha pensado en todos sus años. (Prosigue escribiendo.) ANT:(Levantándose contenta.) -!Por fin, voy a conocer tu famoso discurso...! (Trans.) ¿Viejo, no nos meteremos en lío...? (Mira temerosa hacia ambos lados.) FER:(Sin dejar de escribir, a ella.)-!Vamos...! !Ponte a escribir tú también, que no hay tiempo! ANT:(Alejándose.)-! Salí, loco! ¿Yo, escribir...? ¿Qué...? Como no sea la lista de los mandados. FER:(Vehemente; urgido.) Lo que quieras. Lo que siempre quisiste decir, y por una cosa u otra...no pudiste. !Tu mensaje!, !arrayua ! ANT:-Mirá que estás colifato. (Trans. En otro tono.) ¿Te parece...? FER:-¡Apura mujer que el tiempo se acaba! van a ser las cinco, y nosotros aquí...aquí... ANT:-¿Dónde...? FER:-...como dos pavotes...! vivos...! (Finalmente ella, sentándose en la cama se dispone a escribir luego de haber extraído implementos del cajón que hace de mesa de luz y mojar el lápiz con la punta de la lengua.) ANT:-(Interrumpiédose luego de las primeras palabras.)-¿Y a quién se la dirijo? FER:(Concentrado en lo suyo.)-¡A quién se te dé la gana! ¿Yo? ¡al Presidente! (Durante unos segundos escriben en silencio. Ambos concluyen y enrollan el papel. Fermín toma unos granos de maíz que reparte la Antonietta, y luego se dirigen contentos hacia el ventanuco.) FER:(Tierno.)-!Venga para acá, Buchón...! ANT:(Idem.)-...! Piccolina mía...! ! Venga, venga a manyar con la sua mama...! !Venga...! (Aparecen en el ventanuco dos palomas, hembra y macho.) FER:-Tienen que hacer un mandadito. A ver cómo se portan. !Y a no perderse!, ¿estamos?... ANT:-Y vuelen bajito. !Cuidado con los aviones! FER:-No equivocarse con el Cabildo, que es blanco. ANT:-Questa casa, e rossa. FER:(A Ella.)-¿Cómo quieres tú que lleguen? Dales la dirección, ¡mujer! ANT:-Balcarce cuarenta y nueve...¿Está bien...viejo? FER:(A las palomas.)-!Cincuenta...! !Y a no extrañarnos...! ANT:-Enseguida a casa, que anda por ahí mucho alcone revoloteando. FER:(Azuzando.)-!A volar, Buchón, vamos...! ANT:-!Vola, Piccolina...! !Chau...! !Arrivederci...! FER:-!Chau...! (Pausa. Por un instante los dos permanecen saludando con las manos en alto; luego, lentamente, tomados de la mano regresan al centro del escenario y quedan inmóviles, cada uno ensimismado en lo suyo.) ANT:(Finalmente.)-Viejo...La vida...es una porquería; una bosta. Estamos de acuerdo. (Fermín asiente.) Del quinientos, al tres mil también. Como dice el tango. FER:(Corrigiéndola.)-Del quinientos diez, al dos mil. ANT:(Rápida.)-Buen, al dos mil estamos. Hay que aumentar. (En otro tono.) Pon‚ el brazo. ( Fermín la mira sin entender. Ella se lo toma y lo pellizca.) FER:-(Pegando un salto.)-!Ayyyy! ¡Arrayua ! ¿Enloqueciste? ANT:(Ofreciéndole su brazo, sonriente.)-Pellizcame vos, ahora. ( Ni corto ni perezoso él obedece.) !Ayyy ! !Bestia...! ¡No cambiás! (Trans. Alegre.) ¿Ves, viejo...? Si nos duele, es que estamos vivos. (Pícara.) Y ya que lo estamos, digo yo...¿por qué no nos quedamos a...joder la pava otro poquitito...digamos, hasta las cien...(Trans. Seria.) Más no,¿eh?... (Trans. Alegre.) ¿Te piace? ¡Y al que no le guste...! FER:( A coro con ella.)-...!Y al que no le guste...! (Ambos hacen un corte de manga ´al mundo` festejando con risas. Luego Antonietta se aleja de él y va a sentarse a la cama. De la mesa de luz o de una caja debajo de la cama, extrae un tocado de novia que se pone. Luego, emotiva.) Vení, viejo...(El, que se ha quedado en el lugar observándola, da unos pasos hacia ella y se detiene a cierta distancia.) Sacame a bailar...Con cortesía...galante; como vos sabés. (En tono de ruego.) Por favor... FER:(Emocionado, aproximándose ceremonioso e inclinándose hacia ella.)-¿Sería usted tan amable hermosa dama, de permitirme esta pieza...? ANT:(Levantándose emocionada también, extendiéndole la mano que él besa.)-Cómo no, caballero. (Se toman y suena un vals. Danzan en círculo por el ámbito. Se produce un cambio de luz. Ella en tono español) ¿Sabe joven, que es usted un hombre muy apuesto? FER:-E lei, la ragazza piú bella que io mai he consciutto. ANT:-(Luego de una pausa. Normal) ¿Le importo...? FER:(Serio, formal.)-Me importa. (Luego.) ¿Yo, le importo...? ANT:(Seria, formal.)-Me importa. (Luego.) ¿Intenciones...? FER:-Muy serias. (Las palomas regresan y se posan en el ventanuco batiendo las alas. Ellos continúan bailando en círculo mientras la luz va descendiendo muy lentamente en simultaneidad con la música que aumenta de volumen. Por último, queda solamente iluminado el ventanuco con las palomas, hasta que...se produce la oscuridad total. F I N
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